miércoles, 21 de enero de 2009

Vigencia de las ideas de L. S. Vigotsky

Posted By: Guillermo Molina Miranda - 14:00:00

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VIGENCIA DE LAS IDEAS DE L. S. VIGOTSKY

Autor:        Dra. Josefina López Hurtado

Instituto Central de Ciências Pedagógicas

Ministerio de Educación de Cuba


Las ideas teóricas y metodológicas de L. S. Vigotsky permanecieron en el silencio durante muchos años y hoy se divulgan y analizan por todo el mundo.   En la base de la vigencia de las ideas vigotskianas se encuentra, como muchos autores señalan,1,2,3,4,5 la genialidad del investigador, la profundidad del estudio por él realizado y las características especiales de su sistema conceptual abierto y dialéctico que permite su utilización inestimable en la explicación de la formación del hombre y las proyecciones para el desarrollo de su personalidad.

  La concepción acerca del desarrollo de las funciones psíquicas superiores del hombre fue "el primer intento sistemático de reestructuración de la psicología sobre la base de un enfoque histórico acerca de la psiquis del hombre" 6 Y surgió como una contraposición a dos ideas fundamentales; por una parte a las posiciones acerca del desarrollo y por otra a las posiciones biologicistas acerca del desarrollo de la cultura como un proceso independiente de la historia real de la sociedad. Para Vigotsky, "el desarrollo histórico es el desarrollo de la sociedad humana";..." todo lo cultural es por su naturaleza un fenómeno histórico".7 

  Lo señalado nos muestra que un aspecto esencial, que necesariamente se ha de considerar en las ideas de Vigotsky, es lo que pudiéramos llamar el "principio del historicismo" en la explicación de los hechos y fenómenos del desarrollo del hombre como ser social.

  En el autor se manifiesta una franca tendencia a introducir la perspectiva histórica en la investigación psicológica. Como Shuare, M. señala: "Vigotsky introduce el tiempo en la psicología o, mejor dicho, al revés, introduce la psiquis en el tiempo",8 pero como el propio Vigotsky advirtiera: "resulta  insuficiente acercar de manera formal la psicología y la historia, hay que preguntar también ¿qué psicología y qué historia estamos acercando?"9

  El estudio de cualquier fenómeno social y muy especialmente del hombre como elemento esencial, es imposible realizarlo, desconociendo su historia. Desconocer la historia del fenómeno, tomarlo aislada-mente significa descontextualizarlo y ello no nos permite llegar a conocer su esencia.10

  El análisis  de los fenómenos tomados fuera de su contexto histórico nos conduce a considerarlos como equivalentes, idénticos e iguales a otros realmente bien distantes y diferentes. Como señalara Vigotsky al argumentar sus ideas, la representación acerca del mundo y la causalidad, en el niño europeo contemporáneo, en un medio culto, no puede ser igual a la de un niño de cualquier tribu primitiva, no puede ser igual la representación del niño en la edad de piedra, la edad media y el siglo XX.

 Este análisis comparativo en el plano del proceso del desarrollo histórico de la cultura, resulta similar cuando consideramos el plano del desarrollo ontogenético. El proceso del desarrollo de cada niño tampoco puede realizarse descontextualizadamente, desconociendo la historia individual de su desarrollo, en las condiciones concretas de su medio, de la dinámica que en él se produce y de su  tiempo. Aunque se trate de niños en una misma etapa del desarrollo cultural, cada uno tendrá sus particularidades, sus condiciones específicas que lo hacen distinto y diferente.

  Otro factor esencial de gran trascendencia en la comprensión de los fenómenos relacionados con la formación del hombre y el lugar que corresponde a las condiciones socio‑culturales, fundamental­mente las de carácter educativo, en su desarrollo, lo constituye la concepción general que de dicho desarrollo se tenga, de la necesaria diferenciación entre lo innato y lo cultural, lo natu­ral y lo histórico, lo biológico y lo social.

 En su intento de crear un nuevo enfoque acerca de la psiquis hu­mana Vigotsky enfatizó la necesidad de diferenciar el proceso de la evolución biológica, sus leyes y el proceso del desarrollo histórico cultural y social que responde a otras leyes.  Es en este contexto que se plantea una franca contradicción con las diferentes teorías acerca del desarrollo infantil que dominaban la arena psicológica en su época.

  Así planteaba: "La psicología no ha aclarado aún en forma sufi­cientemente nítida las diferencias entre los procesos orgánicos y culturales en el desarrollo". .. "La psicología infantil (la vie­ja y la contemporánea) se caracteriza por una tendencia a ver ambos desarrollos en un mismo plano, a considerarlos como fenó­menos de un mismo orden, de una misma naturaleza psicológica."11

  La salida fundamental que en la época se encontró a esta situa­ción estuvo generalmente inclinada a realizar un estudio unilateral de las funciones psíquicas más elementales, sus aspectos más simples y primitivos, más en función de sus particularidades naturales y sobre esta base explicar las funciones más complejas de un orden superior.

  Ello fue expresión de un claro reduccionismo biologicista, del cual tampoco se han liberado totalmente las teorías psicológicas de nuestro tiempo.

  L. S. Vigotsky rompiendo con las concepciones del desarrollo in­fantil predominantes en la época, trata de enfatizar las peculia­ridades de las funciones psíquicas superiores y las vías para lograr el estudio de su verdadera naturaleza.

  En este sentido diferencia claramente el proceso de la evolución biológica, de las especies animales que condujo al surgimiento del homo sapiens y el proceso del desarrollo histó­rico por medio del cual el hombre primitivo se convirtió en un hombre culto.

  El estudio de la conducta animal, su desarrollo psíquico se ex­plica mediante la complejización de estructuras y funcionamiento de su sistema nervioso, es decir por la acción de las leyes biológicas.  Cuando se habla de la psiquis humana, enfatiza y destaca Vigotsky no es posible seguir ese camino.  Al pasar el hombre a la sociedad humana, las leyes de la evolución biológica ceden su lugar a la acción de otras leyes, las leyes del desarro­llo histórico social.

  Estas dos líneas de desarrollo, la evolución biológica y el desarrollo histórico se unen en la ontogénesis formando un proceso único y complejo.  Ambos procesos penetran uno en el otro y configuran en esencia un proceso único de carácter biológico‑ social, la formación de la personalidad.

  Esta peculiaridad de la forma del desarrollo ontogenético fue esgrimida por Vigotsky en su contraposición a las teorías biolo­gicistas de la época.  Así plantea la existencia de las llamadas funciones psíquicas naturales correspondientes a la etapa inicial del desarrollo infantil, diferenciándolas de las funciones psíquicas superiores.

  El planteamiento de estas dos funciones en el desarrollo ontogé­nico constituyó un motivo posterior de fuerte crítica por parte de sus continuadores hacia la teoría vigotskiana por entender innecesaria dicha diferenciación ya que desde las etapas iniciales todas las funciones psíquicas están socialmente determinadas.

  En recientes reflexiones V. V. Davidov planteó la necesidad de un reanálisis de estas consideraciones críticas quizás producto de una no total comprensión de las ideas de Vigotsky.  Ya Leontiev A. N. y Luria A. R., al hacer sus señalamientos, comprendieron que en este autor la separación de ambos procesos solamente constituía un artificio metodológico, una abstracción para facilitar su estudio.  Realmente el propio Vigotsky muestra su clara posición con respecto a ello cuando expresa:

  "El desarrollo cultural del niño se caracteriza precisamente, en primer lugar porque se realiza con un cambio dinámico del tipo orgánico. Se apoya sobre los procesos de crecimiento, maduración y  progreso orgánico del niño y forma con él un todo único.  Solamente mediante la abstracción podemos separar estos procesos".12

En el momento actual, las más modernas concepciones en la biología y en la genética nos permiten una mejor comprensión de la síntesis de lo biológico y lo social en la formación y desarrollo de la psiquis humana, tanto en el plano filogenético como ontogenético, destacando el papel de lo social, de lo cultural. 13

  Davidov V. V. ha planteado en las últimas publicaciones la necesidad de superar el determinismo lineal en la concepción del desarrollo psíquico infantil, proponiendo un enfoque sistémico como alternativa válida para enfocar de manera diferente el viejo problema de las relaciones entre lo biológico y lo social que supere la unilateralidad de las tendencias extremas.14

  Pero, por otra parte, si la psiquis animal, su desarrollo se explican mediante la complejización de estructuras y funciones de su sistema nervioso, ¿mediante qué, cómo explicar el desarrollo de la psiquis humana?

  Estas interrogantes abren el camino para esbozar otras ideas desarrolladas por Vigotsky, como elementos esenciales de su teoría y que constituyen puntos referenciales de gran interés para nuestra investigación.              

En el proceso de desarrollo histórico el hombre social cambia los modos y procedimientos de su conducta, crea nuevas formas de in­teracción y de comportamiento que resultan específicamente culturales.  Es en este proceso que se crea y desarrolla la cul­tura y es en ese proceso que se fue transformando el pro­pio hombre.  La primera actividad que se encuentra en la base de estas transformaciones fue la actividad laboral y con ella, el uso de instrumentos que mediatizan la acción directa del hombre sobre los objetos.

  En este proceso se produce algo de gran interés; los propios proceso psíquicos se hacen también mediatizados.  ¿También por las herramientas, por los instrumentos? Aquí Vigostky introduce nuevas consideraciones. Los signos, creados por el hombre sustituyen, ocupan el lugar de los instrumentos en la mediatización de las funciones psíquicas.  Todos ellos son además producto del desarrollo de la cultura, fenómenos de la cultura humana creados por el propio hombre: el idioma, los signos numéricos, la escritura, el dibujo, por solo mencionar algunos.  Como vemos, los signos, al decir de Wertsch, se relacionan en Vigostky con la semiótica ya que van más allá del idioma.15

  Surge así la analogía entre instrumentos y signos y el concepto de actividad mediatizadora que lo incluye a ambos.  Pero además de esta analogía existe una diferencia esencial entre instrumento y signo.  El instrumento está destinado a dirigir la acción del sujeto sobre el objeto de su actividad, es un medio de actividad externa y debe producir algún cambio en dicho objeto; el signo es un medio de acción del hombre sobre su propia conducta o la de otro hombre, no cambia nada pues en lo externo, en lo que está fuera del propio hombre.  Debe por último señalarse que para  Vigotsky ellos no pueden ser considerados como idénticos ni agotan todas las posibilidades de otros tipos de actividades mediatizadoras.

  Estas actividades han sido elaboradas por el propio hombre en el proceso de desarrollo cultural y deben convertirse en ac­tividades mediatizadoras de si mismo como sujeto que, en el curso de su desarrollo ontogénico, las hace suyas, transformando y formando su propia psiquis, su propia personalidad.

  ¿Podría entonces resultar suficiente solamente la utilización de estos signos, esta actividad mediatizadora?  ¿Cómo llega el sujeto a hacerla suya?

  Tomamos las propias palabras de Lev Semionovich para intentar una respuesta. La historia del desarrollo de los signos, plantea Vigotsky, nos conduce a una ley más general;" La esencia de esta ley está en que, en el proceso del desarrollo, el niño comienza a utilizar ‑en relación consigo mismo‑ aquellas formas de conducta que al inicio otros le aplicaron a él.  El niño asimila las formas sociales de actuación y las traslada a sí mismo". 16

  Puede de ello derivarse que todo lo interno puede ser externo es decir, fue antes para los demás, aquello que ahora es para sí.

 De forma general Vigotsky formula la ley genética del desarrollo cultural de la forma siguiente:  "Cualquier función en el desarrollo cultural del niño aparece en escena dos veces, en dos planos:  primero como algo social, después como algo psicológico; primero entre la gente como una categoría intersíquica, después, dentro del niño como una categoría intrasíquica. "17

Podría pensarse  que se trata de una ley de la interiorización. Sin embargo, junto con Vigostky pensamos que su alcance es mucho mayor, no se trata meramente de que lo externo se convierta en interno. La esencia fundamental reside en considerar lo externo como social; así cualquier función psíquica superior fue externa, porque fue social antes de ser interna, antes de ser una función psíquica propiamente dicha, fue una relación social entre dos personas.

  "El medio de actuar sobre sí mismo, es al comienzo, un medio de ac­tuar sobre los demás,  o el medio de actuar los demás sobre la personalidad”.18

  Con estos planteamientos Vigotsky abre un amplísimo campo a la investigación y, a nuestro modo de ver, da un viraje total a la comprensión de la esencia del desarrollo del niño y del lugar que en él ocupan las condiciones de vida y educación.

  El papel del otro, del adulto, de los padres, de los maestros, de los compañeros, como el par social de intercambio y colaboración resulta eslabón inestimable para comprender todo el proceso de formación del niño.  El psicólogo francés H. Pieron planteó una situación hipotética cuyo análisis se vincula con las ideas que presentamos: Si producto de una catástrofe tuviese lugar la desaparición de todos los adultos y permanecieran solos los niños muy pequeños, rodeados de todos los productos de la ciencia y la técnica actual ¿Qué ocurriría? ¿Podrían asimilar por sí solos toda la cultura alcanzada? Como una respuesta alternativa se plantea que tendría que tener lugar nuevamente un proceso de elaboración de la cultura que llevaría miles y miles de años.

  A este respecto A. Puzirei nos plantea: "la psiquis no se desarrolla por si sola, siempre incluye necesariamente cierta acción especialmente estructurada (primero divida entre las personas, luego cumplida por un solo sujeto) y destinada a la elaboración y empleo de objetos semióticos como medios y procedimientos para que el hombre organice y reorganice su actividad psíquica." 19

  El ejemplo presentado y las consideraciones hechas nos conducen a una categoría muy importante, no especialmente desarrollada por Vigotsky pero inferida de sus trabajos por sus continuadores y muy especialmente por A. N. Leontiev.  Se trata de la categoría apropiación.

  Por apropiación se comprende el mecanismo psicológico que está en la base de la trasmisión de la herencia histórico‑social de una a otra generación, cómo el sujeto hace suyo el sistema de conoci­mientos y procedimientos científicos, la técnica desarrollada, el conjunto de valores, ideales de la sociedad en que vive.

  El equipo biológico, las particularidades del cerebro humano le son trasmitidas al hombre mediante la herencia biológica; igualmente, mediante el proceso de interacción con el medio, el hombre conforma su experiencia individual.  Hasta aquí pudiera concluirse lo que hay de común entre el hombre y el animal.  Allí donde culminan las posibilidades de la psiquis animal, se inician realmente las posibilidades del hombre como único ser capaz de acumular la experiencia y fijarla de múltiples formas, es decir, crear una herencia cultural que ha de legar a las nuevas generaciones.

  Generalmente se observa una gran resistencia e inclusive rechazo a la aceptación de una categoría como la de apropiación, ligada a un proceso de trasmisión.  En la base de ello quizás se encuentre su concepción como, o su asociación a, un reflejo pasivo, una copia de la realidad, lo cual no es realmente así; apropiarse de la cultura, hacerla suya, presupone un proceso activo, un proceso constructivo que tiene sus particularidades y su resultado, único e irrepetible para cada sujeto, que se constituye así, en una personalidad.

  Es en este proceso de apropiación, de asimilación de la experien­cia histórico‑social que el sujeto, en el proceso de interacción, de  comunicación  con los otros y mediante su propia actividad, se conforma como personalidad.

  Constituyendo en su esencia la teoría del desarrollo histórico cultural de la psiquis humana una concepción acerca del desarrollo y formación de la personalidad y partiendo del inseparable vínculo de este proceso con la educación, resulta incluible plantear aunque sea brevemente, los indiscutibles aportes de la teoría vigostskiana a la concepción del proceso educativo.

 En primer lugar se destaca que para el autor el desarrollo y formación de la personalidad ocurre en el propio proceso de enseñanza y educación cuya concepción debe tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  ·        La enseñanza, la educación no ha de basar en el desarrollo ya alcanzado por el sujeto, sino que, teniéndolo en cuenta, se proyecta hacia lo que el sujeto debe lograr en el futuro, como producto de ese propio proceso; es decir, haciendo realidad las posibilidades que se expresan en la llamada zona de posible desarrollo.

  ·        La situación social en que las personas viven y se desarrollan constituyen elemento esencial en la organización y dirección del proceso de enseñanza y educación.

  ·        La propia actividad, que el sujeto realiza en interacción social con un grupo de personas, resultan elementos fundamentales a tener en consideración en el proceso de enseñanza y educación.

  ·        En el proceso de interacción y actividad en colaboración con los otros ocurre el proceso de apropiación del los valores de la cultura material y espiritual.

·        Si la cultura representa para cada sujeto un momento histórico determinado, la formación personal específica responde a las características histórica y socialmente condicionadas.

  Sobre la base de estos presupuestos generales pueden considerarse las particularidades de un proceso educativo que promueva el desarrollo y formación de la personalidad.

  REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

  1- Wertsch J.V. (1988) Vigotsky y la formación social de la mente. PAIDOS. Barcelona.

  2- Moll, L. (1990) Vigotsky and Education. Cambridge University Press

  3- Alvarez, A. (1990) Diseño Cultural: Una aproximación ecológica a la educación desde el paradigma histórico-cultural, Revista Infancia y Aprendizaje 51-52

  4- Coll, M. (1985) The zone of proximal development; where culture and cognition create each other.En el libro,Culture, Communication and cognition, Wertsch, J. Cambridge University Press. U.S.A. 

  5- Shuare, M (1990)  Obra citada

  6- Leontiev A.N. (1960) Prologo a obra de L.S. Vigotsky en dos Luria A.R.tomos, Editorial Academia de Ciencias Tieplov B.M. Pedagógicas, URSS.

  7- Vigotsky L.S. (1987) Obra citada p. 30 y 25 

  8- Shuare, M. (1990)  Obra citada  p. 59

  9- Vigotsky, L.S. (1987) Obra citada p. 31

  10- Scribner, S. (1985) Vigotsky's use of history  en el libro Culture, Communication and Cognition, de Wertsch, J. Cambridge University Press. U.S.A.

  11- Vigotsky, L.S. (1987) Obra citada p.

  12- ------------ -  (1987) Obra citada  p. 40

  13- Alexander, R.D. (1989) Evolution of the human psyche. In The Human Revolution, eds. P Mellars and C. Stringer. Univ. Edinburgh Press.

  14 - Davidov, V.V. (1990) En libro " La Psicología Soviética tal como yo la veo. M Shuare. EditorialProgreso. Moscú p. 248

  15- Wertsch, J.V. (1988)  Obra citada

  16- Vigotsky, L.S. (1987) Obra citada  p. 157

  17- -----------    (1987) Obra citada  p. 161

  18- -----------    (1987) Obra citada  p. 161

  19- Puzirei, A. (1989) El proceso de formación de la psicología marxista. Editorial Progreso.

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