lunes, 19 de noviembre de 2018

ROMPIMIENTO DE SIMETRÍA QUIRAL EN MOLÉCULAS ORGÁNICAS, FACTOR CLAVE PARA EL ORIGEN DE LA VIDA, RUBÉN DANILO BOURDON G.

La hipótesis del profesor Rubén Danilo Bourdon García, doctor en Ciencias - Química de la Universidad Nacional de Colombia (UN)...
En busca del secreto sobre el origen de la vida en la Tierra

María Alejandra López PlazasUnimedios Bogotá
mlopezpl@unal.edu.co

Fuerzas internas de los átomos estarían relacionadas con la manera como los aminoácidos (vitales para transportar agua, grasa y vitaminas, entre otros nutrientes) adquirieron la homoquiralidad, característica que les permitió formar estructuras relacionadas con la vida.

Durante siglos los hombres se ha preguntado por el origen de la vida en la Tierra. Foto: archivo particular.

Cómo se originó la vida la Tierra es una pregunta típica que se han formulado todas las civilizaciones y que se ha respondido con dosis de religión, ciencias naturales y, más recientemente, con estudios de laboratorio que buscan pruebas de cómo se unieron e interactuaron las unidades moleculares y estructurales para formar la vida tal como la conocemos hoy.

En este abanico de posibilidades está la simetría quiral, ¡término complejo, ¿verdad?!

Para empezar a entenderlo haga este ejercicio: ponga su mano derecha sobre su mano izquierda. ¿Qué ve? Quizá, que aunque sus manos parecen idénticas de manera individual, al superponerlas no coinciden, pues en un lado el dedo meñique queda sobre el pulgar, y en el otro el pulgar queda sobre el meñique.

Pues bien, esto es lo que se conoce como simetría quiral, teoría que explica cómo dos cuerpos que parecen “gemelos”, al superponerse reflejan formas diferentes. Ahora, ¿qué tiene que ver esta teoría con la formación de vida en la Tierra? ¡Pasemos a la química!

Las células, los tejidos y los demás componentes de la base biológica de nuestro cuerpo humano, y de otros seres vivos, tienen moléculas orgánicas como carbohidratos, lípidos y proteínas, entre otras, que se caracterizan por ser quirales, es decir que cuando interactúan con luz polarizada (como la del láser, que está organizada en una sola dirección), sus compuestos (enantiómeros) se alinean a la derecha (D) o a la izquierda (L). Así, su estructura parece ser el reflejo de otra molécula “idéntica”, pero en realidad no lo es, pues no hay coincidencia geométrica.

La hipótesis del profesor Rubén Danilo Bourdon García, doctor en Ciencias - Química de la Universidad Nacional de Colombia (UN), es que el rompimiento de la simetría quiral en moléculas orgánicas como los aminoácidos (vitales para transportar agua, grasa y vitaminas, entre otros nutrientes) fue clave para que se originara la vida en el planeta.

Los amoniácidos tienen dos tipos de enantiómeros (L y D, mencionados arriba), que son una pareja de compuestos en la que uno es imagen especular del otro, pero que al superponerse se ven diferentes ¡recuerde el ejemplo de las manos!
El misterio del rompimiento

A pesar de que los enantiómeros tienen las mismas propiedades físicas, al interaccionar con la luz polarizada lo hacen de manera diferente: los aminoácidos L son una molécula orgánica que en ciertas condiciones experimentales rota la luz polarizada hacia la izquierda, mientras los aminoácidos D lo hacen hacia la derecha.

En esta imagen elaborada por el doctor Rubén Danilo Bourdon García se aprecian los fenómenos naturales que aportaron energía para la síntesis de sustancias orgánicas y aminoácidos en condiciones prebióticas, es decir antes de la vida.

El químico Bourdon, uno de los pocos investigadores que trabaja en el país con el propósito de descifrar el origen fisicoquímico de la vida, explica que “las proteínas de los seres vivos, que están compuestas de cadenas de aminoácidos, tienen una sola quiralidad, la L, por lo que tienen regularidad estructural y funcionalidad biológica”.

Entonces el gran misterio es: cuando se preparan estas sustancias orgánicas en el laboratorio, en condiciones prebióticas simuladas (las mismas que existieron antes del surgimiento de la vida), ¿se obtienen mezclas de enantiómeros L y D en proporciones iguales? Si es así, en algún momento de la historia de la Tierra se dieron condiciones para que solo aparecieran los aminoácidos L, precursores de la vida.

¿Cómo y cuándo se rompe esta simetría quiral y se dan condiciones para que se presente una mayor producción de un enantiómero que del otro? ¿Qué fue lo que hizo que comenzaran a seleccionarse solo los aminoácidos L? ¿Cómo fue que, una vez seleccionados, como si fueran fichas de Lego, se unieron para formar las estructuras regulares ensambladas que hoy constituyen a los seres vivos? ¿En qué momento se pasó de la simetría quiral a la homoquiralidad? La tesis doctoral del doctor Boudon busca aportar elementos para resolver esas dudas.

Con frecuencia las moléculas biológicas –como los aminoácidos (por ejemplo la alanina, en la imagen) y los azúcares– son quirales. Esto significa que existen versiones de las moléculas que se llaman enantiómeros, en las que una es el reflejo en el espejo de la otra, como la mano derecha de la mano izquierda, y no se pueden superponer. Foto: archivo Unimedios.

Calculando una respuesta

El experto estudió cómo dos factores en las moléculas quirales pueden permitir el análisis del rompimiento de la simetría quiral en aminoácidos como la alanina, componente de las proteínas de los seres vivos. Uno de los factores son las fluctuaciones estocásticas, es decir el empleo de fórmulas con magnitudes aleatorias que varían con el tiempo; el otro factor son las interacciones electrodébiles núcleo-electrón.

Por primera vez relacionó ambos factores con modelos que ya se habían propuesto para explicar el rompimiento de la simetría quiral. Para ello usó el método de red estequiométrica, que calcula las relaciones cuantitativas entre reactivos y productos en el transcurso de una reacción química. De esta manera encontró que durante la síntesis de la alanina existe una pequeña diferencia entre las cantidades producidas de enantiómeros L y D, la cual, en masa o concentración, es la fluctuación estocástica que tuvo en cuenta.

Otro aspecto que consideró es que las interacciones electrodébiles núcleo-electrón en moléculas quirales están relacionadas con la interacción nuclear débil, también conocida como fuerza débil, que es la responsable de fenómenos naturales como la desintegración radiactiva.

Las otras tres interacciones (que vulgarmente se denominan “fuerzas”) son la gravitacional, la electromagnética y la nuclear, que no afectan los experimentos químicos de formación de sustancias quirales porque no diferencian izquierda de derecha, es decir que presentan isotropía espacial e interactúan de la misma manera con L y con D.

“La fuerza nuclear débil sí discrimina izquierda de derecha (es anisotrópica), lo que está probado en átomos y en partículas subatómicas, pero no a nivel molecular como en los aminoácidos”, asegura el investigador, quien aclara que se han calculado límites o cotas para ese valor de interacción diferenciada entre el núcleo y los electrones en moléculas quirales, pero son valores muy pequeños.

Los resultados de los cálculos

Según el doctor Bourdon cuando se hacen las simulaciones de la dinámica de producción de enantiómeros de alanina se debe incluir esa interacción electrodébil. Sin embargo normalmente esto no se hace porque resulta difícil decidir dónde agregar ese término tan pequeño en las ecuaciones diferenciales, de modo que se mantenga a lo largo de los cálculos y pueda dar señales de su efecto en las velocidades de reacción, si es que lo tiene.

El experto incluyó en sus modelos interacciones electrodébiles núcleo-electrón, con lo que obtuvo muestras significativas relacionadas con la generación de homoquiralidad.

Para el profesor Jesús Alberto Ágreda Bastidas, del Departamento de Química de la UN y director de la tesis, el análisis de red estequiométrica permite ver detalles de la obtención de simetría quiral que en un principio no eran evidentes. “Alanina L y alanina D tienen el mismo valor de interacción electromagnética en ellas (intramolecular), pero cuando uno introduce el término electrodébil, que es una interacción núcleo-electrón (intramolecular), resulta que el enantiómero L tiene ligeramente menos energía que el D”.

Al incluir esta información en los modelos propuestos por el doctor Bourdon se logró romper la simetría quiral en dos de los seis casos establecidos. Uno ocurrió cuando dicha red fue influenciada por procesos estocásticos y el otro se produjo cuando la diferencia energética se introdujo por interacción electrodébil núcleo-electrón.

“Introduciendo las fluctuaciones estocásticas en los enantiómeros L o D llegamos a las condiciones en las que se obtuvo homoquiralidad, o 100 % de pureza para un enantiómero, fuera el L o el D, pero cuando se incluye la diferencia de energía por interacción electrodébil núcleo-electrón se obtiene un rompimiento de la simetría quiral del 17 % para el enantiómero L de alanina, en las condiciones de simulación”, explica el doctor Bourdon.

En términos de las características del universo, esto significaría que los aminoácidos L son más estables que los D y que, por tanto, existe una posible fuente de rompimiento de la simetría quiral y de generación de homoquiralidad.

En los laboratorios de la Universidad de Barcelona (en la foto) y del Centro de Astrobiología de España se pueden simular condiciones primigenias de la Tierra. Foto: archivo particular.

Pendientes de corroboración experimental

Estos resultados no quieren decir que la diferencia energética entre las moléculas quirales por interacción electrodébil sea la causa principal para el rompimiento de la simetría quiral. Esto es algo que todavía no se puede afirmar categóricamente, en la medida en que no está corroborado de forma experimental.

“Infortunadamente en el país no hay laboratorios que puedan simular estas condiciones, como los de España”, afirma el investigador. Por eso los pasos a seguir con este trabajo son afinar los parámetros para acercarse más al sistema real y encontrar el apoyo para llevar a cabo la corroboración experimental.

De hecho durante su doctorado el doctor Bourbon realizó una estancia de investigación en la Universidad de Barcelona con los docentes Joaquim Crusats, Zoubir El-Hachemi, David Hochberg Newman y Josep María Ribó. Este último experto fue uno de los autores de un artículo científico publicado en 2001 en la revista Science, el cual se refería a una demostración acerca de que la aplicación constante de una fuerza como la ejercida por la rotación de la Tierra habría contribuido a seleccionar una determinada orientación de las moléculas en favor de la homoquiralidad.

Los investigadores Bourdon y Ribó, entre otros, continuarán trabajando para resolver parte de los misterios que esconde la homoquiralidad de aminoácidos y carbohidratos para comprender un poco más el origen de la vida en la Tierra, e incluso quizá para ir siguiendo algunas pistas que permitan encontrar vida en otros planetas.

Fuente: http://unperiodico.unal.edu.co/pages/detail/en-busca-del-secreto-sobre-el-origen-de-la-vida-en-la-tierra/

viernes, 16 de noviembre de 2018

CEREBRO ARCHIVA RECUERDOS CON ORDEN SECUENCIAL

El cerebro archiva recuerdos siguiendo un orden secuencial
Unas neuronas del hipocampo introducen el pasado, presente y futuro de una experiencia para que se archive en su orden temporal

Investigadores franceses explican cómo el cerebro consolida recuerdos durante el sueño: unas neuronas del hipocampo introducen el pasado, presente y futuro de una experiencia vivida durante el día para que se archive en la memoria con la secuencia temporal correcta.


Investigadores franceses acaban de levantar parte del velo que aún rodea la actividad cerebral mientras dormimos. Si sabemos que algunas neuronas se reactivan durante el sueño para consolidar nuestros recuerdos, todavía no sabíamos cómo estas células podrían "recordar" la secuencia temporal que acompañó a la experiencia.

Ahora, un equipo de investigación del CNRS, PSL University, Collège de France e Inserm, ha descubierto que la reactivación de las neuronas durante el sueño se basa en una activación que tiene lugar durante el día para marcar el pasado, presente y futuro de una experiencia: la así llamada reactivación de secuencias theta. Los resultados se publican en la revista Science.

La consolidación de memorias espaciales y episódicas se basa en la reproducción de secuencias de actividad neuronal durante el sueño. El cerebro evoca reiteradamente el recuerdo de una experiencia para memorizarla y archivarla correctamente. La repetición es el mejor método de memorización, incluso para las propias neuronas.

Este es el principio de lo que los neurobiólogos llaman reactivación de secuencias: durante el sueño, las neuronas del hipocampo relacionadas con una tarea se activan en un orden específico para evocar el recuerdo de una experiencia, lo que consolida la memoria de esta vivencia.

La reactivación de secuencias es fundamental para el almacenamiento a largo plazo de los recuerdos y para los intercambios de memorias entre el hipocampo y el resto del cerebro. Presente solo en estado reposo, la reactivación de secuencias aparece después de que las neuronas encargadas de almacenar recuerdos inicien su actividad para evocar la memoria de una actividad o experiencia reciente.

Eso significa que las neuronas "memorizan" en qué orden deben encenderse para permitir que los recuerdos se almacenen en el orden cronológico seguido por la experiencia: primero tomamos el coche y luego llegamos al trabajo. En ese orden las neuronas archivan el recuerdo. Lo que no sabíamos es el mecanismo que sigue este proceso: cómo consiguen las neuronas representarnos un recuerdo en el mismo orden en el que sucedió la experiencia, es decir, cómo recuerdan esa secuencia episódica. Este es el principal resultado de esta investigación.

Células de lugar

Los investigadores han conocido la respuesta estudiando las secuencias de actividad de las células de lugar en ratas. Las células de lugar son neuronas del hipocampo que se iluminan siguiendo la posición del animal en el ambiente mientras se mueve.

Primero se iluminan lentamente, mientras el animal se mueve durante la experiencia y está despierto. Esta iluminación de las neuronas se desarrolla al mismo ritmo que ocurre la experiencia.

Sin embargo, durante el sueño, cuando llega el momento de archivar la memoria de esa experiencia, la reactivación de secuencias es mucho más rápida. No sigue el ritmo temporal de la tarea realizada: si un ratón tardó 15 minutos en recorrer un espacio siguiendo una trayectoria, el archivo de ese recuerdo se produce mucho más deprisa de lo que tardó en vivirse la experiencia. De esta forma consolida el recuerdo de una experiencia vivida durante el día.

Sin embargo, las células de lugar manifiestan otro tipo de secuencia, llamadas secuencias theta, que establecen patrones coordinados de activación secuencial representando el pasado, el presente y el futuro durante la navegación animal. Es decir, son células que no sólo memorizan los espacios y la experiencia vivida, sino también la secuencia en la que se produjo.

Estas secuencias theta se diferencian de las otras secuencias del sueño en que combinan tanto las células de lugar que se activan cuando el animal se mueve, reflejando el espacio geográfico donde tiene lugar la experiencia, con otras células de lugar que manifiestan la secuencia, el pasado, presente y futuro, de la experiencia vivida en ese espacio.

El proceso en consecuencia es el siguiente: durante una experiencia, unas células de lugar se van encendiendo para reflejar en el cerebro el espacio donde se está desarrollando. La activación se produce al mismo ritmo que se produce la experiencia.

Durante el sueño, el cerebro recupera esa información y activa otras neuronas para archivar el recuerdo de esa experiencia. En ese momento, el procesado de esa información es mucho más rápido, no tarda el tiempo que duró la experiencia.

Entonces entran en escena otras neuronas del hipocampo que también han participado en el proceso de la experiencia, señalando en el recuerdo la secuencia temporal en la que se produjo. Durante el sueño, aporta esta información adicional a la consolidación del recuerdo.

De esta forma el cerebro procede a almacenar recuerdos de la experiencia vivida durante el día. En este proceso, la combinación de secuencias de activación es la que permite la consolidación de recuerdos, tanto en su dimensión geográfica, como experiencial y secuencial.

Metodología

Estos investigadores lo han descubierto ideando un ingenioso sistema mediante el cual apreciaron la diferente activación de frecuencias en el cerebro de ratones. Los animales se transportan en un tren eléctrico, en un vagón equipado con una cinta de correr.

Cuando la alfombra está apagada, no hay secuencia experiencial y la reactivación de secuencias theta, que evocan la secuencia temporal, no se produce correctamente. Sólo se activan fielmente cuando la cinta de correr se activa y obliga a los ratones a moverse.

Los investigadores pudieron observar que después de varios giros de tren con la cinta de correr detenida, las células del hipocampo de las ratas no se reactivan durante el sueño en el mismo orden que durante la vigilia, dando como resultado una reproducción deteriorada del recuerdo. Es decir, no ha funcionado el mecanismo que aportan las células de lugar cuando se activan mediante secuencias theta y por ello el recuerdo que se almacena en la memoria es imperfecto.

Por el contrario, después de un viaje en tren con la alfombra en funcionamiento y los ratones moviéndose, las células de lugar generaban secuencias theta claras y durante el sueño repetían la trayectoria temporal precisa de la experiencia.

Por lo tanto, han concluido estos investigadores, son las secuencias theta, que recogen el pasado, presente y futuro de una experiencia, las que son esenciales para la consolidación de la memoria correcta durante el sueño.
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Referencia
Nested sequences of hippocampal assemblies during behavior support subsequent sleep replay. Celine Drieu et al. Science, 09 Nov 2018: Vol. 362, Issue 6415, pp. 675-679. DOI:10.1126/science.aat2952

 
Fuente: https://www.tendencias21.net/El-cerebro-archiva-recuerdos-siguiendo-un-orden-secuencial_a44862.html

jueves, 8 de noviembre de 2018

LA COMPLEJA PREHISTORIA GENÉTICA DE LOS PUEBLOS AMERICANOS

La compleja prehistoria genética de América

Un amplio estudio internacional ha analizado el ADN de una serie de famosos restos antiguos de América del Norte y del Sur. De acuerdo con los resultados de este estudio, la dinámica poblacional de los primeros pobladores americanos no puede explicarse mediante simples modelos o patrones de dispersión.

SINC

Cráneos y otros restos humanos de Lagoa Santa, Brasil, guardados en el Museo de Historia Natural de Dinamarca / Natural History Museum of Denmark

Como parte de un amplio estudio internacional, se ha analizado genéticamente el ADN de una serie de restos antiguos famosos y polémicos de América del Norte y del Sur, incluido un antiguo esqueleto de 10.600 años de la llamada ‘Momia de la Cueva del Espíritu’, la momia humana más antigua encontrada en América del Norte, los restos de Lagoa Santa (Brasil), una momia inca y los restos más antiguos de la Patagonia chilena. Además, también estudiaron los segundos restos humanos más antiguos de la cueva Trail Creek en Alaska: un diente de leche de 9.000 años de una niña.

"Han analizado el ADN de la ‘Momia de la Cueva del Espíritu', los restos de Lagoa Santa, una momia inca y un diente de leche de 9.000 años"

Las investigaciones genómicas previas sugerían que las primeras poblaciones americanas se separaron de sus ancestros siberianos y asiáticos orientales hace casi 25 000 años, dividiéndose a continuación en distintas poblaciones de América del Norte y del Sur aproximadamente 10 000 años después.

Ahora, el equipo de investigadores ha secuenciado los genomas de estos 15 americanos antiguos –que abarcan la totalidad del continente americano, de Alaska a la Patagonia–, seis de los cuales tenían una antigüedad mayor de 10.000 años. Los resultados muestran la compleja imagen de la expansión y diversificación de la población.

El estudio más complejo de una colonización

La revista Science acaba de publicar los resultados, que cuentan con la participación del investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) Antonio Salas Ellacuriaga, además de científicos de Dinamarca, Canadá, Inglaterra, Estados Unidos, Brasil, Argentina, Armenia, Chile, Alemania o Suiza.

Nunca antes se había logrado un resultado semejante y nunca antes se había alcanzado un retrato tan preciso de cómo se llevó a cabo la colonización del continente americano, los movimientos poblacionales a través de los que se conformaron las comunidades de esta región del planeta y como el genoma de las poblaciones actuales se han reflejado en estos momentos iniciales de la prehistoria humana en el continente americano.

“Durante la última década se publicaron trabajos de una docena de genomas aislados extraídos de restos arqueológicos, cada uno de los cuales permitió líneas de trabajo “muy interesantes, pero inmaduras”, explica Salas.

La magnitud de los descubrimientos tienen un alcance singular. “Son tantas las conclusiones que se derivan que es difícil resumir la trascendencia de los hallazgos. Es llamativa la cantidad de información que puede cobijar un solo genoma” señala Salas.

“Son tantas las conclusiones que se derivan que es difícil resumir la trascendencia de los hallazgos", dice Antonio Salas

El estudio se centra en el modelo de expansión de las poblaciones americanas desde sus inicios más ancestrales hace más de 25.000 años, desde que estas poblaciones proto-americana divergen de sus vecinos y ancestros en Siberia y el este de Asia.

Los orígenes desde Alaska y Yukón

La mayor parte de la variabilidad nativo-americana deriva de un grupo ancestral que vivía en Alaska y en el territorio Yukón, aproximadamente 23.000 años atrás.

Esta población, aclara el científico, se divide “al menos en dos grupos: uno dará lugar a todas las poblaciones de nativo americanos que conocemos hoy en día y el otro permanece en la región de Alaska, lo que hoy denominamos como antiguos beringianos”. Estos últimos no dejaron descendentes y “su existencia tan sólo se puede deducir del análisis del genoma de restos arqueológicos”.

“Hoy sabemos que la gente habitaba Alaska como mínimo desde hace 14.000 años”, aclara el científico, para quien los análisis permiten “precisar el momento y lugar donde se pudo haber llevado a cabo esta división poblacional entre los antiguos beringianos y los ancestros de todos los nativo-americanos actuales, clave para la colonización de todo el continente”.

Según el equipo encargado del trabajo, “desde hace aproximadamente entre 17.500 y 14.600 años existe una división mayor en el norte de América entre las gentes que daría lugar a los norteamericanos y los sudamericanos”.

“Hoy sabemos que la gente habitaba Alaska como mínimo desde hace 14.000 años”, aclara el científico

Además el estudio evidencia la existencia de un “componente genético misterioso de origen austral-asiático, más próximo a poblaciones australianas, de Nueva Guinea, con una antigüedad de como mínimo 10.400 años”. Sobre este hallazgo Salas afirma que “detectamos la existencia de un ADN fantasma que no sabemos cómo pudo llegar a América: se detecta en Brasil, es decir, en el lado este de los Andes, ubicación que añade más misterio, aunque que nuestra hipótesis es que procede del lado norte americano”.

Modelo de colonización del continente

La primera entrada de proto-americanos se produjo por el este de la Beringia y se extendió hacia zonas no glaciares del norte de América. Esta entrada de poblaciones a través del puente Beringio se sucede desde hace aproximadamente 25.000 años hasta hace aproximadamente 13.000 años.

Genomas analizados sugieren la existencia de varias subdivisiones poblacionales: en la propia Beringia y alrededor del lago Big Bar en la región de la Columbia británica en Canadá. En ese período, una representación de esta población nativa se dispersa por el resto del continente norte americano, “será la población que dará lugar posteriormente a los habitantes de Suramérica”.

El segundo período importante implica la colonización de casi todo el continente hacia el sur, hasta llegar a la Patagonia. Los datos apuntan que “este proceso fue muy rápido y tuvo lugar, no de modo gradual, sino más bien a modo de pequeños saltos de colonización”.

"Los primeros pobladores del sur de América “probablemente llevaron consigo un componente austral-asiático en sus genomas”, aclara 

El trabajo indica que habría comenzado 14.000 años atrás y se prolongaría durante otros ocho mil años. Los primeros pobladores del sur de América “probablemente llevaron consigo un componente austral-asiático en sus genomas”, aclara el investigador además de añadir que “sabemos que esta señal genética está presente en Brasil 10.400 años atrás, “aún no hemos podido encontrar uno solo genoma más antiguo o más al norte de Laguna Santa con este componente”.

Por otra parte, desde las primeras colonizaciones del sur del continente hubo dos grandes rutas de emigración, una a cada lado de los Andes. En simultáneo, en el norte de América también se mezclaron hace 9.000 años las poblaciones que dieron lugar a los norteamericanos y las que dieron lugar a los sudamericanos nativos.

Un tercero movimiento importante en el continente se inicia en Mesoamérica 8.700 años atrás, con movimientos poblaciones hacia el norte, en lo que se conoce como la Gran Cuenca, localizada en el noroeste de Norte América. Por otra parte, comienza una segunda onda de expansión poblacional hacia el sur de América que dará lugar a la mayor parte de la variabilidad genética observada hoy en día en el sur.

Salas opina que estamos viviendo “la que seguramente es la época más excitante de la genómica. Los avances tecnológicos nos están permitiendo no so abordar y entender las enfermedades complejas y sus causas de una manera mucho más elaborada, sino también afinar enormemente en cuestiones que tienen que ver con nuestros orígenes, con lo que somos y cómo hemos evolucionado con el paso del tiempo”.
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Referencia bibliográfica:

“Early human dispersals within the Americas” : J. V. Moreno-Mayar et al., Science 10.1126/science.aav2621 (2018).


Zona geográfica: España
Fuente: SINC
https://www.agenciasinc.es/Noticias/La-compleja-prehistoria-genetica-de-America

miércoles, 7 de noviembre de 2018

EL RASTRO MÁS ANTIGUO DEL ARTE FIGURATIVO DATA DE HACE MÁS DE 40.000 AÑOS

Hallado en Indonesia el testimonio de arte figurativo más antiguo del mundo

Una pintura de un animal salvaje descubierta en la cueva del Kalimatan en la isla de Borneo (Indonesia) constituye el rastro más antiguo de arte figurativo que se ha encontrado hasta la fecha fuera de Europa. El hallazgo, que data de hace más de 40.000 años, podría ayudar a esclarecer el origen del arte simbólico.

Elena Turrión

Pinturas de manos en tonos anaranjados (de la primera fase) y en tonos morados (de la segunda fase) / KINEZ RIZA

Un equipo de investigadores de la Universidad de Griffith (Australia) ha encontrado en una cueva de Borneo la muestra de arte figurativo más antigua del mundo. La pintura rupestre, que representa a un animal salvaje con pigmentos rojizos y anaranjados, tiene entre 40.000 y 52.000 años de antigüedad. Según los científicos, los dibujos de la cueva son contemporáneos –si no anteriores– a las primeras manifestaciones artísticas halladas en cuevas españolas y francesas.

“De las pinturas que fechamos, la imagen de un animal sin identificar, probablemente de un buey salvaje, tiene una edad mínima de 40.000 años y se trata de la pieza de arte figurativo más antigua que se conoce”, precisa el líder de la investigación, Maxime Aubert.

Este descubrimiento, publicado esta semana en la revista Nature, demuestra que el arte rupestre, una de las innovaciones más importantes en la historia cultural del ser humano, no surgió en el continente europeo como se creía hasta ahora. Los habitantes de la región asiática desempeñaron un papel vital en su desarrollo. 

La muestra de arte figurativo más antigua representa un animal salvaje / LUC- HENRI FAGE

Los habitantes de la región asiática desempeñaron un papel vital en el desarrollo del arte rupestre

Desde 1990, se sabe que las cuevas de las montañas del este de Kalimatan, una provincia de la isla de Borneo, contienen arte prehistórico, dibujos y otras imágenes entre las que se incluyen miles de representaciones de manos estarcidas, animales y símbolos abstractos. En la investigación, los especialistas han agrupado estas pinturas en tres fases usando una técnica de datación basada en uranio. 

La primera, recoge los dibujos en tonos rojos y naranjas de animales (principalmente de bueyes salvajes) y de manos de hace entre 52.000 y 40.000 años. La segunda, se compone de manos estarcidas en tonalidades moradas, de motivos complejos, así como de imágenes de humanos. En la fase final, se encuentran datadas figuras de personas, barcos y diseños geométricos realizadas con pigmento negro.

Si bien la edad de todos estos diseños no está clara, los investigadores creen que las pinturas de la segunda fase se realizaron hace unos 20.000 años. Esta manifestación artística más tardía sería la prueba de que hubo un gran cambio cultural del que nació un nuevo estilo artístico: los habitantes de la zona pasaron de pintar grandes animales a representar el mundo del humano.

“Esto posiblemente refleja la llegada de una oleada de humanos en esas fechas, o que hubo una evolución natural del arte coincidiendo con el comienzo del Último Máximo Glacial y con un aumento potencial en el tamaño de la población en la parte de Borneo que tenía condiciones más favorables para la vida humana”, declara a Sinc Aubert.

Arte figurativo de hace al menos 13.600 años / PINDI SETIAWAN

La evolución del humano a través del arte

Hasta ahora, se sabía que el humano moderno llegó al sudeste asiático hace unos 70.000 o 60.000 años. En 2014, el equipo de expertos al frente de esta investigación descubrió en la isla de Célebes (cercana a Borneo) arte figurativo de 35.000 años de edad y estarcidos realizados 40.000 años atrás en el Pleistoceno.

El hecho de que el arte figurativo de Asia sea tan antiguo o más que el descubierto en Europa puede ayudar a resolver algunas de las incógnitas

“Lo que es sorprendente es por qué no tenemos arte rupestre de cuando los humanos llegaron a la región. Quizás es porque aún no se ha encontrado o no se ha fechado, o porque eran oleadas migratorias diferentes, o porque la fecha en la que se cree que los humanos llegaron al sudeste asiático y a Australia es incorrecta", apunta el científico.

“Tal vez, tiene que ver con la densidad de la población, que pudo haber aumentado significativamente hace 50.000 o 40.000 años”, continúa Aubert. Según el investigador, el arte encontrado en Borneo también podría haber sido exportado a Célebes e incluso haber llegado hasta Papúa Nueva Guinea y Australia.

Aunque hay muchas explicaciones posibles, el hecho de que el arte figurativo de Asia sea tan antiguo o más que el descubierto en Europa puede ayudar a resolver algunas de las incógnitas. “Creo que estamos empezando a ver un patrón en los lugares en donde el arte se desarrolló más o menos al mismo tiempo y de una forma similar en lugares opuestos del mundo”, adelanta el arqueólogo.


Referencia bibliográfica:
Aubert et al. "Palaeolithic cave art in Borneo", Nature 7 de noviembre de 2018.
Zona geográfica: España

Fuente: SINC
https://www.agenciasinc.es/Noticias/Hallado-en-Indonesia-el-testimonio-de-arte-figurativo-mas-antiguo-del-mundo

jueves, 25 de octubre de 2018

CUNA DE LOS PRIMEROS VERTEBRADOS FUERON EN AGUAS COSTERAS POCO PROFUNDAS, AFIRMA ESTUDIO

Los primeros peces se originaron en aguas marinas cerca de la costa

El lugar de origen de los primeros vertebrados ha sido siempre un tema debatido en paleontología. Las hipótesis apuntaban hasta ahora a las zonas de arrecifes, de agua dulce o incluso del océano abierto, basadas en el análisis de escasos y pequeños fragmentos fósiles. Un nuevo estudio señala que la cuna de los primeros vertebrados fueron en realidad las aguas costeras intermareales y poco profundas.

SINC 

Recreación de un Bothriolepis, un placodermo acorazado que vivió principalmente en la costa. / Nobumichi Tamura

Los primeros vertebrados en la Tierra fueron peces, y los científicos creen que aparecieron por primera vez hace unos 480 millones de años. Pero los registros fósiles son irregulares y solo se han podido identificar pequeños fragmentos. Unos 60 millones de años más tarde, hace 420 millones de años, el registro fósil muestra algo completamente diferente: una gran variedad de especies de peces en masa.

“Desde los primeros peces acorazados sin mandíbulas hasta los tiburones o incluso nuestros propios antepasados empezaron cerca de la playa”, dice Sallan

¿Pero dónde estaban realmente los peces? ¿Dónde se originaron? Un equipo de científicos, liderados por Lauren Sallan de la Universidad de Pennsylvania en EE UU, ha tratado de responder a estas cuestiones en un estudio publicado en la revista Science.

Hasta ahora la comunidad científica presumía que los primeros peces se desarrollaron en arrecifes de coral, dada la gran biodiversidad de peces que existe en la actualidad en esos ecosistemas, pero la búsqueda durante décadas en estos lugares no ha dado resultados.

El grupo de científicos analizó los fósiles de vertebrados desde el Paleozoico medio (entre hace 480 y 360 millones de años), así como los marcadores ambientales que indican sus antiguos hábitats. Con esta información los investigadores crearon una base de datos con 2.728 registros tempranos para peces con mandíbulas y sin mandíbulas. “Es un nuevo conjunto de datos realmente grande”, dice Sallan.

Los resultados indican que todos los grupos principales de vertebrados tempranos, incluidos los peces con y sin mandíbula, se originaron y diversificaron en entornos intermareales y submareales cerca de la costa, a lo largo de un período de 100 millones de años.

“Nuestro trabajo muestra que desde los primeros peces acorazados sin mandíbulas hasta los tiburones o incluso nuestros propios antepasados empezaron cerca de la playa, lejos de los arrecifes y más en el interior de la costa. A medida que los grupos antiguos se expandían, los más nuevos también aparecían en la costa”, declara Sallan, autora principal del trabajo y paleobióloga en la universidad estadounidense.

Estos hallazgos ayudan a llenar el vacío que existía en la comprensión de la diversificación temprana de los vertebrados, ya que hasta el momento se habían explorado poco los antiguos hábitats en los que vivieron.

Una pareja de Pituriaspis que también se originaron en la costa. / Nobumichi Tamura
Entender la evolución de los peces

El equipo pudo reconstruir la información incompleta del registro fósil utilizando modelos matemáticos, lo que permitió hacer predicciones sobre el tipo de hábitat en el que surgieron los primeros ancestros de varios grupos de vertebrados.

“Una de las cosas que queremos saber es si estas aguas poco profundas siguen siendo la bomba biológica que alimenta el arrecife”, subraya la autora

“Para los vertebrados, encontramos que se originan en esta área poco profunda e inesperada de los océanos, y permanecen en esta área limitada durante mucho tiempo después de que emergen”, recalca la científica.

A medida que estas poblaciones cercanas a la costa se diversificaban, las adaptaciones en los patrones corporales les permitieron extenderse a otros entornos. Según los autores, las criaturas más fuertes permanecieron en los hábitats cercanos a la costa o al agua dulce, mientras que las de cuerpos más gráciles colonizaron las aguas más profundas para evitar el aumento de la competencia, a medida que los hábitats someros y confinados cercanos a la costa se llenaron de vida.

Estas nuevas explicaciones en el registro fósil permiten además comprender el hecho de que, a lo largo del tiempo, muchos grupos de peces se trasladaron del océano al agua dulce, mientras que otros evolucionaron hasta convertirse en los primeros tetrápodos, los vertebrados terrestres.

“A menudo acudían al agua dulce antes de ir a los arrecifes, que es casi una línea de evidencia independiente de que hubieran tenido que haber estado cerca de la costa antes de hacerlo”, dice Sallan.

En la actualidad, nadie ha realizado un estudio exhaustivo similar sobre las especies de vertebrados vivos. “Una de las cosas que queremos saber es si estas aguas poco profundas siguen siendo la bomba biológica que alimenta el arrecife”, subraya Sallan.

Si ese fuera el caso podría haber algún pequeño consuelo ante las muertes masivas de arrecifes en todo el mundo. Según los científicos, es posible que estas aguas poco profundas sigan siendo la cuna de la diversificación de los peces, permitiendo que la biodiversidad persista a pesar de la escasez de hábitat de los arrecifes.
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Referencia bibliográfica:
L. Sallan et al. “The nearshore cradle of early vertebrate diversification” Science 25 de octubre de 2018

Zona geográfica: Internacional
Fuente: SINC
https://www.agenciasinc.es/Noticias/Los-primeros-peces-se-originaron-en-aguas-marinas-cerca-de-la-costa

domingo, 21 de octubre de 2018

NARANJA MECANICA O MERCANTILIZACIÓN DE LA VIDA

El barniz naranja de la banalidad equivale a metamorfosearnos en materia insustancial.
¿Economía naranja o naranja mecánica?
Establecer una relación directa entre cultura o creatividad y desarrollismo es en sí mismo un hecho limitante del sentido de las creaciones.

Álvaro Sanabria Duque

Fernando Maldonado, Conócete a tí mismo, óleo sobre lino, 80 x 100 cm (Cortesía del autor)

“La industria cultural ofrece como paraíso la misma vida cotidiana de la que se quería escapar. Huida y evasión están destinadas por principio a reconducir al punto de partida. La diversión promueve la resignación que se quisiera olvidar precisamente en ella”. 
Adorno Y Horkheimer

La expresión “naranja mecánica” nos remite de inmediato al icónico filme que con ese título dirigió Stanley Kubrick, como una adaptación de la novela del mismo nombre del escritor británico Anthony Burgess. El título de la novela, que según el mismo Burgess expresa la yuxtaposición de dos cosas incompatibles, nos lleva a pensar en la extrañeza de la alegría producida por el ejercicio de la violencia.

En efecto, la presencia abrumadora de Beethoven, como trasfondo enigmático de la película –de forma muy particular su novena sinfonía, conocida también como el Himno de la alegría– y la pasión que Alex DeLarge, personaje central de la “Naranja mecánica”, muestra simultáneamente tanto por la práctica de la crueldad como por la melodía del músico alemán, fuerzan a establecer la relación. ¿Se trata, entonces, de una alusión a que la alegría derivada de la violencia, es la bipolaridad que caracteriza la modernidad? DeLarge es sometido al “método ludovico” para ser curado de su agresividad patológica, y en él tiene que padecer, sin pestañear, una serie de imágenes violentas, que en su inconsciente deben quedar asociadas a sensaciones desagradables provocadas por drogas previamente suministradas. El resultado de su curación es su conversión en un ser ataráxico, que acaba también rechazando los sonidos de la música de Beethoven, pues los compases de fondo de algunas de las duras imágenes eran del compositor alemán. ¿Eliminada la violencia, perdida la energía junto con la alegría y el disfrute del arte?

La breve pero significativa alusión al “Triunfo de la voluntad”, el famoso documental propagandístico nazi de Leni Riefenstahl, durante la aplicación del “método Ludovico”, y el hecho mismo que ese tratamiento buscara ser usado como propaganda gubernamental, conduce a reflexionar sobre el papel central del espectáculo en las sociedades altamente mercantilizadas de la modernidad, y a preguntarnos sobre el papel de éste como sucedáneo del placer de la acción y ejercicio sublimado de la violencia, en el mejor de las casos, o, en el peor, al de la violencia como entretenimiento visual. Que el espectáculo haya sido convertido en industria y que a su alrededor haya sido construida toda una rama delimitada de la producción mercantil, la llamada industria cultural, y que el producto final de ésta sea el entretenimiento, es algo que marca cada vez más la actual etapa posindustrial del capitalismo.

Es sobre este tema que el actual presidente de Colombia es coautor de una cartilla en la que motejan como “economía naranja” las actividades dedicadas al entretenimiento (1). Los autores inician el contenido usando como epígrafe la frase de una canción de Frank Sinatra: “El naranja es el color más feliz”, y luego de señalar que los egipcios lo usaban en las tumbas de los faraones, y que también es el color del vestuario de los santones budistas e hinduistas, nos enseñan que en Occidente es el color del entretenimiento y la frivolidad, descorriendo así el velo de lo que en realidad está detrás del nombre. La fachada de seriedad la apuntalan con el uso reiterado de las palabras cultura, creatividad e innovación que aparecen santificando el escenario en el que los miembros más destacados del santoral son Bill Gates, Steve Jobs, Mark Zuckerber y Richard Branson (llama la atención la ausencia en la lista de Jeff Bezos), para luego, con un lenguaje y estilo de una liviandad digna de revista del corazón, gritarnos con signos de admiración que ¡la cultura no es gratis!, y que podemos hacernos inmensamente ricos si nos atrevemos a “innovar” en el ilimitado mundo de la diversión.
Industria de la cultura y frivolización de la vida

Una de las primeras reflexiones sistemáticas sobre la cultura industrializada aparece en el trabajo de Max Horkheimer y Teodor Adorno Dialéctica de la ilustración, en el capítulo titulado La industria cultural: ilustración como engaño de masas, y en el que las técnicas de la reproducción masiva de imágenes, sonidos y símbolos son señalados como el determinante que define el nuevo papel del arte y su condición subsidiaria de la ganancia y la publicidad.

Allí dicen Adorno y Horkheimer: “Por el momento, la técnica de la industria cultural ha llevado sólo a la estandarización y producción en serie y ha sacrificado aquello por lo cual la lógica de la obra se diferenciaba de la lógica del sistema social. Pero ello no se debe atribuir a una ley de desarrollo de la técnica como tal, sino a su función en la economía actual. La necesidad que podría acaso escapar al control central es reprimida ya por el control de la conciencia individual” (2), remarcando que las manifestaciones culturales serializadas, a diferencia de las que no estuvieron influenciadas por la masificación, lejos de permitir a los seres humanos descentrarse de las lógicas sociales dominantes los hunden más en sus espesas aguas, pues la subsunción real en el sistema del capital propicia asumir sus valores y principios.

Como lo expresan Horkheimer y Adorno, la estandarización es en sí misma la negación del arte, pues históricamente éste ha basado su función en mostrar perspectivas no experimentadas y, por tanto, en su carácter de realidad distinta. De allí que arte y diversión no han ido de la mano, pues el arte cuestiona, incita, mientras la diversión anestesia, usando contenidos que le prolongan al sujeto, como espectador, su cotidianidad, sin que tenga que experimentar como realidad las angustiosas situaciones del diario vivir. “La diversión es la prolongación del trabajo bajo el capitalismo tardío. Es buscada por quien quiere sustraerse al proceso de trabajo mecanizado para poder estar de nuevo a su altura, en condiciones de afrontarlo. Pero, al mismo tiempo, la mecanización ha adquirido tal poder sobre el hombre que disfruta del tiempo libre y su felicidad, determina tan íntegramente la fabricación de los productos para la diversión, que ese sujeto ya no puede experimentar otra cosa que las reproducciones del mismo proceso de trabajo. El supuesto contenido no es más que una pálida fachada; lo que deja huella realmente es la sucesión automática de operaciones reguladas. Del proceso de trabajo en la fábrica y en la oficina sólo es posible escapar adaptándose a él en el ocio. De este vicio adolece, incurablemente toda diversión” (3).

El centro de la llamada industria cultural es, entonces, el entretenimiento, y si bien no puede considerarse su único componente, hoy no sólo es el más importante en cuanto a su tamaño, sino que es el que marca la pauta del desarrollo de las demás actividades. La repetición, sin fin, de un mismo argumento en las telenovelas, las secuencias de las sagas en el cine desde la “legendaria” “Rocky”, pasando, más recientemente, por “Harry Potter”, “Piratas del Caribe”, o “Crepúsculo”, señalan claramente la captura y el encierro en la simplificación experimentada por la imaginación en la etapa de la producción en masa.

Esencia del arte industrializado, la simplificación y multiplicación de lo mismo, que ya el arte pop, y de forma muy particular Andy Warhol, puso en evidencia, reiterándose en un mismo cuadro con la multiplicación calcada de las latas de sopa, botellas de gaseosa o rostros de estrellas del espectáculo. Y así como una mentira repetida ad nauseam en los medios masivos de comunicación convencionales termina convertida en verdad para los receptores, una imagen del espectáculo, reiterada, es transformada en realidad. Entre-tener (que no significa otra cosa que intervalo en el que somos tenidos), no sólo ha sido convertido en la actividad principal del control social, sino que ha contribuido a ensanchar los límites del período de la producción, pues ahora el ocio también es tiempo de valorización del capital.

En 1997, Gran Bretaña creo al interior del Departamento de Cultura, Deporte y Medios una división dedicada a las Industrias Creativas (Creative Industries Task Force), dando así nacimiento formal a la búsqueda de la configuración de un aparato regulador de lo que ha ido constituyéndose de forma institucionalizada como Industria Cultural, y que Adorno y Horkheimer habían anticipado. La confusión acerca de las actividades que deben incluirse en el sector es patente, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad por sus siglas en inglés), por ejemplo, reconoce que “Definir los conceptos de industrias creativas e industrias culturales conlleva a importantes contradicciones y desacuerdos en las publicaciones académicas y en los grupos donde se crean las políticas. En ocasiones la distinción es realizada entre industrias creativas y culturales y en otras, ambos términos se utilizan de manera intercambiable” (4).

Tal indefinición, conveniente a los intereses de la mercantilización de la vida, va acompañada de la minimización que los efectos de la masificación y la reproductibilidad técnica tienen en la función misma de la obra de arte –y que autores como Walter Benjamín habían tratado (5)–, así como del hecho que este tipo de productos necesariamente esté relacionado con la creación de valores y, por tanto, cargue una connotación ideológica.

Sobre este particular, en su Informe sobre la economía creativa de 2013, dice la Unesco: “Esta visión pesimista sobre la relación entre la cultura y la empresa capitalista todavía es mantenida por algunos. Este es, especialmente, el caso de la izquierda, sobre todo en el contexto de debate actual sobre la amenaza de la homogeneización cultural global. Esta visión también se basa en una perspectiva de la cultura y la economía como mutuamente hostiles, cada una guiada por lógicas tan incompatibles que, cuando ambas convergen, la integridad de la primera siempre se ve amenazada. No obstante lo anterior, a comienzos de los años 60, muchos analistas empezaron a reconocer que el proceso de mercantilización no siempre o no necesariamente acaba resultando en degeneración de la expresión cultural. De hecho, a menudo sucede lo contrario, porque los bienes y servicios generados industrialmente (o digitalmente) poseen claramente muchas cualidades positivas” (6)..

En este párrafo la sinonimia entre “empresa capitalista” y “economía” es establecida como si en realidad fueran conceptos intercambiables. Que las manifestaciones artísticas sean actividades sociales en cuya creación siempre están involucrados elementos materiales producidos, hace qué en uno de sus muchos sentidos, sean hechos económicos, pero, de allí a que por eso su producción deba tener por fin la generación de una ganancia, o qué en caso de ser así, pueda afirmarse que eso no altera el contexto de la creación, es otra cosa. Establecer una relación directa entre cultura o creatividad y desarrollismo es en sí mismo un hecho limitante del sentido de las creaciones. Además, que en el saco de la industria cultural sean mezcladas actividades tan diversas como turismo, deporte-espectáculo o investigación, por ejemplo, ya es algo que debe hacer sonar las alarmas.

Haciendo cuentas

Como ejemplo de dinamismo y perspectivas de futuro de la economía naranja, la cartilla del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), expresa de forma exaltada que Hollywood, en Estados Unidos, Bollywood, en la India y Nollywood, en Nigeria, producen en conjunto más de cuatro mil películas por año, para resaltar con signos de admiración que son ¡más de ochenta películas por semana!, sin señalar que la gran mayoría son obras en serie, estereotipadas y cuya meta máxima es sobrevivir unos pocos días en exhibición para recuperar los costos, y en las que guionistas, actores, directores y técnicos, son trabajadores precarios que viven al filo del desempleo y sin casi ninguna garantía de seguridad social. Las grandes cifras de las estrellas mediáticas de los medios audiovisuales y del deporte-espectáculo que la prensa destaca, sirven como cortina que oculta que en la base de esas actividades las condiciones laborales de los trabajadores “invisibles” son mucho más inestables y desreguladas, incluso, que en el resto de los sectores explotados por el capital.

Son las cifras de ingresos por ventas, número de trabajadores ocupados, exportaciones, “valor agregado” o monto pagado por derechos de autor, que es otro de los pilares del sector, pues con ese recurso lo buscado es proteger los intereses de los grandes inversores (7), lo que interesa contabilizar a las entidades multilaterales. Estimular la producción en masa de bienes y servicios “culturales” pasa por un manejo estadístico más exacto, como garantía que la valorización del capital en esos espacios puede ser predicha. Es así como en 1993 las Naciones Unidas crean La Cuenta Satélite de la Cultura (CSC), como una cuenta complementaria al Sistema de Cuentas Nacionales de los diferentes países.

En consonancia con todo ello, el 23 de mayo de 2017 fue promulgada en Colombia la ley 1834 “Por medio de la cual se fomenta la economía creativa –Ley Naranja–, que en su artículo sexto “Cuenta satélite de cultura y economía naranja”, amplía la Cuenta que el Dane abrió en 2005, pero cuyos primeros resultados publicó en 2016.

En el artículo segundo de la misma Ley incluyen a los sectores editoriales, audiovisuales, fonográficos, de artes visuales, de artes escénicas y espectáculos, de turismo y patrimonio cultural material e inmaterial, de educación artística y cultural, de diseño, publicidad, contenidos multimedia, software de contenidos y servicios audiovisuales interactivos, moda, agencias de noticias y servicios de información, y educación creativa, en una mezcla de actividades heterogéneas que, además, dice la Ley, no es aún exhaustiva.

Ahora bien, si observamos la lista, de todos los sectores el que más impacto tiene en las economías del mundo entero, y el más consolidado, es el turismo. Sin embargo, cuando busca venderse la idea que lo “naranja” es algo novedoso, el turismo es soslayado. Y lo es por las fuertes implicaciones sociales que tiene, dado que la llamada “turistificación”, que no es otra cosa que el desalojo de los vecinos, debido al síndrome compuesto de las alzas desmedidas en el valor del alojamiento, las aglomeraciones y el cambio de orientación de las ofertas de bienes y servicios que dejan de ser dirigidas por las necesidades de los residentes permanentes, crea nuevos flujos de desplazados económicos. Los efectos brutales de la masificación sobre poblaciones como las de Barcelona o Venecia, para señalar dos ejemplos, ha dado lugar a que el rechazo al turismo, denominado turismofobia, sea manifestado con ataques a los vehículos de los visitantes, o, incluso, a algunas construcciones consideradas como atractivos.

Es una oferta cada vez más amplia y perversa. Es así como en los últimos años ha ido creciendo el llamado “turismo negro” en el que la experiencia raya con lo malsano. Tal es el caso de someterse a las condiciones de un encarcelamiento brutal –en algunos casos compartido con presos reales–, o recorrer las llamadas rutas “macabras”, que incluyen teatros de guerra o de represión recientes como es el caso de Siria o la Franja de Gaza. En el mismo sentido tenemos las visitas “turísticas” a sectores absolutamente deprimidos como Kibera, la mayor concentración informal de Nairobi y de toda África, por cincuenta dólares, para fotografiar y ser testigo de las condiciones de vida de un millón de personas en la absoluta miseria. En Suramérica, el recorrido más famoso es el de las favelas de Rio de Janeiro.

En Colombia, uno de los casos más conocidos y aberrantes, es el del turismo sexual infantil, que ocupó recientemente las páginas de los periódicos, con la captura de Liliana Campos Puello, más conocida como la “madame”, acusada de reclutar a las niñas ofrecidas a los turistas. Aunque parecen existir casos aún más grotescos e inhumanos como el “tour de la violación”, al parecer dirigido por ciudadanos israelíes, que consiste en que un grupo de jovencitas son drogadas y esparcidas en una finca para luego ser buscadas por un conjunto de “turistas” que literalmente las cazan para violarlas en grupo. Los “innovadores” tienen también en su portafolio El Pablo Escobar tour, en el que ofrecen hacer el recorrido por sitios ocupados por el tristemente célebre delincuente, así como aquellos donde realizó sus delitos más mediatizados. La prensa colombiana reseñó recientemente que las autoridades cerraron el museo en honor al capo instalado por su hermano en el barrio Las Palmas de Medellín, que era parte del recorrido.

Los “optimistas” dirán que nada de eso es lo buscado por el color naranja, y qué en el caso del turismo, se tratará de una oferta de calidad y sustentable (cualquier cosa que eso signifique), y que respecto de los filmes, los productos televisados o producidos para la red y los best sellers, son el costo que debe pagarse en una sociedad abierta, pero, lo que igualmente debe entenderse es que bajo la ley de la oferta y la demanda lo fácilmente digerible, como las comidas rápidas, es lo que acaba imponiéndose. ¿Es, entonces correcto que los recursos y esfuerzos del Estado le apunten a eso? La marca Colombia y “vender el país” es acá tan literal como en el extractivismo.

El exhibicionismo y el voyeurismo, cada vez más desarrollados en esta sociedad del espectáculo, invita a parafrasear a Hanna Arendt, que en su libro sobre la captura y ejecución del nazi Adolf Eichmann, se refería a la “lección terrible de la banalidad del mal”, pues hoy, uno de los mayores peligros lo representa la maldad de la banalidad. Arendt, en ese texto muestra como Eichmann terminó confundiendo su ejecución con un espectáculo, pues luego de rechazar soberbiamente cualquier ayuda le dijo a sus verdugos que muy pronto, caballeros, volveremos a encontrarnos: “En el patíbulo, su memoria le jugó una mala pasada; Eichmann se sintió «estimulado», y olvidó que se trataba de su propio entierro” (8). El terror es también espectáculo y ya sea que lo practique el Estado formalmente como en la pena de muerte, o que lo imponga cualquier otro actor, lo central es paralizar a quien lo visualiza.

La economía naranja, entonces, gira alrededor de lo espectacular y su color no es el de la felicidad, o mejor sí, de la felicidad de unos pocos a costa del malestar de muchos. Es el color de una naranja mecanizada, que es negación de lo vivo.

Sin duda, y contrario a lo que ahora pretende Duque y el gobierno que encabeza, las manifestaciones más complejas del ser humano no deben estar sometidas a la ley de la oferta y la demanda ni al cálculo de las ganancias. El barniz naranja de la banalidad equivale a metamorfosearnos en materia insustancial.
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1. Felipe Buitrago Restrepo e Iván Duque Márquez, La economía naranja, una oportunidad infinita, BID-Aguilar, 2013. 
2. Max Horkheimer y Teodor W. Adorno, Dialéctica de la ilustración: fragmentos filosóficos, Trotta, 1998, p. 166.
3. Ibíd., P. 181.
4. Unctad, Economía creativa: una opción factible de desarrollo, PNUD-Unctad, 2010, P. 45.
5. Walter Benjamín ve la posibilidad del uso de la reproducción mecánica del arte como un instrumento de desacralización del “aura” de las manifestaciones artísticas excluyentes, luego del triunfo de la Revolución, en su trabajo titulado La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. 
6. Unesco, Informe economía creativa, edición especial 2013, ampliar los cauces del desarrollo local. P. 20
7. La ley 1834 del 23 de mayo de 2017, promulgada para fomentar la economía creativa (Ley Naranja), dice en su artículo primero: “La presente ley tiene como objeto desarrollar, fomentar, incentivar y proteger las industrias creativas. Estas serán entendidas como aquellas industrias que generan valor en razón de sus bienes y servicios, los cuales se fundamentan en la propiedad intelectual”.
8. Hannah Arendt, Eichmann en Jerusalén, DeBolsillo, 2011, p. 368.
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*Economista, integrante del Consejo de redacción Le Monde diplomatique, edición Colombia.

Fuente: https://www.desdeabajo.info/colombia/item/35357-economia-naranja-o-naranja-mecanica.html

lunes, 15 de octubre de 2018

JUEGO DIDÁCTICO CONTRIBUYE A COMBATIR EL BULLYING

Juego didáctico contribuye a combatir el bullying

Inspirado en la estrategia Kiva, desarrollada y aplicada con éxito en Finlandia, el juego diseñado en la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) involucra a tres actores: abusador, abusado y espectadores.

Agencia de Noticias UN-



Toru, el juego didáctico creado por los estudiantes María Angélica Lozano y Mauricio Salas, de Diseño Industrial de la U.N., ha sido probado con resultados positivos en adolescentes entre los 13 y 14 años en uno de los colegios distritales de Bogotá, ubicado en la localidad de Bosa.

El juego está integrado por un kit que incluye varias actividades didácticas: la primera es una etapa de diagnóstico, en la que a partir de una infografía se identifican los conceptos de bullying o acoso escolar, inteligencia emocional y violencia.

La segunda es un laboratorio de creatividad que prepara a los participantes para proseguir con las siguientes tres etapas: autorreconocimiento, reconocimiento del otro, e identidad de grupo.

Inspirados en el toro como personaje que se destaca por su fortaleza pero cuyo carácter violento se despierta solo cuando es provocado por factores externos, esta figura se emplea para trabajar alrededor de dos de las falencias que más se destacaron durante el proceso de diagnóstico: respeto y empatía.

“La idea es que a partir de un esquema inicial que les proporcionamos, los jóvenes construyen un personaje en tercera dimensión que reúne sus principales características físicas”, explica el tesista.

En seguida se desarrolla un juego de roles, en el que cada uno debe identificar su papel dentro de la familia y la sociedad, gustos y actividades favoritas, de tal manera que se den cuenta de cuán variado puede ser rol de cada uno de ellos.

Mapa de barrio

En la siguiente fase se busca identificar qué se piensa o escucha de ellos y qué se dice o se siente, con el fin de establecer qué piensan los otros de cada uno, para luego efectuar un mapa del barrio, en el que algunos de los lugares más representativos se asocian con una serie de emociones.

Acción, reflexión e imaginación serán otros tres factores que se irán desarrollando en el transcurso de 12 actividades, de tal manera que se propicie un diálogo entre los participantes y sus orientadores.

Como muchos de los niños de la escuela en la que se hizo la investigación son hijos de desplazados, el juego también hace énfasis en identificar aquellas diferencias según los lugares de origen, de manera que los ellos puedan recrear esos mundos y compartirlos con los demás.

Finalmente se espera que los menores elaboren una serie de disfraces que los identifiquen ante el resto de sus compañeros, con sus virtudes y defectos, para que se puedan comparar entre ellos.

La propuesta es un aporte a la solución del “matoneo” que se presenta en las instituciones escolares y que según el Ministerio de Educación Nacional, aunque ha disminuido desde 2012, continúa superando el 20 % de menores que han reportado ser víctimas de esa actitud.

“Nos quisimos centrar en el bullying porque encontramos que esta es una de las expresiones más frecuentes de la violencia y que además se ejerce entre pares”, precisa la tesista, para quien este es origen de otras prácticas de violencia que luego terminan normalizándose.

“Aunque las realidades que viven estos niños en su entorno familiar y en el barrio es violenta, el juego está encaminado a cambiarlas a partir de la imaginación”, precisa la tesista.

Aunque el bullying es un fenómeno que requiere de otras acciones, la propuesta de los tesistas busca convertirse en una guía capaz de contribuir a un proceso creativo en el que el arte sea uno de los principales pilares.

(Por: Fin/JCMG/MLA/LOF)N.° 401

Fuente: http://agenciadenoticias.unal.edu.co/detalle/article/juego-didactico-contribuye-a-combatir-el-bullying.html

viernes, 12 de octubre de 2018

NECESITAMOS UN NUEVO PENSAMIENTO PARA SALVAR EL PLANETA

Necesitamos un nuevo pensamiento para salvar el planeta
El futuro pasa por un mundo asentado en raíces biofilosóficas

Solamente en un mundo asentado en raíces biofilosóficas, la Tierra tiene aún una oportunidad de salir adelante, porque en el Homo Sapiens, absolutamente todos sus hechos, tienen naturaleza biológica. Una contribución para el Club Nuevo Mundo. 

Por Javier del Arco (*).

INTRODUCCIÓN

Pensar y repensar la ciencia es el oficio del epistemólogo. El Club Nuevo Mundo nos invita de manera expresa a contribuir en la medida que cada uno pueda a intentar salvar este deteriorado planeta que es nuestra casa: la Tierra, Gea o Gaia, como prefieran llamarla. Yo creo que si el deterioro de la Tierra comenzó por un mal uso de la tecnociencia por el leño torcido de la humanidad, ha de ser la vara derecha de la misma la que, uniendo una estrategia de tecnociencia e inteligencia emocional, contribuya a su salvación.
 
Gerd Altmann.

La codicia, eje maligno de nuestro mundo 

En los últimos tiempos, el neoliberalismo codicioso y criminal ahora en manos de locos, visionarios y desaprensivos, ha roto todas las barreras desmarcándose del Acuerdo de Paris alcanzado en diciembre de 2015. Rememorando de alguna manera una idea de Ortega, digamos que los jabalíes han encontrado un payaso propio para hacer el trabajo sucio y visible. 

En las entrañas del turbocapitalismo, se adivina una añoranza soterrada y muy oculta por el régimen puramente esclavista propio la edad moderna que los grandes países aplicaban en sus colonias. Si la realidad está por encima de la idea y dicha realidad es la única verdad tangible, de nada sirven las palabras y las instituciones de opereta que representan bonitas ideas que no se materializan. De nada sirve -y me refugio de nuevo en Ortega- el bello clamor y la trova servil de los tenores que ocultan la tragedia de la Tierra y sus pobres -en el sentido literal- habitantes. 

Así está la cosa. 

Una primera reacción por la vía de la ética 

Cierto es que ya hay una serie de agravios a nuestra Gaia que son irreversibles. No voy a detallar estos agravios, traspasados ya los abusos, porque muchos lo han hecho con mucha más autoridad que yo. 

Pero ante el abismo que se abre a nuestros pies, todavía hay un margen para pensar qué se puede hacer. 

A comienzos de la década de los setenta se abrió una potente vía teórica sustentada en la ética -todavía entonces una disciplina respetada- para concienciar y actuar, si hubiese oportunidad para ello. Se desaprovechó la oportunidad porque estaba formulada desde la perspectiva de una ética fuerte. Me refiero al “Principio de responsabilidad” enunciado por el filósofo alemán Hans Jonas en 1973. Pese a que esa vía ha quedado abandonada al decaer la ética e irse ésta debilitando hasta licuarse, he creído conveniente traerlo a colación como argumento histórico en la defensa de la Tierra y como punto de partida para unas reflexiones más profundas sobre esta cuestión fundamental. 

El Principio de Responsabilidad 

Hans Jonas, y en eso acierta de pleno, fija como punto de partida que el humano es el único ser conocido en la Tierra que tiene responsabilidad. 

Ciertamente, solamente los humanos pueden escoger de manera consciente y libre entre diversas posibilidades de actuar ante algo y esa elección siempre tiene consecuencias. La responsabilidad pues, es una consecuencia de la libertad. Libertad. Aquí ya podrían ponerse los primeros reparos. Uno sería de orden neurocientífico (1) y otros de orden práctico, ya que el humano es un ser totalmente mediatizado por sus circunstancias (sean estas las que fueren) de manera que el “yo” está indisolublemente unido a su circunstancia. Además, como señala el Prof. Rubia Vila, el propio “yo” “es una ilusión que aísla al sujeto de su entorno, haciéndole creer que tiene una autonomía que no es real” (2). Esas dos objeciones ponen ya en entredicho la universalidad de la responsabilidad. 

Hecha la salvedad de la conciencia de esas deficiencias y que toda filosofía ha devenido en biofilosofía (3), estimamos conviene iniciar esta serie de reflexiones sobre nuestro presente y futuro del planeta, por los pioneros en comprender su vulnerabilidad. El más significativo fue Hans Jonas. 

La ética de Jonas es deontológica, es decir, formula imperativos. El imperativo que plantea se suscitó al observar e interiorizar reflexivamente los efectos que la técnica, la mecanización y otros factores suponían de amenaza para la vida sobre la Tierra y del planeta en su conjunto. 

Para Jonas, la responsabilidad moral del humano se origina [en los pocos que se origina] por la toma de conciencia personal del riesgo que pende sobre los seres vivos y la naturaleza en general, que se ven amenazados en su existencia por el progreso técnico descontrolado [y la codicia del humano que es el dueño y señor de la técnica, añado yo]. La Tierra y todos los seres vivos que alberga, son vulnerables y ello se observa a simple vista 

Vulnerabilidad comprobada. Ahí reside el fundamento de la ética de Hans Jonas. Y por ello el Homo Sapiens actual tiene la obligación de hacer posible la continuidad futura de la especie. Ese deber, y ahí su profundo parentesco con la ética kantiana, lo expresa en forma de imperativo categórico. 

En su importante libro “El principio de responsabilidad: ensayo de una ética para la civilización tecnológica” (4), se formula el imperativo categórico-ecológico como prefiero llamarlo: "Obra de tal manera que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica sobre la Tierra.” 

No voy a entrar en discusiones de escuela ni en su radical oposición a Bloch y su “Principio esperanza”, pues Jonas rechazaba la utopías. Voy a resistirme también a rebuscar reminiscencias heideggerianas y aristotélicas, que las hay, en sus formulaciones. Me he centrado en lo concreto, en una frase imperativa que, traída a nuestro primer quinto
 de siglo XXI, puede servir de punto de partida a la acción a realizar para salvar la Tierra.

Gerd Altmann.

Una nueva visión que quizá pueda contribuir a salvarnos 

Esta formulación primigenia y fuerte no debemos tomarla como un rechazo del progreso tecnológico. Más bien al contrario. Debemos promover, adecuar e inventar nuevas tecnologías para tratar de salvar lo que se pueda de este maltratado planeta. Hay que tener en cuenta que la ciencia ofrece y la tecnología demanda. Y hoy la demanda urgente es de tecnologías salvadoras del planeta; apartando prejuicios, superando supersticiones. 

La ética no es desdeñable aunque se halle en franca decadencia por dilución. Importantes también son los sentimientos que han surgido, tanto por la estética de lo viviente como por una necesidad de dar afecto a los animales en un contexto parcial de desafecto por lo humano, algunas veces justificado. 

La razón juega un papel más importante aún porque el miedo racional, el pavor frío, será a buen seguro un aliado fundamental para salvar lo que quede de nuestro mundo. Nadie quiere morir y el hombre, lobo para el hombre, es quien maquina acabar con su propia especie. 

Tenemos un ejemplo claro. Tras la II Guerra Mundial, en la que en sus horas postreras emergió el poder nuclear, surgió una gran desazón en el mundo. Al extenderse y perfeccionarse hasta límites insospechados, dicho poder nuclear y el terror que inspira, ha sido y sigue siendo el mayor factor de estabilidad. 

Porque la III Guerra Mundial no estalló en su momento y no estalla por el terror egoísta a perder todo y a morir que tienen los poderosos. Solo el miedo vence a la codicia y al egoísmo. Solo en el miedo, incluso en el terror, radica la verdadera salvación. Tristísima conclusión que surge del conocimiento biológico del hombre y no de constructos artificiosos. 

Decía que la filosofía es hoy biofilosofía y ello no es una osadía de visionario. Los últimos avances en neurobiología, genómica y proteómica, nos invitan a pensar en la posibilidad de un humano de naturaleza distinta del anterior. Repensar el Homo Sapiens desde una perspectiva diferente de las anteriores, por un mayor conocimiento de su íntima fisiología, nos impulsa a declarar fenecidos en su conjunto, los fundamentos más potentes de la vieja filosofía, especialmente metafísica y ética. El Homo Sapiens solo puede ser pensado desde una perspectiva biofilosófica. 

Mi opinión, que iré desglosando en sucesivos artículos, es que solamente en un mundo asentado en raíces biofilosóficas, la Tierra tiene aún una oportunidad de salir adelante, porque en el Homo Sapiens, absolutamente todos sus hechos, tienen naturaleza biológica.   
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(*) Javier del Arco es Biólogo y epistemólogo. Editor del Blog Biofilosofía de Tendencias21 y Socio Ejecutivo del Club Nuevo Mundo.

Notas 

(1) Rubia Vila, F.J., “La libertad es una ficción cerebral”. Tendencias 21, Madrid, noviembre 2008. 
(2) Rubia Vila, F.J., “El yo es una ilusión que vive en una realidad virtual”. Tendencias 21, Madrid, mayo 2013. 

(3) A este asunto tan trascendental, le dedicaremos en el futuro un amplio espacio. 

(4) Jonas, H., “El principio de responsabilidad: ensayo de una ética para la civilización tecnológica”. 5, Madrid, 1995 (edición consultada, hay anteriores).

Fuente: https://www.tendencias21.net/Necesitamos-un-nuevo-pensamiento-para-salvar-el-planeta_a44796.html

 
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