lunes, 20 de julio de 2026

DIFICULTADES EN EL APRENDIZAJE DEL ALUMNADO DE SECUNDARIA: IMPLICACIONES EN LA UNIVERSIDAD

Imagen R.P.N.E con Nano Banana 2

Artículo Original / Original Article

 

Dificultades en el aprendizaje del alumnado de secundaria: implicaciones en la universidad

Difficulties in learning among secondary school students: implications for university

Abraham Cuesta Borges; Helí Herrera López

Universidad Veracruzana; ENSV. Dr. Manuel Suárez Trujillo; Xalapa; México

Email de correspondencia: heherrera@msev.gob.mx

 

 

 

Cronograma editorial: Artículo recibido 14/02/2026 Aceptado: 24/06/2026 Publicado: 01/07/2026

 

 

 

Para citar este artículo utilice la siguiente referencia:

Cuesta Borges, A.; Herrera López, H. (2026). Dificultades en el aprendizaje del alumnado de secundaria: implicaciones en la universidad. EDUCA. Revista Internacional Para La Calidad Educativa, 6(2) 1-21. https://doi.org/10.55040/gmran792

Contribución específica de los autores: Los autores han participado conjuntamente en todas las fases de la investigación.

Financiación: No existió financiación para este proyecto.

Consentimiento informado participantes del estudio: Se han solicitado los consentimientos informados de los participantes.

Conflicto de interés: Los autores no señalan ningún conflicto de interés.

 

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Resumen

Con el objeto de analizar el impacto, en la educación superior, del nivel de conocimiento sobre algunos saberes matemáticos estudiados en la enseñanza secundaria, se realiza un estudio transversal con 160 estudiantes de varios programas educativos de la Universidad Veracruzana, México. El estudio, de metodología mixta, propone analizar las actuaciones cuando se responde a una prueba escrita, compuesta por enunciados verbales y dos aprendizajes claves de secundaria: ecuaciones y figuras geométricas. Mediante el método de análisis de contenido se constató la existencia de dificultades, tanto en la comprensión cualitativa de problemas como en el dominio de conceptos e ideas que fueron estudiados en los niveles preuniversitarios. Los estudiantes, con independencia de avance curricular, recurren por igual al uso de estos procedimientos con fuente de significado limitada, que no resulta suficiente para aplicar procedimientos de generalización algebraica en la universidad. En lo referido a figuras y cuerpos  geométricos  no  han  logrado  apropiarse  de  las  características  ideas  asociadas  las formas geométricas, lo cual provoca dificultades para identificarlas cuando se les presentan de manera no estándar. Se concluye que la docencia en secundaria no garantiza la apropiada construcción de  ideas conceptos y,  en consecuencia, no  se tiene  el nivel de conocimientos necesario para resolver problemas de manera independiente. Finalmente, se brindan recomendaciones  sobre actuaciones didácticas,  así como acciones  específicas en  el quehacer docente de la universidad.

Palabras clave: Enseñanza de la matemática, escuela secundaria básica, resolución de problemas

Abstract

In order to analyze the impact of higher education students’ knowledge of selected mathematical concepts previously studied in secondary education, a cross-sectional study was conducted with 160 students enrolled in various academic programs at the University of Veracruz, Mexico. Employing a mixed-methods approach, the study examined students’performance on a written assessment consisting of verbal problem statements and two key secondary-school learning domains: equations and geometric figures. Through content analysis, evidence was found of persistent difficulties in both the qualitative understanding of problems and the mastery of concepts and ideas that had been addressed during pre-university education. Regardless of their level of academic progression, students relied similarly on procedures supported  by  limited  source  of  meaning,  which  proved  insufficient  for  applying  algebraic generalization processes at the university level. Regarding geometric figures and solids, students had not fully appropriated the defining characteristics and underlying concepts associated with geometric forms, resulting in difficulties in recognizing them when presented in  non-standard  representations.  The  findings  suggest  that  secondary-school  instruction  does not necessarily guarantee the adequate construction of mathematical concepts and ideas and, consequently, students do not attain the level of knowledge required to solve problems independently. Finally, recommendations are provided concerning instructional practices and specific pedagogical actions that may strengthen mathematics teaching and learning in higher education.

Keywords: Mathematics teaching, basic high school, problem solution



Introducción

Desde el proceso de enseñanza en la universidad se constata que muchos estudiantes

obtienen  deficientes  resultados  cuando  cursan  las  asignaturas  iniciales  de  matemática  en  los primeros semestres de estudio. Se ponen de manifiesto dificultades no relacionadas, de manera directa, con los cursos universitarios (Cálculo o Algebra Lineal, entre otros). Por el contrario, se muestran indicios que parecen indicar ausencia de significados y/o exigüidad de conocimientos previos o de saberes pertenecientes a la educación básica (secundaria). En tanto que es un hecho no verificado, el artículo reporta una investigación sobre dificultades que podrían manifestar los estudiantes universitarios si se les invita a responder, específicamente, a tareas escolares que pertenecen a dos de los “Aprendizajes Clave” de la educación básica en México (SEP, 2017; Viveros, 2020): ecuaciones y figuras geométricas.

Para  los  autores  de  este  trabajo  existe  la  presunción  de  que  muchos  de  los  errores  y dificultades  del  estudiante  universitario  puedan  tener  relación  con  conceptos  ideas  que  no fueron construidos de manera apropiada, y que están causados por la propia enseñanza en secundaria, de manera apropiada. Al respecto, en la investigación reportada por Martínez (2021) se mostró a profesores de secundariasupuestas respuestas erróneasde alumnos en tareas relacionadas con ecuaciones y figuras geométricas. Luego, a los sujetos (docentes) se les solicita guiar y/o aplicar estrategias para que el alumno logre responder a las preguntas formuladas. El estudio concluye que: (i) muchos profesores inducen al alumno a realizar procedimientos de tipo aritmético cuando se trata de la conversión del lenguaje natural al algebraico y (ii) cuando se trata de calcular el área de triángulos (no isósceles o equiláteros) los docentes no siempre realizan recomendaciones que favorezcan el proceso de aprendizaje de los alumnos.

La conjetura  se  apoya,  además,  en  los  resultados  de pruebas  que  son  realizadas  por

organismos externos a la educación media superior (bachillerato) y a la educación básica (secundaria). Por una parte, muchos egresados de bachillerato (cursan de 15 a 18 años) no logran responder muchas preguntas de matemáticas del Examen Nacional de Ingreso a la Educación Superior (EXANI II), que diseña el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (CENEVAL) de México (CENEVAL, 2023); sin embargo, y a razón de la política educativa muchos egresados de bachillerato ingresan a la universidad sin haber aprobado  este  examen  de  ingreso.  El  equipo  docente  de  la  universidad  no  posee  evidencias sobre posibles dificultades de los estudiantes en esta prueba, en temas tan importantes como comprensión lectora y pensamiento matemático.

Por otra parte, los resultados de la prueba PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) muestran que: dos de cada tres alumnos al término de la secundaria (cursan de 12 a 15 años) no poseen la competencia para plantear y/o resolver problemas simples; es decir, obtuvieron un puntaje por debajo del nivel 2 (OCDE, 2023). De igual manera, para el profesorado universitario este estudio sobre competencias no esclarece las casusas de las dificultades.

En complemento a lo anterior, existen evidencias que apuntan a una práctica docente que, en muchas ocasiones, promueve el uso de recursos visuales y manipulables sin establecer relaciones con el conocimiento algebraico. Aunado a ello, el contenido explícito del libro de texto de matemática, aprobado por la Secretaria de Educación Pública (SEP) de México, propone lo que se denominan consignas, es decir, actividades que promueven procesos de mecanización donde los jóvenes replican los procedimientos vistos en clase; en otras palabras, una actividad del tipo “resolver” que no es resolución de problemas (Pino & Almeida, 2020; Cuesta et al., 2022).

De este modo, y a falta de información precisa respecto a la ausencia de significados y/o exigüidad de conocimientos previos de secundaria, surgió la pregunta: ¿es posible conocer cómo  actúan  los  estudiantes  universitarios  ante  tareas  escolares  de  secundaria?  La  respuesta

obliga a la tarea de diseñar y proponer un cuestionario sobre algunos de los aprendizajes clave de la educación básica. En este artículo abordamos dos de ellos: ecuaciones y figuras geométricas.

Ecuaciones es un tema importante, y muy tratado, en los estudios de secundaria; en su estudio el aspecto fundamental es fomentar el paso del lenguaje natural al lenguaje algebraico (Filloy  et  al.,  2008);  cuestión  que  depende,  también,  del  nivel  de  comprensión  que  se  tenga sobre el concepto de variable (Cuesta, et al., 2021). Las figuras geométricas es otro aspecto que trasciende a estudios posteriores; su enseñanza debe iniciar por identificar figuras planas y cuerpos geométricos, seguido de la descripción de las formas geométricas mediante una exposición  clara  detallada  sobre  ideas  tan  importantes  como:  triángulo,  cuadrilátero  una figura plana, entre otras (Romero y Cañadas, 2015); en una segunda etapa se deben elaborar una o varias definiciones preliminares de este objeto para luego seleccionar la que se considere mejor (González et al., 2021).

El cuestionario diseñado constituye el instrumento para responder a: ¿cuál es la actuación del estudiante universitarios ante tareas típicas de secundaria?, ¿se ponen en  juego todos los conocimientos, habilidades y saberes estipulados por la educación secundaria? Responder exige analizar las actuaciones, organizar, comparar y analizar información de diferentes grupos de estudiantes universitarios. De este modo, la investigación tuvo por

objetivos:

Caracterizar las actuaciones y niveles de comprensión de estudiantes universitarios, cuando se enfrentan a la tarea de resolver problemas de enseñanza básica.

Determinar  comparar  el  nivel  de  competencia  de  estudiantes  con  diferentes niveles de avance curricular en la universidad.


 

Elementos Teóricos

La investigación educativa exhibe la falta de competencia para utilizar el concepto matemático de una manera adecuada; entendiendo la competencia como los modos en que los escolares actúan cuando hacen matemáticas y cuando se enfrentan a problemas. (Rico y Lupiáñez, 2010). Resume las dificultades en: (i) uso generalizado de procedimientos aritméticos y (ii) falta de habilidad para expresar formalmente los métodos y procedimientos que  se  usan  para  resolver  problemas,  por  la  persistencia  en  conseguir “dealguna  forma”  la respuesta en detrimento del método de resolución.

Algunas de las dificultades están asociadas  a la lectura  analítica del enunciado y/o al proceso de  traducción al lenguaje algebraico (Filloy et al., 2008), en tanto que  no se logra simplificar lo esencial e identificar términos y signos esenciales. En secundaria, como señalan Cassoma et al., (2019) son causadas por carencias en la comprensión del enunciado; mientras que, en el bachillerato por el proceso transformación interna dentro del sistema de representación algebraico. Como señala Herrera (2021), el hecho de que se prefiera la mecanización de algoritmos ocasiona una desconexión entre los aspectos procedimental y conceptual.

De este modo, la capacidad de construir, analizar y reflexionar a partir de la comprensión de los objetos matemáticos se vuelve un eje fundamental dentro de las habilidades que actualmente requieren los estudiantes. Desde esta perspectiva, la teoría de los registros de representación semiótica, propuesta por Duval (1993), constituye uno de los marcos teóricos más influyentes para comprender los procesos cognitivos involucrados en actividad matemática (Duval, 2006).

De  acuerdo con  Duval  (2006)  la  comprensión  matemática  sólo es  posible  cuando el estudiante es capaz de identificar, utilizar y articular múltiples registros de representación, tales como: el lenguaje natural, el lenguaje algebraico, las gráficas, los diagramas y las expresiones simbólicas. Estos registros son sistemas semióticos que posibilitan la comunicación y la conceptualización de los objetos matemáticos, pero ninguno de ellos por solo agota el significado del objeto presentado. Por esta razón, comprender un concepto matemático requiere concatenar transformaciones entre registros, proceso que el profesor Raymond Duval denominóconversión; además de las transformaciones internas o tratamientos que ocurren dentro de un mismo registro (Duval, 1993).

La conversión entre registros representa el núcleo de la comprensión matemática. Sin embargo, se convierte también en el aspecto donde se manifiestan, con mayor frecuencia, las dificultades del estudiantado. Un caso concreto se presenta cuando no logran traducir correctamente un texto verbal a una expresión algebraica. Por ejemplo, cuando se plantea una problemática y no logran identificar su terminología algebraica. Lo que se evidencia no es un simple error operativo, sino una deficiencia en la  gestión de  los registros semióticos (Duval, 2006; Godino et al., 2007).

En  la  investigación  didáctica  reciente  la  teoría  de  Duval  ha  permitido  interpretar  los errores recurrentes en los estudiantes, como síntomas de una fragmentación semiótica por el hecho de donde los alumnos operan de forma mecánica dentro de un registro, pero careciendo de habilidad para transferir información entre ellos (Ferretti et al., 2024). En el caso del álgebra, esta limitación se observa en la dificultad para establecer correspondencias entre lenguaje natural y el simbólico, lo cual conduce al uso indiscriminados de procedimientos aritméticos (Rico & Lupiáñez, 2010; Cuesta et al., 2021; Herrera et al., 2023). En la geometría se traduce en la dependencia de figuras estereotipadas y en la incapacidad de reconocer propiedades invariantes cuando se modifica la disposición espacial (Ubah & Bansilal, 2019).

Asimismo, la teoría de Duval ha sido ampliada y reinterpretada en marcos contemporáneos. Ejemplo es la teoría ontosemiótica del conocimiento matemático (Godino et al., 2007) que enfatiza la interacción entre objetos, procesos, significados y representaciones en contexto del aula. Esta visión reconoce que los registros semióticos se constituyen no solo como herramientas cognitivas, sino también como mediadores culturales del conocimiento matemático.

Desde una perspectiva pedagógica diversos autores coinciden en que el docente debe incluir la comprensión de los registros semióticos como componente esencial de la competencia (Godino et al., 2007). Las estrategias instruccionales deben fomentar la traducción entre registros. Por ejemplo, solicitar que un problema verbal se exprese mediante ecuaciones, diagramas, tablas o mediante un gráfico para favorecer la conceptualización y reducir la dependencia de esquemas procedimentales. Este hecho ha sido estudiado en contribuciones (Vargas, 2022; Ekowati, 2024) con importantes resultados de cara a la práctica educativa.


 

Metodologia

Es un estudio cualitativo que propone, con el objeto de analizar las actuaciones (modos de hacer y conducirse) (Rico & Lupiáñez, 2010) una prueba compuesta por situaciones típicas de secundaria. Se supone que en las respuestas se deberían manifestar los procesos de generalización y de modelación a través de la relación del lenguaje algebraico con los lenguajes figural, natural y aritmético.

 

Sujetos del estudio

La población son estudiantes universitarios de la Universidad Veracruzana. Todos, después de la secundaria, estudiaron en el bachillerato (preuniversitario) durante cuatro semestres con los contenidos siguientes: Matemáticas I (Aritmética y Álgebra), Matemáticas II (Geometría y Trigonometría), Matemáticas III (Geometría analítica) y Matemáticas IV (Precálculo). Los que luego optaron por el área terminal de ciencias exactas estudiaron, adicionalmente,  cálculo  diferencial  calculo  integral  en  V  y  VI  semestres  respectivamente. Cabe mencionar que, mediante los resultados del examen de ingreso (EXANI II) se garantiza que los estudiantes ingresen a la universidad indistintamente de bachilleratos públicos o privados, de zonas rurales y urbanas, así como de diferentes niveles socio económico. En este sentido, se garantiza una población equilibrada, cuya única particularidad es que difieren por la formación terminal en los dos últimos periodos de Bachillerato. Todos estudiaron los mismos contenidos en secundaria y en los cuatro primeros semestres de Bachillerato; pero, a diferencia del resto, los que optaron por el área terminal de ciencias exactas (V y VI semestres) en Bachillerato estudiaron, además, Matemáticas V (Cálculo Diferencial) y Matemáticas VI (Cálculo Integral).

Por  esta  razón,  efectos  de  aplicar  la  prueba  de  toma  una  muestra  de  160  sujetos, mediante un muestreo no probabilístico (por conveniencia), dividida en varios grupos:

GI: 38 estudiantes  de la  Licenciatura en  Economía. Al momento de la prueba cursan Cálculo I en el 1er semestre: el 45 % procede de ciencias exactas.

GII: 29 estudiantes de la Licenciatura en Economía. Al momento de la prueba cursan Cálculo II en el 2do semestre: el 52 % procede de ciencias exactas.

GIII: 47 estudiantes de la Licenciatura en Sistemas y Tecnologías de la Información. Al momento de la prueba cursan Algebra Lineal y Matemáticas en el 2do semestre: el 66 % procede de ciencias exactas.

GIV:  46  estudiantes  de  la  Licenciatura  en  Ingeniería  de  Software,  al  momento  de  la prueba cursan matemáticas discretas en el 2do semestre: el 78 % procede de ciencias exactas.

Cada participante se identifica con un código, compuesto por el grupo al que pertenece

y un número que lo asocia dentro del grupo. Por ejemplo, los estudiantes de que cursan el primer

semestre en economía tienen una codificación:GI1………GI38


 

Instrumentos

Se diseñó una prueba escrita con actividades que pertenecen a dos de los “Aprendizajes Clave”  de  educación  secundaria  (SEP,  2017):  ecuaciones  figuras  geométricas.  En  unas  se requiere ejecutar la conversión del lenguaje natural a una representación algebraica, así como el tratamiento o trasformaciones internas necesarias dentro esta representación; aunque no se descarta la posibilidad de que se realice la transferencia al lenguaje aritmético para llegar a la solución. En otras se debe responder a partir del conocimiento que se tiene sobre los saberes de forma, espacio y medida; en especial, desde las características de las formas geométricas.

El segundo instrumento es la entrevista; se seleccionaron 10 estudiantes bajo el criterio de que las respuestas fueran representativas de la categorización realizada y con el objeto de

obtener una descripción interpretativa de las respuestas; cada entrevista constituye un contexto de intercambio de ideas con los estudiantes.

A fines de este trabajo, y de los objetivos propuestos, se analizan sólo dos situaciones:

propuestas:

Situación 1 (ecuaciones): Tu amiga Laura te invita a su fiesta de cumpleaños en la invitación escribió:“Eldoble de la edad que yo tenía hace dos años es igual a la edad que tendrédentro de tres años”. ¿Cuántos años cumple Laura? JUSTIFICA.

Situación 2 (figuras geométricas): Sean l1 y l2 dos líneas paralelas y sobre  ellas se encuentran los puntos A, B, C, D, E Estos puntos determinan tres triángulos (Figura 1). Marca con una X cuál de estos tres triángulos tiene la mayor área. JUSTIFICA.

Figura 1

Triángulos entre líneas paralelas



 

 


 Nota. Elaboración propia

 

Categorías de análisis

La aprueba se ejecutó durante dos horas, con la orientación de no borrar ningún procedimiento y, en caso de no responder se debe especificar la causa. Después de revisadas las respuestas, y por la naturaleza propia de cada pregunta, se realiza una clasificación de las actuaciones (acciones observables) para las situaciones propuestas. El análisis de las respuestas se realizó mediante codificación deductiva, tomando como referencia las categorías propuestas por Rico y Lupiáñez (2010) y adaptadas por los autores. Para garantizar la fiabilidad, dos investigadores realizaron  la categorización de forma independiente se  calculó un índice de concordancia interjueces superior al 0.80.

Respecto a la situación 1, en los casos de no acierto las categorías son (Tabla 1):

Tabla 1

Categorías de respuestas a la situación 1. Elaboración propia (2024)


 

Simbología

Indicadores

NC

Manifiesta no comprender el enunciado, o que necesita datos, o que se hace confuso

AR

Se  aborda  la  solución  con  procedimiento  de  tipo  aritmético,  en

ocasiones por ensayo-error y/o con operaciones elementales incorrectas

AL

Se procura un procedimiento algebraico, pero no siempre se logra trasladar el enunciado a la expresión algebraica, o se logra dicha expresión, pero no se realizan las transformaciones necesarias dentro del sistema de representación algebraico

Respecto a la situación 2 las categorías de no acierto son (Tabla 2):

Tabla 2

Categorías de respuestas a la situación 2. Elaboración propia (2024).

 

Simbología

Indicadores

MT

Se realiza manipulación con los triángulos, en el sentido de realizar mediciones y/u operaciones con los lados o ángulos; en algunos casos se manifiesta,  explícitamente,  la  necesidad  de  datos  concretos  para  calcular cada área.

AV

Se observa únicamente la apariencia, imagen visual o forma de los triángulos

DA

Se desconoce la idea de altura, en el sentido de observarla como la distancia del lado de mayor longitud de los triángulos.

Resultados y Discusión

A continuación, se muestra el análisis de cada una de las situaciones propuestas. Situación 1: El estudiante debe asignar una letra para la edad y luego establecer otras

expresiones  algebraicas   que  describan  la  relación  aritmética.  Producir  una  representaciónalgebraica que le permita, con transformaciones internas, dar respuesta a la pregunta. Se identificó que El 45% de los estudiantes no logra responder a la pregunta (Tabla 3). De ellos, el  25  causado,  precisamente,  por  no  lograr  comprender  (NC)  este  tipo especial  de  textos matemáticos, que son problemas aritmético-algebraico de enunciado verbal.

Tabla 3

Porcentajes de no acierto a la situación 1. Elaboración propia (2024).


 

 

 

SUJETOS

NO ACIERTO

% CAUSADO POR:

GRUPO

TOTAL

TOTAL

%

NC

AR

AL

GI

38

23

60.5

39

17

44

GII

29

13

45

31

31

38

GIII

47

15

32

13

7

80

GIV

46

21

46

14

29

57

Total

160

72

45

25

21

54

Obsérvese (Tabla 3) que, con independencia de la licenciatura y el nivel de avance curricular (semestre), el 25% de los estudiantes manifiestan incomprensión (NC), en tanto declaran ideas como:“noentiendo”,“notengo datos para calcular la edad”, o“elproblema es confuso”. Ejemplo es la respuesta de GII5 (Figura 2).

Figura 2

Respuesta del estudiante GII5 a la situación 1


 

 


 Nota. Elaboración propia (2024)

 

En la entrevista, el estudiante de Calculo II (GII5) pone de manifiesto el nivel de incomprensión a falta de una lectura analítica del enunciado. La que demuestra que no entiende el texto escrito y, en consecuencia, no logra identificar lo que es esencial en el enunciado expresado verbalmente; en otra palabra, necesita tener un valor de edad para calcular la edad hace dos años y dentro de tres años.


Profesor: ¿Por qué afirmas que falta conocer la edad de Laura? GII5: Es que ella dice el doble de la edad que yo tenía hace dos años es igual a la edad que tendré dentro de tres años”, pero no se informa cuál es la edad y entonces no qué hacer porque no tengo la edad para calcular


 

Cabe mencionar que, por la naturaleza y nivel de complejidad, un resolutor ideal debería abordar un tipo de solución algebraica (una ecuación). Sin embargo, un número significativo de estudiantes (21%) intenta (Tabla 3) mediante procedimiento de tipo aritmético (AR) que no conduce a la respuesta correcta. Ejemplo es la respuesta del estudiante GIV26 (Figura 3).

Figura 3

Respuesta del estudiante GIV26  a la situación 1




 

 

 

 

 

 

 

Nota. Elaboración propia (2024)

Este estudiante, de la Licenciatura en Ingeniería de Software, realiza un intento infructuoso de asignar diferentes valores de edad, con una interpretación que no le permite una traducción, incluso, al lenguaje aritmético. En la entrevista expone:

 

Profesor 1: ¿Puedes explicar tu respuesta?

GIV26: Es que yo quería ver diferentes casos de edad, para saber cuándo la edad de hace dos años es igual a la edad de Laura después de tres años

P:“¿Quéquieres decir con casos?

GIV26: Solo ir por tanteo hasta que me diera la edad, pero no pude


Finalmente, el 54% recurre a una estrategia de traducción al lenguaje algebraico (AL). Sin embargo, cometen errores por no interpretar la condición:“eldoble de la edad que yo tenía hace dos años”. Surgen así expresiones del tipo:“2x-2”,o como la respuesta del estudiante GII28 (Figura 4), mucho más alejada de la expresión verbal.

Figura 4

Respuesta del estudiante GII28 a la situación 1




 

 

 

 

 

 

 

 



Nota. Elaboración propia (2024)

 

Las respuestas escritas, a esta situación de transferencia del lenguaje verbal al algebraico

o aritmético, ponen de manifiesto que los estudiantes no realizan una lectura adecuada del enunciado. Muchos, al no comprender el enunciado en lenguaje natural (traducción semántica)

optan por la búsqueda de un dato (o datos) para realizar supuestas operaciones que conduzcan a la respuesta; mientras que, otros optan por una secuencia de operaciones aritméticas sin lograr la respuesta  correcta.  Sin embargo, las propias entrevistas dejan constancia de un hecho que contradictorio: si se les presenta la pregunta similar a las consignas del libro de texto de matemática, utilizado en secundaria, los estudiantes logran responder ya que ellos reflejan un aprendizaje mecanizado donde solo replican ejercicios semejantes.

Situación 2: Se espera que el estudiante sea capaz de identificar las tres figuras; así como la  base  altura  de  cada  una.  Luego  concluir  que,  sin  necesidad  de  la  formula  estudiada  A= bxh/2, los tres triángulos poseen igual área. La mayoría de los estudiantes (57%) no logra responder.  En  algunos  casos  (41%)  se  opta  por  “disponer  de  datos  para  calcular  cada  área”, cuestión  que  induce  la  manipulación  con  el  triángulo  (MT)  en  el  sentido  de  querer  medirángulos y/o lados (Tabla 4).

 

13


 

 


Tabla 4

Porcentajes de no acierto a la situación 2. Elaboración propia (2024).


 

 

S

UJETOS

NO

ACIERTO

%

CAUSADO POR:

GRUPO

TOTAL

TOTAL

%

MT

AV

DA

GI

38

31

86

29

48

23

GII

29

10

35

50

30

20

GIII

47

22

47

36

23

41

GIV

46

28

61

54

25

21

Total

160

91

57

41

33

26

Un  ejemplo  es  la  actuación  de  GIII22  (Figura  5),  que  muestra  total  desconocimiento sobre la información  que  se necesita para determinar el  área de un triángulo. Obsérvese que realiza mediciones a ángulos de las figuras: lo que manifiesta, explícitamente, la necesidad de datos concretos para manipular y calcular cada área.

Figura 5

Respuesta del estudiante GIII22 a la situación 2




 

 

 

 Nota. Elaboración propia (2024)

 

Por otra parte, el 33% responde en función de la apariencia visual (AV) para concluir que ∆BED posee mayor área, sin reflexionar sobre el concepto estudiado en secundaria para determinar el área. En las respuestas, como la de GI13 (Figura 6) prima un prototipo (forma) de triángulo que se repite de manera excesiva en clases. Cabe mencionar que las representaciones prototipo que se introducen en los libros de textos, y luego persisten durante las clases, son: equilátero e isósceles. Pero siempre con la llamada“base”en la misma posición. Obsérvese que, para GI13 la idea de“tamaño”no se asocia a la magnitud o dimensión (base, altura, perímetro, área); por el contrario, es a una imagen mental de triángulo muy trabajada en clases.

Figura 6

. Respuesta del estudiante GI13 a la situación 2



 


Nota. Elaboración propia (2024)

En un experimento, posterior a la prueba, se solicitó a los estudiantes, participantes en la prueba, dibujar un triángulo y resultó que: el 80% muestra el triángulo equilátero y otro 15 % el isósceles. Dos prototipos o figuras estereotipadas en el sentido de Ubah & Bansilal, 2019. A la pregunta: ¿el triángulo equilátero es isósceles? Todos responden que no, con el argumento de que uno tiene los tres lados iguales, mientras que el otro sólo tiene dos lados iguales. Finalmente, el 26% de no acierto está íntimamente vinculado al desconocimiento de la de altura (DA) de los triángulos. La respuesta de GIV11 (Figura 7) es un caso muy especial, en tanto que

observa las distancias entre los puntos señalados en las rectas.

Figura 7

Respuesta del estudiante GIV11 a la situación 2


 


 Nota. Elaboración propia (2024)


En otras muchas  respuestas se toma  por  altura la  distancia del lado  que  posee mayor longitud  en  los  respectivos  triángulos.  Un  indicativo  de  que  no  se  ha  construido,  de  manera satisfactoria, la idea la altura como: la longitud del segmento que une un vértice del triángulo, de forma perpendicular, con el lado opuesto o su prolongación. En respuesta a preguntas, realizadas posterior a la prueba, se pudo constatar que se tiene la idea de altura sólo cuando se trata de triángulos equiláteros o isósceles; es decir, cuando ésta se muestra en el interior de la figura geométrica.

La entrevista realizada a CI1 muestra un resumen de estas tres categorías de respuestas

Profesor 1: ¿Cómo respondes a la pregunta sobre el área? CI1: Primero vi que la base de los triángulos no está a 0 grados,

en mi mente deben estar así, ahora está derecha (Figura 8)

Figura 8

Reacomodo de la figura por CI1




 

 

 

 

 

 

 

 


Nota. Elaboración propia (2024)

Profesor 1: No entiendo, ¿por qué piensas que, así como dibujas debe ser?

CI1: Es que así se hacía en las clases, además las pasé a una hoja cuadriculada para poder medir, ahora tengo la base y la altura parejas, antes se veían inclinadas.

Profesor1: Correcto, ¿qué hiciste?

CI1: Ahora puedo medir porque tengo cuadritos, el área la obtengo contando los cuadritos”

P:“¿Quésigue? Profesor 1: Exacto.

CI1: Puedo sacar cuánto mide DC, para obtener el perímetro, pero al final me di cuenta de que el ∆BED tiene mayorárea

Profesor 1: ¿Por qué?


CI1: Es que se ve que tiene mayor área, se parece más a un triángulo y se ve bien su base y su altura

Profesor 1:  ¿cómo obtiene la altura del ∆BED?

CI1:  Mido  la  distancia   del  vértice  de  arriba  al  lado

opuesto, en los otros dos triángulos no se ve muy bien

Observamos que las actuaciones parecen asociadas a la necesidad de poseer datos, para aplicar  la  estudiada  fórmula  para  calcular  el  área;  como“nose  dispone  de  datos”  se  intenta medir algo para obtener una respuesta satisfactoria de manera inmediata. Pero el común denominador es el desconocimiento de las ideas de área y altura de un triángulo, sin importar su apariencia. En la entrevista, todos los estudiantes demuestran tener conocimiento sobre  la forma de calcular áreas cuando se tratan de triángulos equiláteros o isósceles, dado la base y la altura.


 

Conclusiones

Diversos estudios han señalado las dificultades para realizar conversiones entre registros en educación básica, y en algunos se señala que no desaparecen con el avance escolar en educación media superior (Ferretti et al., 2024; Ekowati, 2024). Este trabajo pone de manifiesto que también persiste en el nivel universitario; con independencia del nivel de avance curricular incluso  entre  estudiantes  que  cursan  programas  de  ciencias  exactas  en  la  educación  media superior. Se constata que los estudiantes universitarios presentan carencias similares a las

observadas en la educación secundaria, tanto en la comprensión de enunciados verbales como en la interpretación de figuras geométricas

Los resultados refuerzan la tesis de Duval (2006), en el sentido de que el progreso en matemáticas depende fundamentalmente del dominio de las transformaciones semióticas y noúnicamente del aprendizaje de técnicas. Lo que realmente ocurre es que, no se logran articular múltiples registros de representación, tales como: el lenguaje natural, el lenguaje algebraico, las gráficas, los diagramas y las expresiones simbólicas.

Una de las interrogantes de esta investigación fue ¿en las respuestas se ponen en juego todos los conocimientos habilidades  que estipula la educación secundaria? La respuesta es no; este estudio propone situaciones relativamente sencillas que pueden ser resultas, tanto por alumnos de secundaria como por estudiantes universitarios. Resulta sorprendente que los estudiantes universitarios no posean una mayor comprensión que los alumnos de secundaria, que participaron en una prueba similar propuesta por Cuesta., et al (2022).

Los  estudiantes  de  los  cuatro  grupos,  incluso  los  que  optaron  por  el  área  terminal  de ciencias exactas en bachillerato, recurren por igual al uso de estos procedimientos con fuente de significado limitada, que no resulta suficiente para aplicar procedimientos de generalización algebraica.  En  lo  referido  figuras  cuerpos  geométricos  no  han  logrado  apropiarse  de  las características  ideas  asociadas  las  formas  geométricas,  lo  cual  provoca  dificultades  para identificarlas cuando se presentan de manera no estándar.

Las  actuaciones  ponen  en  evidencia  la  existencia  de  un  problema  relacionado  con  el nivel real de conocimiento matemático, que permanece invariable desde la secundaria hasta la universidad. Se constata:

La  falta  de  competencia  para  comprender  textos  aritmético-algebraicos  de  enunciado verbal.

Que conceptos  fundamentales  como  área  altura  no  han  sido  construidos  de  manera apropiada.

El uso generalizado de procedimientos aritméticos, de naturaleza instrumental y memorística.

El uso indiscriminado de imágenes estereotipadas (prototipos) de figuras geométricas. Todo lo anterior reafirma la idea de que muchas de las dificultades permanecen invariables con independencia del nivel de escolaridad, a causa de la forma de enseñanza y de la manera en que se exponen y tratan los contenidos que el alumno en secundaria debe aprender

(Viveros, 2020).

En síntesis, existe una profunda discordancia entre el noble propósito educativo de la SEP y la realidad del proceso de enseñanza aprendizaje. Se corrobora la necesidad de que el docente de educación secundaria establezca estrategias para que el alumno comprenda el proceso del paso de un sistema de representación de otro, iniciando por apoyar al estudiante en la comprensión lectora de aquello que lee e intenta interpretar.

La pregunta es: ¿la falta de competencia a atribuible siempre al estudiante? La respuesta es no, el estudio complementario de Martínez (2021) sitúa las dificultades y errores del alumno de secundaria en la resolución de problemas, desde orientaciones y actividades que el docente realiza en clase y que guardan relación con la formación, tanto disciplinar como pedagógica del profesorado

En el entendido que, de inicio, que el aprendizaje de los alumnos se constituye en el eje principal de la labor docente, quien tiene por misión principal establecer estrategias para que el estudiante comprenda el proceso del paso de un texto escrito en lenguaje natural a su representación en otros lenguajes como el aritmético o el algebraico. Para ello, el docente debe, en primer lugar, tener bien definido qué es leguaje algebraico y cómo lo puede utilizar en la resolución de problemas con los estudiantes.

En  tales  circunstancias,  para  atenuar  las  dificultades  del  estudiante  universitario,  el estudio  propone  continuar  investigaciones  dirigidas  al  análisis  del  proceso  de  enseñanza;  en especial, desde el ámbito de la formación disciplinar y pedagógica del profesorado de educación básica. Resultados que deben conducir a la necesaria formación teórico-metodológica del profesorado matemática, así como a fomentar el desarrollo de propuesta didácticas, en estrecha colaboración entre la Universidad con la Secretaria de Educación de Veracruz.


 

Referencias

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