miércoles, 19 de octubre de 2022

1 DE CADA 4 ALUMNOS CREE QUE EN SU CLASE SE HACE BULLYING

La vuelta a la presencialidad total en las aulas también supuso un aumento en los casos de acoso escolar. Así lo certifica el IV Informe ‘La opinión de los estudiantes’.

Pepa Agüera


El 24,4% de los alumnos reconoció haber participado en algún acto calificado de acoso escolar sin darse cuenta durante el curso escolar 2021-2022. Esta cifra, incluida en el IV Informe ‘La opinión de los estudiantes’ elaborado por las fundaciones Mutua Madrileña y ANAR, coincide con el número de estudiantes que cree que en su clase hay bullying, lo que supone un repunte con respecto al año de la pandemia, cuando el bullying fue detectado por solo el 15,2% de ellos.


En cuanto al tipo de acoso, el más común en el último curso fueron los insultos, motes y burlas (89,5%), mientras que el resto de formas de meterse con la víctima se redujeron. Los golpes y patadas pasan del 38% de 2020-2021 a un 31,8% en el estudio actual.

Motivos y agresores

La mitad de los alumnos piensa que el acoso escolar afecta a una sola persona y que la víctima lo lleva sufriendo desde hace más de un año, como indican los porcentajes del informe. Entre los motivos por los que se produce el acoso escolar destacan el aspecto físico de la víctima (56,5%) y las cosas que hace o dice (53,6%). Menos frecuente, pero también destacable, son sus buenas notas (20,7%).

Por otro lado, llama la atención el hecho de que en el 72,6% de los casos la agresión se lleva a cabo entre varias personas; una situación cada vez más común en los últimos años y que ya alcanza a tres de cada cuatro casos de acoso escolar (frente al 43,7% en 2018 y 2019).

Disminuye el ciberbullying


Por otro lado, solo un 8,2% del alumnado piensa que alguien en su clase es víctima de ciberbullying (16 puntos porcentuales menos que en 2020-2021). Sin embargo, son conscientes de que los acosadores son compañeros del centro: en el 85,2% de los casos comparten clase. Una tendencia que se mantiene es la principal vía por la que se produce: WhatsApp, con un 66,9%. El estudio revela otras redes sociales no mencionadas en encuestas anteriores, como son Instagram (53,1%) y TikTok (48,6%), que se perfilan como nuevos medios para el acoso. En estas situaciones, para enfrentarse al problema y evitarlo, los menores eligen como primera opción la de comunicárselo a un adulto (29,1%), a la que le sigue el borrar o bloquear la cuenta y eliminar los mensajes (20,8%) o denunciar al acosador (20,1%).

¿Cómo actúan docentes y centro?

En cuanto a la percepción que tienen los estudiantes sobre la respuesta del centro a los casos de acoso, sigue resultando llamativo que un 45,4% perciba que su profesor no hace nada y hasta seis de cada diez (61,7%) que su centro escolar no actúa. Asimismo, casi la mitad cree que sus compañeros no reaccionan frente a este tipo de situaciones.

Es un dato que choca con la percepción de los docentes: ellos, indica el estudio, suelen enterarse de estas situaciones de acoso escolar principalmente a través de los compañeros o testigos; luego, de la familia o del alumno afectado y, en último lugar, por la propia víctima.


El profesorado opina que el uso indebido de las nuevas tecnologías y redes sociales (95,2%) es el aspecto más decisivo a la hora de que se produzca este tipo de casos, seguido por la presión del grupo (94,3%), la falta de respeto a las diferencias (93%), y de una gestión emocional adecuada para resolver conflictos (92,1%), así como la normalización de la violencia (91,3%).

Ven a los agresores como personas que tienen un aire de superioridad (76,7%) y ausentes de habilidades sociales (73,5%). En Primaria, destacan los problemas psicológicos del agresor (inseguridad, baja autoestima, frustración, miedo al rechazo…) (55,6%) como el motivo más frecuente.

En cuanto a las acciones que proponen para que las familias contribuyan a prevenir el acoso escolar están el prestar más atención a sus hijos (88,5%), hacer buen uso de las nuevas tecnologías/redes sociales (88,1%) y educar en valores (86,7%). Aunque las intervenciones que consideran más efectivas son la sensibilización y prevención de especialistas (86,3%), protocolos de actuación (78%) y formación del profesorado (75,3%).

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DESCUBREN HERRAMIENTAS DE PIEDRA UTILIZADAS POR UNA ESPECIE HUMANA EXTINTA HACE 500.000 AÑOS

Fueron creadas por Homo heidelbergensis, el último ancestro común de los neandertales y los humanos modernos

Pablo Javier Piacente


En una cueva de Polonia, un grupo de investigadores identificó herramientas de piedra que tienen entre 450.000 y 550.000 años. Esta datación puede permitir a los científicos aprender más sobre los humanos que las hicieron y su migraciones en toda Europa Central a lo largo de la prehistoria. Las herramientas habrían sido fabricadas por la especie humana extinta Homo heidelbergensis, que surgió hace más de 600.000 años y perduró al menos hasta hace 200.000 años.

Una investigación liderada por la arqueóloga Małgorzata Kot, de la Universidad de Varsovia, en Polonia, ha permitido descubrir en la cueva Tunel Wielki, cerca de Ojców, herramientas de piedra que tienen alrededor de 500.000 años de antigüedad y habrían sido fabricadas por la especie humana extinta Homo heidelbergensis. El nuevo estudio ha sido publicado recientemente en la revista Scientific Reports.

Según un artículo publicado en Science in Poland, las herramientas de piedra prehistóricas fueron encontradas en principio hace 50 años, pero solo ahora acaban de ser identificadas y fechadas con exactitud: se trata de algunos de los artefactos más antiguos jamás descubiertos en la región. La datación por radiocarbono indica que tendrían alrededor de medio millón de años de antigüedad: las herramientas fueron creadas por individuos de la especie Homo heidelbergensis, considerado como el último ancestro en común de los neandertales y los humanos modernos.

UNA ADAPTACIÓN COMPLEJA

El hallazgo significa que la región estuvo habitada por humanos en un momento en que el duro clima de Europa Central habría requerido un ajuste físico y cultural significativo. De esta manera, se demuestra que nuestros ancestros tuvieron la capacidad de adaptarse a estas condiciones y sobrevivir, en un período en el cual compartieron su hábitat con especies como el jaguar europeo (Panthera gombaszoegensis), el lobo de Mosbach (Canis mosbachensis) y el oso de Deninger (Ursus deningeri).

Fósiles de todas estas especies fueron descubiertos junto a las herramientas de piedra, en una capa inferior de material acumulado bajo la superficie, que fue identificado luego de nuevas excavaciones realizadas hace cuatro años. Los primeros trabajos en la zona fueron realizados hace cinco décadas, pero los investigadores volvieron a la zona en 2016 y llevaron adelante excavaciones adicionales en 2018.

En los trabajos iniciales se descubrió que las capas superiores contenían huesos de animales que vivieron en el Pleistoceno tardío y el Holoceno, pero las capas inferiores mostraron restos mucho más antiguos: incluían los huesos de varias especies que vivieron hace 500.000 años. Dichos huesos estaban acompañados de evidencia de tallado de pedernal, el proceso utilizado por nuestros antepasados para transformar las rocas presentes en la naturaleza en herramientas de piedra.

ARTEFACTOS ÚNICOS

También se descubrieron lascas de pedernal, que eran "espacios en blanco" a partir de los cuales se podían formar otras herramientas y los núcleos con los que se golpeaban las piedras. Además, identificaron algunas herramientas terminadas, como por ejemplo cuchillos. La confirmación de la edad de estas herramientas permite a los científicos examinar los límites de las posibilidades de supervivencia del Homo heidelbergensis, y de esta forma observar cómo se adaptó a las condiciones adversas del período.

Según los especialistas, volverán a la zona para intentar hallar huesos de Homo heidelbergensis. Sin embargo, los descubrimientos ya son muy significativos: solo se conocían dos sitios en Polonia con herramientas de aproximadamente el mismo período de tiempo, pero los artefactos de la cueva de Tunel Wielki presentan un tratamiento único.

Las herramientas se crearon en base a la técnica más simple utilizada por los humanos antiguos, que era poco empleada en ese período histórico. En la mayoría de los casos, solo se usaba en materiales de mala calidad o cuando el pedernal escaseaba. Los científicos han identificado solo otro sitio, Isernia La Pineta, en Italia, en el cual se empleó esta técnica como la principal.

Además, los investigadores se sorprendieron al hallar evidencias de actividad humana en cuevas hace 500.000 años, porque aunque estos sitios son lugares clásicos de refugio, las condiciones climáticas del período los volvían muy difíciles de habitar, dada la humedad que se acumulaba y las bajas temperaturas. Al parecer, el hallazgo de rastros que indican el uso de fuego sugiere que este recurso fue vital para la supervivencia de los humanos que residieron allí.

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REFERENCIA

Frontiers of the Lower Palaeolithic expansion in Europe: Tunel Wielki Cave (Poland). Małgorzata Kot et al. Scientific Reports (2022). DOI:https://doi.org/10.1038/s41598-022-20582-0

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jueves, 13 de octubre de 2022

¿QUIÉN 'DESCUBRIÓ' AMÉRICA?

Hace más de 18.000 años viajaron a América los primeros pobladores, a través del estrecho de Bering
Tres 'exploradores' que habrían llegado al continente antes que Colón

Deborah Martínez

Años antes de que el colonizador español llegara al Caribe, exploradores vikingos y chinos ya habían viajado al continente.

Imagen ilustrativaPierce Archive LLC / Buyenlarge / Gettyimages.ru

Un día como hoy, pero de 1492, el colonizador español Cristóbal Colón ancló en la isla caribeña de Guanahani, creyendo haber llegado a las Indias Orientales, su destino original.

A este hecho se le bautizó como el 'descubrimiento de América', ya que a partir de ese momento países como España, Inglaterra, Portugal o Francia iniciaron una serie de expediciones en la región que culminaron con la colonización total del continente.

A Colón puede atribuírsele el inicio del saqueo europeo en América, pero no fue el primer extranjero en visitar el continente: ¿quiénes son los otros 'descubridores'?

1. Los primeros 'visitantes'

Antes de que Colón llegara al continente, hace más de 18.000 años viajaron a América los primeros pobladores, a través del estrecho de Bering, una extensa región de tierra entre Asia y Norteamérica, que incluía partes de Rusia.

Aquellas primeras comunidades atravesaron caminando más de 1.000 kilómetros del estrecho y, si bien hoy en día el territorio está sumergido bajo el océano, fue una pieza clave para el surgimiento de los primeros asentamientos en la región.

2. La expedición vikinga

Alrededor del año 1.000, el explorador vikingo Leif Erikson zarpó desde Groenlandia y ancló su barco en los alrededores del Cabo Cod en Massachusetts (EE.UU.), convirtiéndose en el primer europeo reconocido en pisar el continente americano.

Una versión de la historia asegura que el navegante desconocía a dónde llegaría, mientras que otra afirma que un marinero le contó a Erikson sobre una tierra lejana a la que había viajado 14 años antes y que el vikingo, abrumado por la curiosidad, decidió zarpar con una tripulación de 35 hombres para dar con tan misterioso destino.

Tras explorar un poco la región, Eriksson regresó a su tierra natal y años después se convirtió en el gobernador de Groenlandia, luego de la muerte de su padre, el famoso vikingo Eric 'El Rojo' (950-1003).

3. La misión de China

En el libro '1421: el año en que China descubrió el mundo', el historiador británico Gavin Menzies asegura que una flota de 800 hombres llegó a América antes que Colón.

La tripulación comandada por el capitán, Zheng He, zarpó en 1421 desde China, dividiéndose en diferentes grupos de exploración. Uno de ellos, encabezado por el capitán Hong Bao, llegó a la Patagonia, mientras que otro, el del capitán Zhou Man, siguió la ruta de Bao hacia Argentina y desde allí subió por Chile a Centroamérica, el Caribe y Norteamérica.

De acuerdo con Menzies, todos estos viajes tomaron al menos 10 años, quedando únicamente registrados en algunos mapas de la época.

Distintos expertos han descalificado las investigaciones del historiador británico por carecer de fuentes fidedignas.

Sin embargo, en la región poco se conoce sobre esas aventuras vikingas y chinas. El viaje de Colón, que sin dudas marcó un antes y después en el continente americano, es al que se le ha dado mayor relevancia, aunque en los últimos años en algunos países se ha puesto en evidencia las consecuencias de la invasión y dominación que esa expedición significó, desplazando al colonizador del lugar privilegiado en el que se tenía.

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jueves, 1 de septiembre de 2022

LA GENÉTICA REESCRIBE LA HISTORIA DE LA CUNA DE LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL

Todos los idiomas indoeuropeos hablados se remontan a los pastores esteparios de la cultura Yamna


Redacción T21

Un amplio estudio paleogenético revela información sobre los patrones de migración, la expansión de la agricultura y el desarrollo del lenguaje desde el Cáucaso hasta el oeste de Asia y el sur de Europa, desde principios de la Edad del Cobre hasta finales de la Edad Media. Todo gira en torno a la cultura Yamna, también conocida como “cultura del sepulcro”.

Durante miles de años, los humanos vivieron, trabajaron y crearon reinos en un área llamada "Arco Sur", que abarca el sureste de Europa y el oeste de Asia, y que se cree es la cuna de la civilización occidental.

Ahora, una nueva investigación ha examinado 777 genomas humanos antiguos de toda esta región, que abarca 11.000 años de historia, desde las primeras culturas agrícolas hasta la época posterior a la Edad Media.

Esa historia de las poblaciones humanas que vivieron en el Arco Sur se conoce a través de relatos y del arte, pero no ha sido completamente precisa.

Sin embargo, gracias a la arqueología, la paleobiología y la secuenciación del ADN, se pueden crear líneas de tiempo históricas más precisas.

Es lo que ha hecho un equipo internacional de investigadores, que detallan sus resultados a través de tres artículos publicados en la revista Science.

ANATOLIA ESTEPARIA

En el primer artículo, el equipo internacional investiga la patria y la difusión de las lenguas anatolias e indoeuropeas que se hablaban durante el primer y segundo milenio a. C. en Asia Menor.

Los resultados genéticos sugieren que la patria de la familia de lenguas indoanatolias estaba en el oeste de Asia, con solo dispersiones secundarias de indoeuropeos no anatolios de la estepa euroasiática.

En la primera etapa, hace unos 7.000-5.000 años, las personas con ascendencia del Cáucaso se trasladaron al oeste, a Anatolia, y al norte, a la estepa. Algunas de estas personas pueden haber hablado formas ancestrales de lenguas anatolias e indoeuropeas.

Todos los idiomas indoeuropeos hablados (p. ej., griego, armenio y sánscrito) se remontan a los pastores esteparios de la cultura Yamna, con ascendencia de cazadores-recolectores del Cáucaso y cazadores-recolectores del Este, que hace unos 5.000 años iniciaron una cadena de migraciones a través de Eurasia.

RASTRO DE ADN

Sus expansiones hacia el sur en los Balcanes y Grecia, y hacia el este a través del Cáucaso hacia Armenia, dejaron un rastro en el ADN de la gente de la Edad del Bronce de la región.

A medida que se expandieron, los descendientes de los pastores Yamna se mezclaron de manera diferencial con las poblaciones locales.

El surgimiento de los idiomas griego, paleo-balcánico y albanés (indoeuropeo) en el sureste de Europa, y del idioma armenio en el oeste de Asia, se formó a partir de inmigrantes de habla indoeuropea de la estepa, que interactuaban con la población local, un rastro que se puede rastrear por diferentes formas de evidencia genética.

En el sureste de Europa, el impacto de la cultura Yamna, también conocida como “cultura del sepulcro”, fue profundo y la gente de ascendencia Yamnaya prácticamente completa llegó justo después del comienzo de las migraciones de esta cultura.

Geografía del Arco Sur tal como se describe en esta investigación. Los círculos y cuadrados de colores marcan los sitios donde se encontraron individuos antiguos cuyo ADN se analizó en los estudios. Los puntos amarillos indican genomas estudiados por primera vez. /LAZARIDIS, ALPASLAN-ROODENBERG, ET AL., SCIENCE.

SORPRESA EN ARCO SUR

Algunos de los resultados más sorprendentes se encuentran en la región central del Arco Sur, Anatolia, donde los datos a gran escala pintan una rica imagen de los cambios ocurridos a lo largo del tiempo.

Los resultados muestran que, a diferencia de los Balcanes y el Cáucaso, Anatolia apenas se vio afectada por las migraciones de la cultura Yamna.

No se puede establecer ningún vínculo con la estepa para los hablantes de lenguas de Anatolia (por ejemplo, hitita, luvita), debido a la ausencia de ascendencia de cazadores-recolectores orientales en Anatolia, en contraste con todas las demás regiones donde se hablaban lenguas indoeuropeas.

En comparación con la sorprendente impermeabilidad de Anatolia a las migraciones esteparias, el sur del Cáucaso se vio afectado varias veces por estos movimientos demográfricos, incluso antes de las migraciones de la cultura Yamna.

LAS PRIMERAS SOCIEDADES AGRÍCOLAS

El segundo artículo detalla cómo se formaron las primeras poblaciones neolíticas del mundo (hace unos 12.000 años).

"Los resultados genéticos respaldan el escenario de una red de contactos panregionales entre las primeras comunidades agrícolas. También brindan nueva evidencia de que la transición neolítica fue un proceso complejo que no ocurrió solo en una región central, sino en Anatolia y en el resto del Cercano Oriente", explica Ron Pinhasi, uno de los firmantes de este artículo.

Recoge los primeros datos de ADN antiguo de agricultores del Neolítico anterior a la cerámica del lado del Tigris en el norte de Mesopotamia, tanto en el este de Turquía como en el norte de Irak, una región clave de los orígenes de la agricultura.

También presenta el primer ADN antiguo de los agricultores anteriores a la cerámica de la isla de Chipre, que fue testigo de la primera expansión marítima de los agricultores del Mediterráneo oriental. Además, proporciona nuevos datos para los primeros agricultores neolíticos del noroeste de Zagros, junto con los primeros datos de la Armenia neolítica.

MEZCLA DE FUENTES

Al llenar estos vacíos, los autores pudieron estudiar la historia genética de estas sociedades, para las cuales la investigación arqueológica documentó interacciones económicas y culturales complejas, pero no pudieron rastrear sistemas de apareamiento e interacciones que no dejan rastros materiales visibles.

Los resultados revelan una mezcla de fuentes preneolíticas relacionadas con los cazadores-recolectores de Anatolia, el Cáucaso y el Levante, y muestran que estas primeras culturas agrícolas formaron un continuo de ascendencia que refleja la geografía de Asia occidental.

Los resultados también trazan al menos dos pulsos de migración desde el corazón de la MediaLuna Fértil hasta los primeros agricultores de Anatolia.

EL PERÍODO HISTÓRICO

Finalmente, el tercer artículo revela cómo las entidades políticas del antiguo mundo mediterráneo conservaron los contrastes de ascendencia desde la Edad del Bronce, aunque estaban unidas por la migración.

Los resultados muestran que la ascendencia de las personas que vivían alrededor de Roma en el período imperial, era casi idéntica a la de los individuos romanos/bizantinos de Anatolia, tanto en su media como en el patrón de variación, mientras que los italianos antes del período imperial tenían una distribución muy diferente.

Esto sugiere que el Imperio Romano, tanto en su parte occidental de vida más corta, como en la parte oriental de mayor duración centrada en Anatolia, tenía una población diversa pero similar, plausiblemente extraída en gran medida de fuentes preimperiales de Anatolia.

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REFERENCIAS

The genetic history of the Southern Arc: A bridge between West Asia and Europe. Iosif Lazaridis et al. Science, 26 Aug 2022; Vol 377, Issue 6609. DOI: 10.1126/science.abm4247

Ancient DNA from Mesopotamia suggests distinct Pre-Pottery and Pottery Neolithic migrations into Anatolia. Iosif Lazaridis et al. Science, 25 Aug 2022; Vol 377, Issue 6609, pp. 982-987. DOI:10.1126/science.abq076

A genetic probe into the ancient and medieval history of Southern Europe and West Asia. Iosif Lazaridis et al. Science, 25 Aug 2022; Vol 377, Issue 6609, pp. 940-951. DOI:10.1126/science.abq0755

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jueves, 25 de agosto de 2022

EL ANCESTRO HUMANO MÁS ANTIGUO YA CAMINABA ERGUIDO HACE 7 MILLONES DE AÑOS

La bipedación surgió sorprendentemente temprano en la evolución

N+1/T21


Hace veinte años, los científicos descubrieron en Chad unos huesos de 7 millones de años de antigüedad y concluyeron que pertenecían a una criatura que caminaba erguida y era nuestro antepasado más antiguo. Pero no todos estaban convencidos. Nuevos análisis confirman ahora esas sospechas.

Los paleontólogos han examinado de nuevo un fémur y un cúbito encontrados hace más de 20 años en Chad y confirmaron que los restos pertenecían a un sahelanthropus (Sahelanthropus tchadensis), una especie que vivió hace unos siete millones de años, lo que la convierte en el ancestro humano más antiguo conocido.

Según los investigadores, esa especie podía ciertamente moverse en el suelo sobre dos piernas, aunque también trepaba a los árboles. Así lo informa un artículo publicado en la revista Nature.

En 2001, en la República de Chad, durante un estudio de la ubicación de Toros-Menalla, los paleontólogos descubrieron el cráneo de TM-266-01-060-1, conocido como "Tumai".

A partir de este hallazgo, describieron una especie (y género) llamado Chadian Sahelanthropus (o Sahelanthropus tchadensis) que existió en el Mioceno tardío. Según sus descubridores, este es el representante más antiguo conocido de los homininos (Hominina), una subtribu de primates homínidos caracterizados por la postura erguida y la locomoción bípeda.

DUDAS INICIALES

El cráneo descubierto permitió concluir entonces que el individuo caminaba sobre dos piernas. Esto fue indicado, en particular, por el foramen (orificio) occipital desplazado hacia adelante. En muchos sentidos, Sahelanthropus, cuyo volumen cerebral alcanzaba los 340-360 centímetros cúbicos, era similar al posterior Ardipithecus ramidus (Ardipithecus ramidus).

Además del cráneo, los paleontólogos encontraron dos fragmentos de la mandíbula inferior, tres dientes aislados y varios huesos del esqueleto postcraneal.

Entre estos hallazgos se encontraba el fémur TM-266-01-063, que generó controversia en los círculos científicos. Este hueso mal conservado se describió solo en 2020, 19 años después del descubrimiento, y lo hizo otro grupo científico.

Luego, los investigadores llegaron a la conclusión de que el fémur pertenecía a un individuo que no se movía sobre dos piernas. Sin embargo, no todos los científicos aceptaron esta conclusión.

La humanidad se separó del grupo de los chimpancés durante el Mioceno reciente, muy probablemente entre 10 y 7 millones de años antes del presente. /FRANCK GUY / PALEVOPRIM / CNRS - UNIVERSIDAD DE POITIERS.

NUEVA INVESTIGACIÓN

Frank Guy de la Universidad de Poitiers, junto con colegas de Francia, Chad y Etiopía, realizaron un nuevo estudio de los huesos descubiertos en 2001 en el sitio de Toros Menalla, junto con el cráneo de un sahelanthropus. Los científicos partieron del hecho de que, probablemente, todos estos restos pertenecen a la misma especie.

Los análisis incluyeron un fémur izquierdo (TM-266-01-063) que mide unos 242 milímetros de largo. Según los investigadores, en su curvatura es más similar a los huesos de Australopithecus y de una especie de homínido llamada Orrorin (Orrorin tugenensis), que vivía en Kenia hace unos seis millones de años.

Con base en la morfología del fémur, los científicos concluyeron que el individuo podía moverse en el suelo sobre dos piernas.

Los científicos también describieron dos huesos del antebrazo que, en su opinión, pertenecían a Sahelanthropus. La similitud de estos hallazgos en tamaño y forma llevó a los investigadores a suponer que pertenecían al mismo individuo, aunque no hay otra evidencia de esto.

CONCLUSIÓN Y DUDAS

Uno de ellos (TM-266-01-050) es un eje del cúbito izquierdo de 239 mm de largo, el segundo (TM-266-01-358) es un eje del cúbito derecho de 155 mm de largo con una epífisis parcialmente preservada. La curvatura de estos huesos es similar a la observada, por ejemplo, en el Ardipithecus kadabba (A. kadabba).

Los científicos creen que esto se debe a las cargas recibidas al trepar a los árboles y concluyen que Sahelanthropus tchadensis, caminaba erguido mientras aún podía trepar a los árboles.

Consideran que todos los datos obtenidos en esta investigación refuerzan el concepto de una locomoción bípeda muy temprana en la historia humana, aunque en esta etapa también se practicaban otros modos de locomoción.

Reconocen, no obstante, que, aunque la adquisición de la bipedación se considera un paso decisivo en la evolución humana, todavía no hay consenso sobre sus modalidades y edad, sobre todo por la falta de restos fósiles.

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REFERENCIA

Postcranial evidence of late Miocene hominin bipedalism in Chad. G. Daver et al. Nature (2022). DOI:https://doi.org/10.1038/s41586-022-04901-z

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jueves, 21 de julio de 2022

SERGIO RICOSSA Y LAS UTOPÍAS


 Ricossa cree que no son pocos los que abominan de la sociedad mercantil y de quienes la defendemos. Consideran que la libre economía, la espontánea formación de los precios, el cobro de interés, las pérdidas y ganancias de los empresarios, la especulación financiera, son todo muestras de la corrupción capitalista.

por Pedro Schwartz

El fin de la economía. Ensayo sobre la perfección
Sergio Ricossa
Unión Editorial, 2022

Dichosa edad y siglos dichosos aquellos
a quien los antiguos pusieron nombre de dorados,
y no porque en ellos el oro,
que en esta nuestra edad de hierro tanto se estima,
se alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna,
sino porque entonces los que en ella vivían
ignoraban estas dos palabras de tuyo y mío.

Discurso de don Quijote a los cabreros.

Se ha publicado en español el libro inconforme de Sergio Ricossa El fin de la economía. Ensayo sobre la perfección (La fine dell’economia. Saggio sulla perfezione). Se entiende que «fin» en este libro significa «terminación» o «muerte» de la economía, no su empeño u objetivo. He aquí un ejemplo de los «falsos amigos» de los traductores: en italiano, el sustantivo masculino «il fine» es lo que se busca; y el femenino «la fine» es lo que deja de existir. Por eso digo que el título del libro debería haberse traducido al español como El final de la economía. En efecto, Ricossa cree que no son pocos los que abominan de la sociedad mercantil y de quienes la defendemos. Consideran que la libre economía, la espontánea formación de los precios, el cobro de interés, las pérdidas y ganancias de los empresarios, la especulación financiera, son todo muestras de la corrupción capitalista.

Contra el perfeccionismo

Ricossa, notable economista italiano, ya fallecido (1927-2016), eligió para su libro un título revelador: anuncia que es un escrito contra el perfeccionismo, contra los soñadores que no entienden que las sociedades humanas son inevitablemente imperfectas. Hoy como en el año mil hay quienes se ilusionan con la creencia de que volverá el Mesías a la Tierra y las sociedades humanas caminarán hacia un estado de perfección en el que la escasez de recursos, los conflictos de clase, y los enfrentamientos entre naciones habrán desaparecido. Creen posible una sociedad plena de amor, paz y justicia, en la que los individuos puedan cultivar sus capacidades sin la traba de la escasez natural. Dirigen el fuego de su retórica contra la doctrina económica burguesa, contra esa «lúgubre ciencia» que defiende el esfuerzo, el comercio, la propiedad, el dinero y la libertad de las personas de todas razas y lugares de «buscar la mejora de su condición», que decía Adam Smith.

La lúgubre ciencia

La apelación de «lúgubre ciencia» para caracterizar la ciencia económica fue acuñada por el escritor escocés Thomas Carlyle en un ensayo de 1849 sobre La cuestión de los negros. En él pedía que el Reino Unido restableciera la esclavitud en las Antillas. Los antiesclavistas británicos habían conseguido en 1807 que el Parlamento prohibiera el comercio de esclavos en el Atlántico. En 1833 obtuvieron que la Corona liberara los esclavos del Imperio, comprándoselos a los dueños. En ese ensayo, Carlyle, con la seductora retórica del gran escritor que era, sostuvo que los libertos negros vivían una vida de holganza y que había que forzarles a trabajar con el látigo. Indignado, su antiguo amigo el economista John Stuart Mill le criticó duramente, prediciendo que los esclavistas del Sur de los Estados difundirían esas páginas de Carlyle en defensa de la «peculiar institution». El enfrentamiento entre Mill y Carlyle se enconó cuando en 1865 Mill encabezó un grupo de liberales, que incluía a Charles Darwin y Herbert Spencer, en busca de la condena penal del gobernador de Jamaica John Eyre por haber reprimido una revuelta de libertos a sangre y fuego. Esas eran las circunstancias en que la economía política fue motejada de «lúgubre».

Contra la economía

Ricossa lamenta precisamente la inquina «contra la economía». La capacidad productiva del libre mercado tiene en sí un principio motor que fomenta e incentiva las libertades individuales. No hay que idealizar la historia del comercio y del libre mercado para comprender su papel en el avance de nuestra civilización. Los mercaderes apoyados por el poder a menudo fueron crueles y explotadores en su búsqueda del monopolio. Durante siglos y siguiendo la tradición de bandidaje señorial, se veía natural esclavizar a los enemigos derrotados y subastarlos en la plaza pública. Así se hizo tras la guerra de las Alpujarras en tiempo de Felipe II con los moriscos, por citar algo que nos toca más de cerca. Así ocurrió con el secuestro, transporte, subasta y explotación de los esclavos negros durante siglos.

Pero es notable que el propio mecanismo económico que había fomentado ese secuestro violento de los esclavos y normalizado su venta como bestias de labor fuera el que, con el avance de la civilización, ayudase a establecer el respeto de la humanidad de los así explotados. La economía libre, como muestra la historia, lleva en su seno la productividad que transforma los siervos de la gleba en trabajadores.

Carlyle es uno de los muchos pensadores que, en el marco de la defensa de las estructuras feudales y del empoderamiento de los grandes héroes, han querido volver a la economía señorial, en que cada uno estaba en su sitio y Dios en el de todos. Esos progresistas y regresistas detestan la ciencia o doctrina económica. Como dice Ricossa, es porque lo económico, lo «material», con su cohorte de males, que van de la escasez al egoísmo, es quizá el obstáculo más molesto, más manifiesto, más intolerable, en el camino hacia la realización de un mundo perfecto para una humanidad perfecta. (párr.1)

La nota fundamental de lo económico es la escasez. Nuestros fines y deseos no tienen límite, los recursos a disposición para satisfacerlos son escasos. Esto obedece a una característica fundamental del universo en que vivimos. Estamos sometidos a la segunda ley de la termodinámica. Nuestras actividades buscan poner orden en un mundo aleatorio para organizarlo a nuestra conveniencia. Sin embargo, esa segunda ley nos dice que necesariamente, al crear orden para vivir y sobrevivir, aumentamos (infinitesimalmente, pobres de nosotros) el desorden (o entropía) del resto del Universo. Dicho en términos económicos, toda actividad productiva en esta Tierra tiene un coste. Un mundo perfecto en el que no haya costes es imposible.


El deseo de volver al Edén es fútil. El sueño de progresar hacia la transformación de nuestra sociedad en un Paraíso terrenal es incluso peligroso, pues la melancolía de un fracaso inevitable enfurece a los soñadores y los aboca a la violencia.

Contra la burguesía

El libro es un análisis del rechazo de la civilización burguesa por todos estos perfeccionistas. Ricossa lamenta el deseo de los burgueses del siglo XIX de ennoblecerse una vez que han conseguido fortuna. Así, ya en los siglos XVI y XVII, la familia de los banqueros Médici contó con tres papas, con numerosos cardenales, con el título de Gran Duque, y con una reina de Francia. Y así otras familias burguesas. No hay que ponerse estupendos. A los Médici mucho les será perdonado, vistos los escritores, artistas, científicos que protegieron, como Ficino, Botticelli, Buonarroti o Galileo. Los nuevos títulos nobiliarios, sobre todo en el s. XIX, eran una forma de condecoración cívica y en ese caso un desliz venial. Como historiador que soy creo que esta ambición nobiliaria por desgracia es un síntoma de algo más profundo y preocupante. Tras el asentamiento de la revolución industrial, empezó a notarse un cansancio entre los líderes intelectuales y las elites industriales ante el carácter renovador o destructor de intereses creados del sistema de libre mercado. A partir de la publicación en 1848 del libro de John Stuart Mill, Principios de economía política, con alguna de sus aplicaciones a la filosofía social, se empezó a echar agua al vino de la libertad económica. Como el subtítulo indica, trataba Mill de suavizar las severas conclusiones de la ciencia económica, al tiempo que emasculaba su potencial transformador y destructivo de instituciones y costumbres tradicionales.

Esta instrumentalización de lo económico para ponerlo al servicio del poder se reforzó a partir de la década de 1870 con las innovaciones del canciller Bismarck en Alemania. Ese notable político siguió un camino muy semejante al tomado por la Unión Europea un siglo más tarde. Primero, se apoyó en la unión aduanera del Zollverein para reforzar la unidad del mundo alemán. Luego aprovechó la cuantiosa indemnización pagada en oro por la Francia vencida en 1870 para crear un sólido Mark alemán. En 1879 renegó del librecambio con el arancel protector de los fabricantes de hierro de las tierras del Rhin y los productores de cebada de la fría Prusia. Luego se lanzó a instaurar lo que los críticos llamaron «socialismo de Estado», con las leyes de seguro de salud, de accidentes, de vejez e incapacidad – leyes sociales que gobiernos posteriores extendieron a nuevos campos-. Convocó la Conferencia de Berlín de 1884 en la que se repartió el África entre las potencias europeas. El Asia tropical ya estaba colonizada por Francia, Reino Unido, Países Bajos, y una España pronto desplazada por Estados Unidos. Los grandes liberales Cobden y Bright habían querido defender en la primera mitad del s. XIX la tradición anticolonialista de Adam Smith, pero con Napoleón III, Gladstone, Disraeli y Bismarck, las viejas ambiciones coloniales renacieron y se puso francamente la economía industrial al servicio del Estado. No hay, pues, razón para asombrarnos de la crueldad mecanizada de la primera guerra mundial. Mucho ha tardado la descolonización (con todos sus defectos) en corregir esa herejía imperialista del liberalismo. En el ámbito interior, sin embargo, esa deriva estatalista ha continuado sin remisión: el Estado de Bienestar toma fuerza como si fuera el monstruo del Dr. Frankenstein.

El ataque contra los pilares del orden económico liberal

Ricossa desmenuza los elementos en los que se basa la visión burguesa de la sociedad que los perfeccionistas quieren desechar. Parten de que el final de lo económico es condición necesaria para alcanzar la sociedad ideal.

Cuanto más se ambicione revolucionar el mundo de raíz, instantáneamente y a cualquier precio, tanto más se necesita tener como enemigo una gran causa maléfica, la peor, la mayor, posiblemente la única que cuenta, una vez erradicada la cual el mundo se vuelve verdaderamente otro: un mundo perfecto. (Párr. 107)

Tiene especial interés para los economistas profesionales cómo critica Ricossa la optimización bajo restricciones como método conducente a una situación de equilibrio. Ese, para algunos, es un principio central de la ciencia económica. Pero se trata de un método de análisis para situaciones parciales, no de una explicación del crecimiento económico.


Quizá fuera ironía el que Cervantes pusiese en boca de don Quijote que la propiedad privada, el hablar de «lo tuyo y lo mío», fuera la raíz de los males de la «edad de hierro». Pero sin una sonrisa lo mantenían Marx y Engels. Y es verdad que la propiedad privada es la base de la sociedad mercantil (para bien). Dice con acierto Ricossa en el párrafo 45: «La propiedad privada supuso […] la disgregación de la solidaridad tribal». Vale la pena notar que, en la primera de las utopías propuestas en el Renacimiento, la de Tomás Moro (1516), no había ni dinero ni propiedad privada, y en eso concurría don Quijote cuando ensalzó la edad de oro.

En el mundo señorial, el trabajo se ve como un castigo bíblico por el pecado de querer saber que cometieron Eva y Adán. Al contrario, esa condena debería interpretarse como un reconocimiento del necesario carácter laboral de las sociedades humanas. Se reserva el nombre de «artes liberales» para las actividades humanas que no implican trabajo físico, mientras los «oficios» son las actividades no espirituales necesarias para la supervivencia de los humanos o para el goce de los aristócratas y los que aspiran a serlo.

En el mundo feudal y nobiliario la retribución en especie, dice Ricossa, atendía a las necesidades del trabajador, mientras que la remuneración en dinero del mundo mercantil estaba ligada a su productividad. El dinero en el concepto de los enemigos de la sociedad comercial estaba en el origen de todos los males. El dinero era estéril pues no creaba nada tangible como el pan, el aceite o la lana. Es posible que el discurso a los cabreros que encabeza este ensayo sea una invención ambigua, pues no sabemos si Cervantes lo escribe como otra muestra de la locura de su caballero andante o si Cervantes, el de la atribulada vida, verdaderamente deseaba abandonar la edad de hierro en la que tanto había sufrido para encontrar refugio en la mítica vida natural del Edén. Al menos, en esas líneas se deploraba la existencia de dinero. Esa condescendencia nobiliaria se aplicaba con aún más severidad al préstamo con interés denominado «usura». Como intuía don Quijote ante los cabreros, era paradójico y revelador que, en la edad de oro, el oro no se estimara como en la edad de hierro contra la que se insurgía el Caballero de la Triste Figura.

El ideal aristotélico era el de una sociedad de agricultores autosuficientes que todo lo más recurrían al trueque para conseguir lo que no podían producir. Para la sociedad aristocrática el comercio es una actividad ambigua. Los reyes y nobles gustaban de lo exquisito y raro, de productos traídos de lejanas tierras por audaces comerciantes como Marco Polo. Cuando el comercio lo ejercían en sus dominios mercaderes ambulantes o se concentraba en ciudades y ferias, escapando así a la autoridad de los gremios, era una actividad que el rey privilegiaba como algo poco respetable pero útil.

Los beneficios obtenidos con la producción masiva son característicos de un mundo de consumo vulgar. La sociedad fabril, se decía, produce y vende bienes masivos de mala calidad destinados a trabajadores. Cita Ricossa una reveladora carta de Flaubert sobre el consumo popular:

Debemos clamar contra los guantes baratos, contra los sillones de oficina, contra el mackintosh, contra la estufa económica, contra los tejidos de imitación, contra el falso lujo… ¡La industria ha desarrollado la fealdad en proporciones gigantescas! (párr.8, n.1)

De utopía y otras ilusiones

El ensueño del buen salvaje tiene un poderoso atractivo. Así se explica la preeminencia de Rousseau en el santoral de los enemigos de la sociedad mercantil. El hombre natural habitaba en un mundo de cazadores y pastores – y digo «hombre» a sabiendas, porque las recolectoras y cuidadoras de la prole eran las mujeres-. Recuérdese por ejemplo que, hasta el siglo XX, no podían acudir mujeres a los concejos abiertos del cantón de Uri, porque era necesario portar espada para poder votar. No quiere decirse que la democracia directa a través de los referendos no tenga papel que desempeñar en la democracia liberal, pero sí que una «voluntad general» a la Rousseau ha mantenido paradójicamente su atractivo para los populistas de toda laya.

Tanto Marx como Keynes soñaban con un mundo feliz de rentistas. Ese espejismo concordaba plenamente con el que seducía a Marx y Engels en La ideología alemana. Desaparecida la propiedad privada de los medios de producción, la maquinaria [ex-capitalista] de la producción funcionaría sola sin que nadie tuviese que dirigirla. En ese mundo feliz, decían, me sería posible «cazar por la mañana, pescar por la tarde, pastorear ganado al caer el día y criticar después de la cena, como me venga en gana, sin convertirme nunca en cazador, pescador, ganadero o crítico». Lenin definía el comunismo como «el poder para los soviets más energía eléctrica», en visión que concurría plenamente con el ensueño de Marx y Engels.


Keynes era en apariencia un enemigo de los rentistas. En la Teoría general (1936) habló de «la eutanasia de los rentistas» (cap. 24) gracias a la abundante acumulación de capital y la consiguiente reducción de los tipos de interés. Pero más enemigo aún era de los empresarios, cuyo afán por acumular dinero consideraba próximo a una enfermedad mental. En el conjunto de su filosofía, podemos decir que el ideal para Keynes era una comunidad cuasi-estacionaria, con pleno empleo y aumentos de población limitados (cap. 16, iv). Incluso participó en la moda eugenésica tan extendida en aquel tiempo. En 1930 Keynes pronunció una conferencia titulada «Las posibilidades económicas de nuestros nietos», que repitió en una visita a Madrid, en la que meditaba sobre la vida de los humanos una vez que hubiesen resuelto el «problema económico», como él lo llamaba – es decir, el problema de la escasez-. Lo importante era «cómo ocupar el tiempo libre que traerán la ciencia y el interés compuesto, para vivir sabia y agradablemente, y bien». He aquí otra vez lo que dijeron Marx y Engels. Esos tres profetas predecían más la eutanasia de la economía que la del rentista.

En realidad, esas utopías no son completas mientras vivan en ellas humanos de sangre y hueso, que nacen, sufren y mueren, son de diverso sexo, gozan de distintos dones y cualidades –todo ello fuente de desigualdades escandalosas-. De ahí viene que las utopías igualen los trajes o uniformes de sus miembros. Añadió acertadamente Ricossa que, una vez alcanzada la utopía, que prudentemente Moro decía que no estaba en ningún sitio, el perfeccionismo niega la muerte y congela el progreso. La muerte de los primeros revolucionarios podría dar al traste con la memoria y construcción del paraíso. De ahí la obsesión de los perfeccionistas con la historia, que debe reescribirse continuamente como en la distopía 1984 de Orwell. El Estado de Bienestar es una avanzadilla de la victoria, prometida por los utópicos, sobre la incertidumbre.

El libro de Ricossa dibuja a grandes trazos los materiales de construcción de la utopía, ese lugar que en ningún lado está y al que buscan trasladarnos los perfeccionistas.

En resumen, la aceptación de lo imperfecto

El discurso de don Quijote a los cabreros nos recuerda el poder de atracción de las utopías, que nos hacen añorar o desear un mundo perfecto muy diferente del imperfecto en el que por fuerza hemos de bregar. La época renacentista fue sin duda un tiempo de cambios, de guerras, de herejías y ortodoxias, de navegaciones y descubrimientos. Fue la época en que granó una cosecha de utopías – la más famosa, precisamente la de Tomás Moro, el título de cuyo libro dio el nombre a toda esa literatura filosófica-.

El libro de Ricossa es el antídoto que nos obliga a mirar de frente la imposibilidad de esas utopías de agobiante virtud y monástica disciplina. Hemos de aceptar la imperfección, no solo como realidad dolorosa sino también como oportunidad de mejora. Solo si aceptamos que el mal es inevitable, que las necesidades se colman con trabajo, que todo tiene un coste, que en cualquier actividad se corre un riesgo, que la diversidad es un motor de progreso, que la apelación al bien común es engañosa, y que la discordia siempre hará su aparición en los asuntos humanos, entonces podremos mejorar nuestras vidas personales y conseguir un mejor funcionamiento de las sociedades en que vivimos.

Los defectos de esta edición

El libro de Ricossa es una navaja de Occam de filo muy cortante, pero mellado en su edición española. El texto está plagado de erratas, incluso con errores de paginación del índice. El italiano a veces se transparenta a través del español. La bibliografía está mayormente en italiano, incluso la Ricchezza delle nazioni, sin ningún esfuerzo sistemático por buscar las correspondientes fuentes originales en inglés, francés, alemán y español. La revisora técnica, doctora María Blanco, se me ha quejado de que muchas de las correcciones que hizo en pruebas no se han trasladado a la versión final. Nada de esto es conforme a la tradición de Unión Editorial, cuyas ediciones solían ser de alta calidad.

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domingo, 8 de mayo de 2022

CRÍTICA FILOSÓFICA A LA EDUCACIÓN NEOLIBERAL

Una crítica de esta naturaleza demanda empezar por un marco teórico-conceptual y ciertos instrumentos metodológicos necesarios para debatir con el aparato conceptual y metodológico de lo que se llama “educación neoliberal”.

Juan Rivera Palomino 
Filósofo y educador
Ideele Revista Nº 237


Partamos del concepto mismo de educación. En su dimensión extensional, se refiere a las acciones y actividades informativas y formativas que se dan en la familia, en la comunidad, a través de los medios de comunicación masiva y en todo el conjunto de la sociedad. A este proceso amplio y comprehensivo la Unesco lo denominó educación permanente a partir de la década de 1970. Estas instituciones y la sociedad en su conjunto educan positivamente, forman bien a sus miembros o los deseducan y malforman en una dirección teleológica negativa de acuerdo con el modelo sociopolítico predominante y dominante. Si el modelo social es socialdemócrata, las instituciones educarán en una dirección determinada. Otra será la situación si el modelo socioeconómico es de corte neoliberal, economicista, mercantilista. La educación no hace más que expresar, reproducir e imponer el modelo social imperante.

La segunda dimensión de la educación es la intencional, porque ésta no es más que un proceso sociohistórico en el cual se dan un conjunto de interacciones sociopolíticas entre los educadores y los educandos a partir de un conjunto de objetivos y fines que son los que le otorgan una dirección teleológica determinada, que puede ser de dominación o de liberación del conjunto de los educadores y de los educandos y del conjunto de la sociedad.

Un tercer aspecto problemático es el que se refiere al problema de la libertad educativa que deben disfrutar tanto los educadores como los educandos. Ella consiste en la capacidad de decisión libre, autónoma e independiente de unos y otros de educarse y autoeducarse de acuerdo con sus criterios, valores, ideario, imaginario y situación sociopolítica. Es decir, de elegir libremente qué tipo de educación y de instrucción es la que más les conviene según sus objetivos familiares y, sobre todo, personales. No los que le imponga el sistema social y el sistema educativo. No se trata de alcanzar o lograr una carrera profesional con la que luego no va a encontrar empleo, lo que le causará frustración, sino de una que le permita desarrollarse como persona social y humana.

En el contexto de la relación estrictamente escolarizada, en el centro educativo, la pregunta concreta que surge es: ¿Con qué derecho el sistema, la institución y el profesor intervienen en la educación del niño o del joven introduciendo cambios, como decía el filosofo peruano Augusto Salazar Bondy, en sus estilos de pensar, sentir y actuar sin darle la oportunidad democrática de que ellos participen en la toma de decisiones de su educación? ¿Acaso no tienen el derecho de participar en el proceso de su educación? En esto consiste, en parte, el proceso de democratización de la educación que, según José Carlos Mariátegui, debería ir precedido o paralelo a la democratización de la economía. Creo firmemente que los principios que debe guiar la acción educativa son los de libertad social e individual, igualdad social e individual, actividad social e individual y, por ende, la creatividad como sinónimo de originalidad, flexibilidad, fluidez y pensamiento divergente, y la reciprocidad social e individual.

Por consiguiente, podemos caracterizar a la educación como social, histórica, económica, política, humana y teleológica, porque apunta a una direccionalidad positiva de formación o malformación de un ser humano que conduce a los procesos de cosificación, alienación, de entrenamiento y de domesticación.

Esta concepción se traduce como componente de una concepción y doctrina educativas; se expresa en las políticas educativas, en el currículo, en la formación magisterial y en la práctica educativa.

El ser humano —niño o joven— es reducido a mercancías con valor agregado productivo, competitivo, individualista.

Dicho esto, veamos ahora el pensamiento “educativo” neoliberal.

En primer lugar, este tipo de pensamiento no tiene la dimensión extensional del auténtico concepto de educación. Desde una perspectiva economicista, mercantilista y pragmatista, lo reduce a lo meramente instruccional escolarizado, donde la acción instructiva se realiza al interior de las paredes de las aulas de las llamadas instituciones educativas. La instrucción adquiere la forma de entrenamiento en razonamiento matemático y comprensión de textos. No interesan los procesos del aprendizaje que se enfatizaron al comienzo, sino sus logros, traducibles en buenos puntajes o buenas calificaciones. No interesaban las ciencias naturales; menos las sociales, la filosofía y la educación artística. Se enseña para obtener “logros de aprendizaje”, como siempre repetía la exministra Patricia Salas. Era y es el típico modelo “cajanegrista” de entradas y salidas con poco y ningún feedback. Este modelo recuerda al neoconductista de Skinner y a los cibernéticos y, por último, a los modelos empresariales de costo-beneficio-ganancia. Y, sin embargo, se hablaba hasta el cansancio del constructivismo de Piaget, que sí tomaba en cuenta los procesos y la teoría del aprendizaje significativo de Ausubel. Al pobre Vigostky se lo redujo a constructivista, cuando su posición era de tipo sociocultural y tomaba en cuenta tanto lo externo sociocultural e histórico como lo interno con las mediaciones lingüísticas, que se expresaba con dos conceptos o momentos: lo interpsicológico y lo intrapsicológico. La acción instruccional se ha reducido a lo meramente intelectual y a lo informacional, dejando de lado lo socioemocional y lo volitivo, conativo, como afirma el doctor Pedro Ortiz Cabanillas.

La concepción instruccional encajaba y correspondía con el pensamiento económico neoliberal, los costos-inversiones como entradas y los beneficios-ganancias como salidas. No importa lo que sucede dentro de la caja negra o en los procesos. Dos conceptos más importantes son el de capital humano y el de valor agregado. El objetivo de la instrucción mercantil es entrenar capital humano eficiente y de calidad. El ser humano —niño o joven— es reducido a mercancías con valor agregado productivo, competitivo, individualista.

En el proceso instructivo no interesaba más que los objetivos y fines externos a los que apuntaban; es decir, lo económico, lo productivo. Tal era la teleología de esta concepción. No interesaban los objetivos y fines de los educandos y de los educadores como personas humanas, quienes tenían el derecho de desarrollar su personalidad en forma integral, completa y no cosificada, mercantilizada y alienada, sino libre de fetiches mercantiles y monetarios. Por eso la instrucción era autoritaria, impositiva. No importa la libertad social sino la individual, en teoría, porque en la práctica se impusieron en forma autoritaria la concepción educativa neoliberal, el currículo por competencias (económicas), la didáctica y la evaluación por productos.

La libertad, la actividad, la innovación individual e individualista apuntaban a la productividad económica. Se trastocó, se subvirtió, se violentó la naturaleza social y humana de la educación. Hay que recordar que esta concepción y políticas instructivas fueron impuestas por el Departamento de Estado de los Estados Unidos a través del Banco Mundial no solo en el Perú sino en toda América Latina y en todo el mundo globalizado por el imperio capitalista.

Por tanto, en pleno siglo XX y en el XXI se implantó la dominación neocolonial en el campo de la educación. Eso ya se hizo antes con el modelo económico neoliberal, que dura hasta la fecha, a pesar de que ya fracasó rotundamente.

Durante 23 años se ha impuesto autoritariamente a los docentes y alumnos los estilos de pensar, sentir y actuar de tipo neoliberal, de corte economicista. La juventud, si bien es cierto que puede no saber Matemáticas, tal como la malentienden ellos, ni comprender lo que leen, sí tienen una mentalidad por logro, por producto mercantil en el ámbito del empleo, del consumo, el gasto y las relaciones intersexuales. El amor romántico desapareció para dar paso a la relación sexual codificante. Los valores sociales y humanos de antes de los 90 desaparecieron para dar paso a los antivalores economicistas, mercantilistas y monetaristas.

La pregunta filosófica es: ¿Con qué derecho los operadores neoliberales, sea en el campo económico o en el instructivo, imponen cambios en la personalidad del alumno y del profesor, en sus estilos de pensar, sentir y actuar, contrarios a los que ellos poseen en un país pluricultural, plurilingüe y pluriétnico, sin contar con su consentimiento, con su capacidad de decisión sobre su educación a través de mecanismos democráticos de participación?

Se está frente a una concepción y una política neoliberal autoritaria que utiliza mecanismos de dominación contrarios a la libertad, la igualdad, la justicia y la creatividad social y personal. La única libertad que les importa es la de una entidad impersonal llamada mercado, la libre oferta y demanda y los precios relativos. Los individuos tienen que hacer lo que dictamine e imponga la entelequia llamada mercado a la cual Adam Smith denominó “mano invisible”. Es tan invisible que no se sabe si existe o funciona en un mundo globalizado que es dominado por las imposiciones de las grandes corporaciones transnacionales que determinan los precios de las mercancías en función de sus inversiones y ganancias.

Finalmente, creo que el problema educativo no es de calidad economicista sino de trasformación social y humano. Esto será motivo de otro artículo.

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domingo, 17 de abril de 2022

SARTRE Y LA LIBERTAD

En el pensamiento de Sartre se parte del hecho de la no existencia de una determinación preestablecida sobre el ser humano... Para Sartre la conciencia es libertad

Por Cristóbal León Campos 

A Valeria en su cumpleaños


El filósofo francés Jean-Paul Sartre, quien cumplió 42 años de fallecido (15 abril de 1980), expresó la síntesis de su interpretación sobre la libertad y la condición del ser en términos ontológicos, en una de sus máximas que dice “el hombre está condenado a ser libre”, frase contenida en su conferencia intitulada El existencialismo es un humanismo, dictada el 29 de octubre de 1945, en París, como parte de una serie de exposiciones en defensa del existencialismo frente a sus detractores, se publicó posteriormente como libro en 1946.

En el pensamiento de Sartre se parte del hecho de la no existencia de una determinación preestablecida sobre el ser humano, lo cual invalida la idea de cualquier ser supremo que por su voluntad estableciese el “destino” de la vida, la responsabilidad total de las acciones y de las decisiones que individual y colectivamente marcan el rumbo de los seres humanos son en lo absoluto resultado de sus decisiones, sin que esto niegue las condiciones objetivas que sujetan y sitúan la existencia en circunstancias determinadas.

En la obra del filósofo francés “la existencia precede a la esencia”, lo que presupone que la libertad pertenece al ser humano, la significación y valorización del mundo es otorgada por el ser humano y no al revés, en este sentido, se entiende que el ser humano, al no estar “determinado” por una voluntad “superior” todopoderosa, es él quien define el porvenir de su existencia partiendo del estado concreto del presente.

El ser humano comienza en la nada para prepararse hacia un propósito o proyecto, una razón de la existencia que se revela con la conciencia, aunque al no existir una determinación preconcebida, la transformación del ser es permanente, cambia día a día, ya que solo concluye esta evolución continua al momento de morir, o mejor dicho, al dejar de existir (recuérdese que la no existencia de la divinidad indica también la concreción mundanal de la vida).

El existencialismo al que Sartre está adscrito, indaga sobre cuestiones vinculadas con la vida y la existencia, interrogando conceptos fundamentales como la libertad y la responsabilidad en términos individuales de los seres humanos. Por ello, bajo estos postulados, y a pesar de que la moral y la ética son premisas de orden sociocultural, no son de forma absoluta factores decisivos a la hora de nuestras decisiones como individuos, e incluso, como colectivo.

Para Sartre la conciencia es libertad, debido a que al superarse el carácter enajenado de la existencia se reconoce la responsabilidad humana sobre su devenir y, al mismo tiempo, se rompe con cualquier predeterminación que “moldee” al ser, ya que al desarrollarse la conciencia se transforma al mundo que circunscribe la existencia, otorgando la responsabilidad consciente a los actos humanos, generando un compromiso ineludible con la situación que rodea al ser, lo que implica que el mundo como se vive en términos objetivos y subjetivos, responde al ejercicio de la libertad que se ha efectuado en la historia. No debe olvidarse que Sartre reivindicó al marxismo.

La libertad tiene expresiones en el orden objetivo, lo que se representa con el hecho de que es vivida por el conjunto de los seres humanos, y también, se expresa en el orden subjetivo, el cual implica que cada individuo la ejercerá según sus específicas particularidades. La libertad se conjuga con la voluntad y la conciencia humana.
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jueves, 17 de marzo de 2022

“LOS NEANDERTALES SON OTRA VERSIÓN DE LA HUMANIDAD”

Katerina Harvati, paleontóloga

Conocer la historia de nuestros antepasados y sus especies hermanas es uno de los retos más llamativos de la teoría de la evolución. Katerina Harvati es directora de paleoantropología en la Universidad de Tubinga en Alemania y lleva toda su vida profesional dedicada principalmente al estudio paleobiológico de los orígenes humanos modernos.

Katerina Harvati. / Universidad de Tubinga

La evolución humana durante el Pleistoceno es uno de los principales campos de investigación de la paleontóloga Katerina Harvati (Atenas, 1970). En el yacimiento de la cueva de Apidima, en Grecia, se hallaron dos grupos humanos: una población de Homo sapiens primitivos, seguida de una población de neandertales.

La datación de los restos supuso un hito nuevo para su carrera y también para el conocimiento de las dispersiones de los primeros humanos modernos fuera de África. Ahora, la científica vuelve a este lugar para continuar con su estudio.

¿Qué fue lo que la motivó a dedicar su carrera a la paleoantropología y, en particular, a los orígenes de los seres humanos?

Siempre me interesó el pasado. Proviniendo de Grecia y creciendo en Atenas, el pasado era una parte natural de nuestro medio ambiente. Todo lo que existía a mi alrededor era en forma de espectaculares ruinas arqueológicas y hermosos objetos antiguos. Sentí curiosidad por la prehistoria y la evolución humana ya en la escuela secundaria, pero descubrí mi vocación cuando me mudé a los Estados Unidos para estudiar antropología en la Universidad de Columbia.

Ahora hay muchas más mujeres en este campo de la ciencia. ¿Era así cuando empezó sus estudios en EE UU? ¿Qué es lo que más ha cambiado en este sentido?

Los estudios evolutivos humanos todavía están relativamente dominados por los hombres. Aunque hay muchas mujeres estudiantes de doctorado y postdoctorado, todavía son muy pocas las mujeres en puestos de alto nivel, un fenómeno que se observa en muchos otros campos de la ciencia. El cambio es progresivo pero lento, todavía hay mucho margen de mejora.

 Los estudios evolutivos humanos todavía están relativamente dominados por los hombres. 

En España contamos con numerosos yacimientos y, en particular Atapuerca, de relevancia internacional. ¿Qué importancia tienen los hallazgos de un lugar como este o de este tipo de yacimientos dentro del conjunto de Europa?

La evolución humana es relevante para la humanidad en su conjunto. Aunque, por supuesto, los yacimientos individuales son importantes para el patrimonio local, su importancia trasciende las fronteras nacionales. Este y muchos otros forman parte del patrimonio de la humanidad.

Su carrera estuvo marcada por el hallazgo de un cráneo de humano moderno de hace más de 200.000 años. ¿Qué contribución podría superar este descubrimiento?

El hallazgo del Homo sapiens más antiguo fuera de África que identificamos en Grecia, en el yacimiento Apidima (Nature, 2019), por supuesto fue un hallazgo muy importante y un hito para mí, pero también para la prehistoria europea en su conjunto. Este descubrimiento, que fue una sorpresa para muchos, demuestra que hay tanto que todavía no sabemos sobre la evolución humana, como lo han demostrado los repetidos descubrimientos históricos en las últimas dos décadas en nuestro campo. Espero con interés nuevos y emocionantes hallazgos en el futuro de nuestra investigación continua.

Un ejemplo son los últimos estudios sobre los neandertales que, en unas décadas, han cambiado por completo lo que pensábamos de ellos, sobre cómo eran y su desaparición. ¿Por qué estamos tan fascinados por este tipo de especies?

Creo que nuestro interés por los neandertales es tan alto porque eran una especie hermana, nuestros parientes más cercanos. Sin embargo, parece que fueron muy diferentes a nosotros en muchos sentidos, mientras que en otros aspectos eran muy similares. Los neandertales son, si se quiere decir, otra versión de la humanidad.

 El hallazgo del Homo sapiens más antiguo fuera de África que identificamos en Grecia por supuesto fue un hallazgo muy importante y un hito para mí, pero también para la prehistoria europea en su conjunto. 

¿Qué relevancia tiene Grecia, su país de origen, en estas primeras migraciones humanas y por qué se dice que fue la puerta de entrada a Europa?

Grecia y el sudeste de Europa en general tienen un doble papel. Por un lado, valieron como un importante corredor migratorio para los movimientos de población humana, así como un refugio glacial, donde las poblaciones de plantas, animales y humanos habrían sobrevivido durante las edades de hielo, cuando las regiones más al norte se habrían vuelto inhabitables.

Como tal, se espera que esta región muestre evidencia de dispersiones humanas multidireccionales repetidas, supervivencias tardías de la especie humana y un registro largo y continuo de la presencia humana. Sin embargo, debido principalmente a la investigación arqueológica pasada que se centra en períodos de tiempo posteriores —que por supuesto son muy importantes en Grecia—, ha habido relativamente poca investigación en evolución humana.

Un amplio campo por explorar entonces...

Sí, el resultado es que no sabemos mucho sobre la evolución humana en este lugar geográfico, a pesar de su importancia. Mi equipo y yo hemos estado trabajando para cambiar eso.

 No sabemos mucho sobre la evolución humana en el sur de Europa a pesar de su importancia. Mi equipo y yo hemos estado trabajando para cambiar eso 

¿Qué fósiles o datos podrían darnos la clave para refinar aún más las interpretaciones de estas migraciones humanas?

Los fósiles individuales son por supuesto muy importantes y siempre esperamos encontrar más. El contexto en el que se encuentran, así como los restos culturales que se asocian con la presencia humana, también pueden dar información muy necesaria. Los estudios paleoambientales que destacan las condiciones bajo las cuales las dispersiones pasadas se hicieron posibles son fundamentales.

¿En qué está trabajando actualmente?

Estoy liderando varios emocionantes y diversos proyectos. Sin embargo, un enfoque muy importante de mi investigación sigue siendo mi trabajo en Grecia, donde he estado trabajando durante más de 20 años.

 Realizaremos trabajos de campo en el yacimiento de Apidima, entre otros, y espero con ansia nuevos y emocionantes hallazgos


Tengo ahora mismo una subvención ERC Consolidator CROSSROADS, que se centró en los primeros períodos paleolíticos en Grecia y que llegará a su fin el próximo mes. Publicaremos los emocionantes resultados de esta investigación en un futuro próximo.

En abril comienzo otra beca ERC Advanced FRISTSTEPS. Este proyecto tomará una perspectiva regional y se centrará específicamente en las primeras dispersiones de Homo sapiens y los últimos 200.000. Como parte de este proyecto, realizaremos trabajos de campo en el yacimiento de Apidima, entre otros, y espero con ansia nuevos y emocionantes hallazgos.
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Fuente:
Derechos: Creative Commons

 
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