lunes, 24 de diciembre de 2018

EMBAUCADOS POR LO SOBRENATURAL

Embaucados por lo sobrenatural

José Meslier


Puede decirse que el ser humano tiene avidez por lo "maravilloso". Es algo que debería ser alimentado por el conocimiento y la inteligencia; sin embargo, se apropia de ese apetito, o necesidad, toda suerte de charlatanes y proveedores de la superstición (habitualmente, por motivos crematísticos). lo que puede proporcionarnos la ciencia es mucho más grande que cualquier cosmovisión aportada por las religiones y creencias, siendo siempre cautos con nuevas vías que conduzcan al ser humano a otras formas de reverencia y subordinación, por lo que una ética humana (y humanista) debe abarcar el campo cognitivo. desgraciadamente, la decadencia de las religiones tradicionales dio lugar a un vacío ocupado por otra vías paranormales; el escepticismo y un pensamiento crítico, en aras de un conocimiento sólido, ha dejado lugar a nuevas formas de credulidad y superstición.

A pesar de esta reflexión, sí hay que aclarar algunas cosas. es fácil invocar con palabras a la ciencia, al conocimiento "verdadero", pero algunos se cuestionarán si podemos estar seguros que no lo es aquello que otros consideran mera superstición (pseudociencia es el término que más me gusta, ya que creo que no debería herir susceptibilidades). Después de todo, hay cosas de nuestra vida cotidiana producto del desarrollo tecnológico, que las personas del pasado hubieran considerado tan improbables como, por ejemplo, una aparición sobrenatural. al respecto, hay que recordar la llamada tercera ley del gran escritor de ciencia ficción: "Cualquier tecnología lo bastante avanzada es indistinguible de la magia" (con esta aseveración, jugaba en sus historias otro excelente narrador de lo fantástico, Richard Matheson). Con ello quiero decir que un escepticismo dogmático, acusación que se utiliza como argumento para defender la pseudociencia frente a los que la cuestionan, puede ser tan pernicioso y ridículo como la mayor de las credulidades. Multitud de personas, negaron la posibilidad del progreso en el conocimiento y en la innovación, en nombre de un escepticismo que se muestra más bien como una postura obtusa y conservadora. Por lo tanto, por sí misma, la incredulidad dogmática ante lo que puede parecernos extraño o falto de explicación no es una virtud. Hay que diferenciar esa actitud de un escepticismo crítico y racional, plenamente justificado (claro está, si poseemos el conocimiento para no, simplemente, "suspender el juicio").

La respuesta para tener una actitud escéptica y crítica de peso es que tal cosa no es explicable por la ciencia. Naturalmente, ello solo vale para la ciencia que conocemos al día de hoy, por lo que el conocimiento científico nunca debería ser dogmático. Por supuesto, eso no es un argumento para legitimar lo que no es más que mera creencia metafísica, ni para creer cualquier cosa apelando a la tercera ley de Clarke. tal y como razona Richard Dawkins, de esa ley no se deduce la contraria: "cualquier afirmación mágica que pueda hacer cualquiera en cualquier momento es indistinguible de un avance tecnológico futuro". las más de las veces, las afirmaciones extraordinarias no han sido nunca legitimadas de modo alguno. Particularmente, cuando me topo con algún relato asombroso o milagroso, trato de indagar en primer lugar en la persona que lo aporta (por ejemplo, algún tipo de interés, creencia o condicionamiento que pueda tener). al respecto, hay que recordar la prueba lógica expuesta por el filósofo david Hume: "ningún testimonio es suficiente para establecer un milagro, a menos que el testimonio sea tal que su falsedad fuera más milagrosa que el hecho que trata de establecer". Detrás de todo testimonio, incluso de aquellas personas que puedan parecer una autoridad, pueden estar diversos factores: error honesto, embuste descarado, delirio, alucinación, ilusión... Por supuesto que no hay que ser dogmáticos con la ciencia, pero si lo que hoy conocemos como tal es derrocado o superado, lo será gracias a una investigación rigurosa y un método repetitivamente efectivo.

Desgraciadamente, como ocurre también en cuestiones políticas y morales, el control de los medios por parte de diversos intereses económicos (y, ojo, la diferencia entre unos intereses u otros es simplemente su mayor o menor alcance, no su validez cognitiva), conduce a que se primen ciertas supersticiones y falsedades e influyan sobre la conciencia popular (a pesar de lo que sostienen algunos autores, sigo considerando al conocimiento como el método subversivo más eficaz). de esa manera, ese apetito por lo maravilloso que mencioné al principio del texto queda cubierto de manera cuestionable, no por las maravillas que debe aportarnos la ciencia. desgraciadamente, el combate contra la superstición no se realiza desde la educación, más bien todo lo contrario, por lo que los resultados pueden ser determinantes en los críos, los cuales son obviamente crédulos por su condición (y tienen que serlo, ya que al no tener capacidad de discernimiento deben fiarse del criterio de personas adultas, para lo bueno y tantas veces para lo malo). No hay diferencia entre la credulidad que muestra un niño acerca de un Papá Noel o la que tendrá si un adulto le asegura cualquier disparate sustentado en la fe. el niño tiene esa condición "crédula" por necesidad, siendo su principal nutriente los adultos que le rodean, ya que posteriormente deben convertirse en personas desarrolladas con capacidad para desenvolverse en una sociedad basada en el conocimiento. Ese desarrollo del niño, por supuesto, no se produce de golpe, sino gradualmente. Sin embargo, si bien la candidez confiada es buena y saludable en un niño, puede llegar a convertirse en una credulidad enfermiza y reprobable en un adulto. Sin ánimo de entrar con rigor en el terreno psicológico, es posible que la persistencia en los adultos de la credulidad esconda un deseo de recuperar las seguridades y comodidades perdidas en la niñez. Hay que recordar las palabras de otro gran escritor y divulgador científico, Isaac Asimov: "inspecciónese cada una de las muestras de la pseudociencia y se encontrará una manta de seguridad, un pulgar que chupar, una falda que agarrar".

Lo que en la infancia puede ser virtud, una credulidad necesaria para su desarrollo y la ulterior autosuficiencia, puede llegar a ser patológico en el adulto, siendo blanco fácil para toda suerte de charlatanes y pseudo-ciencia. tal y como afirma Richard Dawkins, las facultades críticas que debe tener la persona desarrollada se producen a pesar de esas inclinaciones de la niñez, no debido a ellas: "Necesitamos sustituir la credulidad automática de la niñez por el escepticismo constructivo de la ciencia adulta". Hay que aclarar que los calificativos de "ingenuo" o "crédulo" no son estrictamente aplicables a los niños. Son algunos adultos los verdaderamente crédulos, cuando creen cualquier cosa que oyen o leen, a pesar de que contradiga lo que antes han oído o leído. Sin embargo, hay otra actitud devastadora originada en la infancia que se da cuando se combina una credulidad temprana con la actitud opuesta, el tozudo mantenimiento de una creencia. Si la educación debería estar dirigida a crear personas libres y responsables, su desvirtuación controlada conduce a esa nefasta combinación entre credulidad y dogmatismo. Como decían aquellos viejos jesuitas, los cuales eran plenamente conscientes de la labor que realizaban: "dadme al niño durante sus primeros siete años, y os devolveré al hombre".

[Publicado originalmente en el periódico Tierra y Libertad # 286, Madrid, mayo 2012. Número completo accesible enhttps://www.nodo50.org/tierraylibertad/286%20mayo.pdf.]

Fuente: https://periodicoellibertario.blogspot.com/2018/12/embaucados-por-lo-sobrenatural.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+ElLibertarioAnarquismoYMovimientosSocialesAutnomos+%28El+Libertario%3A+Anarquismo+y+movimientos+sociales+aut%C3%B3nomos%29

miércoles, 19 de diciembre de 2018

CURIOSIDADES QUE TODOS DEBEMOS SABER SOBRE EL CEREBRO HUMANO


Curiosidades sobre el cerebro humano

El cerebro es un órgano no solo vital para nosotros, sino también un elemento intrincado y misterioso, complejo y fascinante del que aún nos queda mucho por descubrir. ¿Quieres saber más sobre él?

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María Moya y Sarah Romero

El cerebro es uno de los órganos más complejos del cuerpo humano. Forma parte del Sistema Nervioso Central (SNC), pesa poco más de un kilo y medio (representando apenas un 2% del peso corporal total) y recibe aproximadamente un 25% de la sangre total que bombea el motor de nuestro organismo, el corazón.

El cerebro está protegido por el cráneo y un líquido transparente líquido cefalorraquídeo, que evita tanto afecciones físicas como inmunológicas. De este miembro reside la capacidad de dictaminar las órdenes que regulan el cuerpo humano. Estamos hablando tanto de movimientos, sensaciones como sentimientos.

En diferentes ocasiones, se cataloga erróneamente a este órgano como un músculo. Sin embargo, no está formado por células musculares (miocitos), sino por millones de neuronas, que interconectadas mediante axones y dendritas, permiten regular todas y cada una de las funciones del cuerpo y la mente.

Su estudio se remonta a cientos de años atrás, pero siempre ha sido un órgano que suscita la curiosidad de los científicos por su enorme complejidad. El cerebro, tal y como lo conocemos hoy, es el resultado 2,5 millones de años de evolución humana, desde los primeros homínidos hasta el actual Homo Sapiens. De hecho, se considera que este empezó a aumentar notablemente de tamaño a partir del Australopitecus africanus.

Su estructura y anatomía general, es muy similar entre los diferentes mamíferos, pero el componente diferenciador entre humanos y animales es el volumen encefálico significativamente superior de las personas.

A pesar de toda la información que la neurología ha conseguido recabar en los últimos años (en especial, gracias a los avances de la tecnología), el cerebro humano sigue siendo todo un misterio. Para esté sano, fuerte y funcione adecuadamente, es preciso que lo mimemos y cuidemos cada día. Nuestros hábitos, como por ejemplo la alimentación o el ejercicio, determinan significativamente la evolución, desarrollo y salud del miembro.

El cerebro es un órgano no solo vital para nosotros, sino también un elemento intrincado, complejo y fascinante del que aún nos queda mucho por descubrir. ¿Quieres saber más sobre él? Te desvelamos algunas de sus curiosidades en la siguiente galería.


Procesa imágenes a toda velocidad

En muchísimo menos de un segundo nuestro cerebro es capaz de procesar las imágenes. Así, un estudio reciente llevado a cabo por científicos del Massachusetts Institute of Technology (MIT), ha comprobado que el cerebro humano es capaz de procesar imágenes completas en tan solo 13 milésimas de segundo.


Siempre aprendiendo

Un estudio del MIT reveló que nuestros 'circuitos' están en constante actualización para mantener la expansión de nuestro conocimiento. Así, las neuronas en la zona del cuerpo estriado del cerebro y las neuronas de la corteza prefrontal parecen sintonizarse continuamente para absorber y analizar rápidamente nueva información, esto es, para aprender.


Decisiones difíciles

¿Qué mecanismos cerebrales influyen en la toma de decisión sobre la severidad que imponemos a un castigo? Un equipo de científicos de la Universidad de Harvard (EEUU) realizó un experimento para dar respuesta a esta pregunta, descubriendo que la manipulación intencionada del lenguaje para exponer un suceso de una forma más truculenta o terrible, nos conduce a imponer un castigo más severo.


Envejecimiento prematuro

Un estudio de la Universidad de Duke (EEUU) y de la Universidad Nacional de Singapur concluyó que por cada hora que reducimos la duración del sueño, más disminuye gradualmente nuestro rendimiento cognitivo global. Dormir menos de 7 horas al día provoca una reducción en el volumen cerebral y una disminución en el desempeño cognitivo, como consecuencia de un envejecimiento más rápido del sistema nervioso. El proceso se produce de una forma lenta, gradual, pero imparable.


El interruptor de la decepción

Una investigación liderada por la Universidad de California en San Diego (EEUU) identificó la parte exacta del cerebro que controla el procesamiento de la información tanto emotiva como sensorial que provoca que nuestro estado de ánimo cambie. Así, la idea de que algunas personas ven el mundo como un vaso medio vacío tiene una base química en el cerebro.


Procesando el miedo

¿Cómo procesa el miedo el cerebro? Un novedoso estudio llevado a cabo por científicos del Centro de Salud Mental de la Universidad de Texas en Dallas (EEUU) mostraba la reacción emocional que el miedo provoca en las personas, ya sea positiva o negativa, siendo la primera vez que un trabajo de investigación identificaba un marcador electrofisiológico del miedo en el cerebro. Así, descubrieron que el cerebro da prioridad a la información amenazante sobre otros procesos cognitivos y que el miedo provoca un aumento precoz de actividad de ondas theta del lóbulo occipital, el área del cerebro donde se procesa la información visual), seguido de un aumento posterior de actividad theta en el lóbulo frontal (donde se producen las funciones mentales superiores tales como la toma de decisiones y la planificación) y de un aumento en las ondas beta relacionadas con el comportamiento motor.


La risa relaja el cerebro

Un reciente estudio de la escuela de medicina de la Universidad de Loma Linda en California (EEUU) afirma que la risa provoca unas ondas cerebrales similares a las que tenemos cuando hacemos meditación. Por tanto, el humor involucra una experiencia total en el cerebro similar a la meditación haciéndonos capaces de pensar con mayor claridad, tener pensamientos más positivos y conciliadores y ser capaces de tomar decisiones clave en nuestra vida de una forma más serena.


Sintonizado para el lenguaje

Investigadores de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) revelaron que el sonido que emana de nuestros labios deja un rastro acústico que el cerebro es capaz de interpretar. Así, el área de Wernicke del cerebro es la zona donde se interpretan los sonidos del lenguaje pero, hasta ahora, no se había revelado específicamente cómo interpretaba el cerebro el discurso. Los investigadores descubrieron que el cerebro tiene una organización sistemática para las unidades de función de sonido básico, como los elementos de la tabla periódica; de esta manera es capaz de extraer diferentes sonidos de las vibraciones acústicas y realizar una representación de todas y cada una de ellas.


Recuerdos traicioneros

Según un estudio publicado la Universidad Northwestern Bridge (EEUU) nuestro cerebro nos engaña y no es por otro motivo que por el complejo funcionamiento de nuestra memoria. Así, el hipocampo del cerebro trabaja como un sistema de edición de contenidos, en este caso con recuerdos tanto recientes como pasados, que opera constantemente, sin pausa, retocando o editando cada escena de nuestra vida.


Interruptor quemagrasas

Según un estudio de la universidad australiana de Monash (2018), el cerebro posee una especie de interruptor molecular capaz de regular la quema de las grasas. Los investigadores afirman que el hecho de poder controlar este interruptor, podría desembocar en terapias alternativas para la obesidad y otros problemas metabólicos como la diabetes de tipo 2.


Bostezar, todo un misterio

Aunque parezca un gesto muy simple y común, lo cierto es que aún no se ha encontrado una explicación empírica para explicar por qué bostezamos. Por el momento, la teoría más aceptada por la comunidad científica es la de que mediante el bostezo, refrescamos el cerebro y aumentamos la velocidad de respuesta.

Un estudio de la Universidad Estatal de Nueva York descubrió en 2016 que la duración del bostezo está directamente relacionada con el tamaño y la complejidad de la estructura cerebral. Para ello, se analizó el bostezo de 29 especies de animales diferentes, así como el de los humanos.


La hormona del amor

La oxitocina es una hormona, producida en el hipotálamo y secretada por la glándula pituitaria posterior, que controla nuestros sentimientos y emociones. Este compuesto emanado del cerebro es el responsable de nuestras conductas prosociales como la empatía, la amistad, el amor e incluso el placer durante el orgasmo.

Se ha descubierto que la oxitocina incrementa nuestra atención hacia la información social y emocional de nuestro ambiente. Con ello, nos guía hacia determinados estímulos para procesarlos como significativos y poder recordarlos, interpretarlos y procesarlos.

De forma más reciente, otro estudio, llevado a cabo por un equipo de científicos de la Universidad de Birmingham (Inglaterra), ha descubierto que la oxitocina tiene un efecto en nosotros similar al que nos produce beber alcohol, ya que esta actúa como un desinhibidor.


Consume una gran cantidad de energía

El cerebro consume 10 veces más energía de lo que debería teniendo en cuenta su tamaño. Según un estudio de la Universidad de Washington, el 60-80% de energía que consume el cerebro se destina a mantener la conexión entre las distintas neuronas, mientras que el resto de energía se dedica a responder a las demandas del medio.


No siente dolor

A pesar de que es el órgano encargado de detectar este estímulo en el resto del cuerpo, el cerebro es inmune a sentir dolor. Esto se debe a la carencia de nociceptores, o también llamados, receptores del dolor.

Ante esta idea, queda descartada la relación entre dolor de cabeza con el cerebro, pues lo que en realidad nos duele es el tejido que lo rodea, así como los vasos sanguíneos circundantes al sufrir una dilatación.


Hemisferios

El cerebro está constituido por dos mitades, denominadas hemisferio izquierdo y hemisferio derecho. Cada una de estas zonas está relacionada con la actividad y desarrollo de una serie de funciones diferentes. Así, la zona izquierda, la dominante, se vincula con el lenguaje, el razonamiento lógico, etc. El hemisferio derecho, por su parte, está relacionado con la imaginación y la creatividad. A pesar de sus diferencias, se encuentran constantemente conectados y coordinados a través del Cuerpo Calloso.


Diferencias entre sexos

La Universidad Erasmo de Róterdam (Países Bajos) ha determinado en su último estudio que existen diferencias claras en el cerebro humano dependiendo del sexo de la persona.

Los resultados han destacado que el cerebro de los hombres es de mayor tamaño que el de las mujeres(aproximadamente un 14% más). Sin embargo, se ha demostrado que el cerebro femenino está mejor organizado y procesa la información de manera más eficiente que el de su opuesto.
Mapa de palabras

Los significados de las palabras toman forma en nuestro cerebro. Así lo demostraron unos científicos estadounidenses a través de un mapa que ubica dónde se representan las palabras conforme las vamos oyendo.

Los investigadores han descubierto que los datos se agrupan en sectores muy concretos y diferentes del cerebro. Dicha distribución está bastante extendida, concretamente por más de 100 regiones distintas del cerebro, a través de los dos hemisferios de la corteza cerebral.


El falso mito del 10%

Esta falsedad, presuntamente científica, se resiste a morir. Según los neurólogos, utilizamos casi el 100 % del cerebro en todo momento, pero muchas personas siguen pensando que no empleamos más de una décima parte. Como si el resto estuviera permanentemente apagado, cuando las imágenes por resonancia magnética y las tomografías computarizadas llevan décadas demostrándonos justo lo contrario. El cerebro permanece ocupado incluso cuando no hacemos nada. De hecho, hasta controla funciones inconscientes como la respiración y el latir del corazón. Las tecnologías de imagen nos han enseñado que su actividad es intensa, hasta en lo más profundo del sueño, en el que se implican gran número de zonas cerebrales.




Con forma de almendra

La amígdala está situada en el centro del cerebro y es una zona procesadora de los sentidos. Está conectada al hipocampo y tiene una función en los recuerdos con carga emocional. Su estructura, se asemeja a la de una almendra. Como dato, cabe destacar que precisamente este alimento posee múltiples propiedades beneficiosas para el cerebro, pues le ayuda a tener una mejor actividad y reduce a su vez el riesgo de padecer enfermedades degenerativas como el alzhéimer.


Produce electricidad

El cerebro humano produce electricidad continuamente. De hecho, el cerebro produce suficiente electricidad como para encender una lámpara pequeña. Esto se debe a que las neuronas envían señales entre ellas produciendo una enorme cantidad de actividad eléctrica en el cerebro. Esta forma un patrón de ondas cerebrales que varían dependiendo del tipo de actividad que se realice.

Fuente: https://www.muyinteresante.es/ciencia/fotos/curiosidades-sobre-el-cerebro-humano/cerebro-imagenes

martes, 18 de diciembre de 2018

ELEMENTOS PARA UNA FORMACIÓN ANTI-CAPITALISTA, PERSPECTIVA ECO-SOCIALISTA


Elementos para una formación política anticapitalista. Una perspectiva ecosocialista

Renán Vega Cantor

Me parece que es necesario actualizar un programa de formación política anticapitalista, acorde con las necesidades de hoy. Al respecto propongo cuatro grandes asuntos, en su orden: una formación política clásica; aspectos fundamentales de una crítica ecosocialista; una visión crítica de la tecnología (o mejor aún, de la tecnociencia); y, una formación crítica en medios de comunicación e información.Estos cuatro grandes temas se constituyen en ejes medulares de una renovada crítica al capitalismo, que supone que los sujetos interesados en enfrentarlo deberían tener en cuenta, porque allí están involucradas las grandes cuestiones y retos a que nos enfrentamos por la expansión mundial del capital hasta el último rincón del planeta.

Se trata de abrir una ventana de reflexión, que nos permita pensar en un amplio espectro de formación política, que incorpore los problemas acuciantes de nuestro tiempo, y vaya más allá de lo que tradicionalmente se entiende por formación política, la cual se suele reducir, en el mejor de los casos, a lo que aquí se considera en el primer punto.Pensamos que ahora, como en tiempos de los grandes revolucionarios anticapitalistas –desde mediados del siglo XIX–, la reflexión crítica es un soporte de una acción transformadora y eso requiere una necesaria actualización del análisis, que vaya más allá de los elementos que tradicionalmente han formado parte del acervo formativo de las izquierdas. Un pensamiento emancipador en nuestro tiempo exige entender, para enfrentar y proponer soluciones que reafirmen la justeza del anticapitalismo - para mencionar un hecho apremiante -, las implicaciones del calentamiento global en marcha, y cómo ello se constituye en un telón de fondo de cualquier proyecto de sociedad que supere al capitalismo.

Lo mismo puede decirse de la tecnología, sobre la cual las diversas izquierdas tienen una visión apologética, que no se distingue de ninguna forma de la racionalidad capitalista dominante en ese terreno. Eso explica que los militantes políticos crean, en sentido general, en la pretendida neutralidad de las fuerzas productivas, y no hayan entendido la misma noción de fuerzas productivas-destructivas, acuñada por Carlos Marx a mediados de la década de 1840. 

Primero: La formación política clásica 

En este caso me refiero a la formación encaminada a estudiar y desentrañar las raíces de la explotación, la injusticia, la desigualdad y la explotación que caracterizan a la sociedad capitalista. Para ello debería hacerse una aproximación múltiple que incorpore al análisis marxista, junto con elementos del pensamiento anarquista y otras corrientes críticas anticapitalistas, forjadas en diversos lugares del mundo y en distintas épocas. Al respecto, debería incorporarse entre otros, estos aspectos: elementos de la crítica de la economía política (que apunten a delinear las características del capitalismo e imperialismo), aspectos centrales de la concepción materialista de la historia, historia de las luchas sociales y políticas de Colombia y América latina (con especial énfasis en la trayectoria de los trabajadores urbanos y rurales). Incluir asimismo una perspectiva crítica sobre los proyectos de construcción socialista y las razones que explican su fracaso (empezando por el caso de la Unión Soviética, pero incluyendo también a China y otras experiencias). Debe enfatizarse la importancia del análisis feminista para incorporar las complejas relaciones entre sexo-género y clase, y la crítica al patriarcado, como complemento necesario a la crítica a la dominación de clase.

Es imprescindible comprender las características que hacen que el capitalismo sea un sistema explotador, pero, además, que deshumaniza, aliena y destruye a una gran porción de los seres humanos. En este sentido, una formación política debe recobrar un vigoroso y sustentado anticapitalismo, enraizado, por supuesto, en las luchas prácticas que llevan a cabo las clases subalternas en diversos lugares del mundo, de América Latina y de Colombia. En este ámbito debería tenerse en cuenta, pese a que se afirme lo contrario, que el capitalismo está llegando a un momento de agotamiento, como producto de un sinnúmero de contradicciones internas, que finalmente son resultado de su espíritu autodestructivo, con lo cual conduce a la humanidad a un colapso catastrófico. Si eso es así, nos debemos contentar con ser observadores mudos y pasivos de la huida hacia el abismo, o, como lo sugería con lucidez, el marxista Walter Benjamin, deberíamos accionar los frenos de emergencia para evitar que el capitalismo nos lleve más rápidamente hacia el hundimiento.

Sobre este tópico, un autor alemán, Wolfagang Streeck, recientemente publicó un libro con el llamativo título: ¿Cómo terminará el capitalismo? Ensayos sobre un sistema en decadencia. Este autor afirma en forma tajante:

El hecho de que el capitalismo haya logrado sobrevivir hasta ahora a todas las predicciones de su muerte inminente no tiene por qué significar, que siempre será capaz de hacerlo; no hay ninguna prueba inductiva al respecto y no podemos descartar la posibilidad de que la próxima vez la caballería que el capitalismo pueda requerir para su rescate no aparezca a tiempo. [1]

Aunque el autor citado considere que el capitalismo está en vías de desaparición, cree que esto es resultado de fuerzas internas y endógenas, que no necesitan de ningún sepulturero (como lo señalaba Karl Marx en el Manifiesto comunista , hablando de los trabajadores), sino que será un fenómeno sin sujeto y sin reemplazo a la vista. Para nosotros, esta afirmación es fatalista, porque nos quita la posibilidad de pensar en otra realidad postcapitalista, en la que múltiples sujetos impidan con su accionar concreto que el capitalismo nos destruya a todos. Justamente, en esa dirección debería apuntar una nueva formación política: a romper con ese prejuicio que se ha convertido en una pretendida verdad indiscutible de que, como lo ha dicho Frederick Jameson, ahora se supone que es más factible el fin del mundo que el fin del capitalismo.

En este terreno resulta necesaria una mirada global y sintética al mismo tiempo que rompa con dogmatismos y sectarismos e incluya un acercamiento entre la tradición marxista y otros pensamientos emancipatorios, superando el eurocentrismo y el colonialismo, pero eso sí evitando caer en el culto a modas teóricas de ocasión, que en muchos casos son de corta duración y no contribuyen al esclarecimiento de la lógica destructiva del capital.

Segundo: Fundamentación de una crítica ecológica del capitalismo

Es imprescindible una formación política que incluya la consideración de los problemas ambientales del mundo de hoy, y las razones que explican por qué el capitalismo destruye los ecosistemas y las condiciones naturales de producción. En esta perspectiva, una educación política hoy debería encaminarse a romper con la ilusión de que es posible un crecimiento económico ilimitado en un planeta finito. Debe enfatizarse que un proyecto anticapitalista no puede repetir las equivocaciones de copiar la lógica del funcionamiento capitalista, como si eso fuera posible y sostenible a largo plazo, como hicieron las experiencias revolucionarias en el siglo XX. Es necesario romper con la falsa interpretación, entre muchas izquierdas “progresistas”, de que la ecología es un lujo de los ricos y no tiene que ver con la explotación y la desigualdad. Por ello, se requiere de una alfabetización ambiental para afrontar el ecocidio planetario en marcha y sus manifestaciones particulares en Colombia y América Latina.

Grandes problemas que afectan en la actualidad a una gran parte de los seres humanos y a otras formas de vida son producidos por la lógica intrínseca del capitalismo, que se basa en la idea de que es posible producir en forma ilimitada, con el fin de obtener ganancias, que se transforman en dinero y que dicho proceso puede renovarse en forma indefinida. El problema con este tipo de apreciación es que choca con los hechos más elementales, aunque eso no se suela ver por parte de la mayor parte de las izquierdas: sí, cada día se produce una gran cantidad de mercancías, gran parte de ellas innecesarias y nocivas, pero eso viene acompañado al mismo tiempo de la destrucción de los ecosistemas, la aniquilación de la biodiversidad, la extinción de especies animales y vegetales, la contaminación de mares, tierras y el aire, el calentamiento global…., problemas de dimensión mundial que cada día se tornan más apremiantes y críticos.

Para sopesar la verdadera dimensión de ese carácter destructivo del capitalismo, el pensamiento ecologista nos proporciona un concepto de indudable importancia, el de límites. Dicho concepto tiene múltiples implicaciones –y alrededor del mismo debería emprenderse un proyecto de educación ecosocialista teórica y práctica–, como lo indica el australiano Ted Trainer:

El núcleo de la cuestión en el asunto de los límites es que estamos entrando en una era de intensa e irremediable escasez, que invalidan las nociones de emancipación basadas en sistemas mundializados o centralizados, industrializados y técnicamente sofisticados, economías del crecimiento o estilos de vida opulentos. [2]

Una nueva formación política anticapitalista debería educar en la idea de los límites, porque justamente el capitalismo se sustenta en el terrible equivoco, que se ha convertido en un lugar común como si fuera cierto, de que nada puede impedir el crecimiento perpetuo de la acumulación de capital, y que si existiesen problemas coyunturales estos pueden ser superados por los desarrollos científicos y tecnológicos. Un pensamiento de los límites es modesto, consciente de nuestra finitud y fragilidad como especie, no aspira a viajar a Marte, ni a disparates por el estilo.

Ahora bien, una formación política anticapitalista de tipo ecologista requiere superar dos impases o malentendidos: el que niega la importancia de los problemas ecológicos – dominante en unas izquierdas que le rinden culto al productivismo y al crecimiento, como hoy lo ejemplifican los cultores del modelo chino– y el de los ecologistas convencionales que niegan la existencia del capitalismo, como realidad esencial que destruye a la naturaleza. Esta disociación, aparentemente irreconciliable, debe ser superada en un nuevo proyecto anticapitalista, que exige un mutuo aprendizaje y reconocimiento, que lleve a entender que una lucha política tiene que estar acompañada de una sensibilidad ecológica. Como lo ha dicho con claridad el pensador ecosocialista Jorge Riechtmann: 

La mayor parte del (muy minoritario) movimiento ecologista/ambientalista no es anticapitalista. La mayor parte del (muy minoritario) movimiento anticapitalista no es ecologista. A unos les falta comprensión de lo que es la acumulación de capital, y cómo condiciona casi todo. A otros les falta comprensión de lo que es el cenit del petróleo, el calentamiento climático y la Sexta Gran Extinción, y cómo condicionan casi todo. En la intersección de esas dos pequeñas minorías tenemos un minúsculo grupo de ecologistas anticapitalistas (que deberían ser también feministas y animalistas) con una comprensión más o menos adecuada de dónde estamos en realidad, de en qué mundo vivimos de verdad. Los llamamos, para abreviar, ecosocialistas. Somos cuatro gatos. [3]

Un tema que debería estar en todas las agendas anticapitalistas de nuestro tiempo –porque así no se proponga conscientemente va a determinar, gústenos o no, el presente y el futuro inmediato– es el del trastorno climático global, cuya principal manifestación es el aumento de la temperatura promedio del planeta tierra. Este es un tema urgente y obligatorio, que debe ser estudiado y comprendido –aunque sobre el mismo no exista el más mínimo atisbo de conciencia que la situación exige– por el impacto que tiene y tendrá en el futuro inmediato.

Desde este punto de vista, el clima es un asunto político, puesto que incide de forma directa e inmediata en la vida cotidiana de todos nosotros, como se ve a diario, con las inundaciones, las sequias, los huracanes cada vez más destructivos, el frío extremo, el calor asfixiante… No podemos pensar que esos sean fenómenos naturales, al margen de la realidad capitalista, con su lógica de producción incesante de mercancías y búsqueda insaciable de ganancias. Es lógico hablar de capitaloceno , porque esa denominación recalca que el capitalismo tiene un sello, casi de tipo geológico, que deja una huella destructiva por doquier.

Tercero: Una visión crítica de la tecnología

Es necesario incluir una formación política que apunte a develar el papel que cumplen las “nuevas tecnologías” como soporte de nuevas formas de explotación, dominación y alienación y base esencial del capitalismo. En una perspectiva dialéctica debería mostrarse ese carácter destructivo, pero también lo que se pudiera rescatar en un horizonte emancipador. Se trata de no dejar este campo en manos de los tecnócratas ni tampoco aceptar el culto acrítico de las tecnologías informáticas por el solo hecho de que son usadas en forma permanente y cotidiana (como internet, Facebook, celular…) por todos nosotros, sin ningún tipo de reserva crítica (ni teórica ni mucho menos práctica) que nos permita romper con la subordinación a la tecnología, a partir del discutible supuesto que esta es neutral. Justamente, uno de los puntos fuertes de una apuesta de un tipo distinto de formación es romper con el prejuicio, profundamente negativo y desmovilizador, de la pretendida neutralidad de la tecnología.

Una alfabetización crítica y política en materia de tecnología es necesaria, si tenemos en cuenta la tecnolatria dominante en nuestros días, que se expresa en el fetichismo hacia ciertos objetos, empezando por el infaltable teléfono celular, como si fueran en sí mismos y por sí mismos instrumentos de emancipación. Uno esperaría que, al respecto, la gente que se denomina de izquierda tuviera un acercamiento de otra índole con relación a esas tecnologías, y que fuera más allá de la concepción dominante de que estas son la expresión máxima de progreso humano y que son neutras. Habría que indagar, por ejemplo, sobre los efectos negativos de las tecnologías, en concordancia con la lógica capitalista, que busca maximizar ganancias, ahorrar costos y aumentar la explotación humana. Asimismo, habría que considerar el gasto energético y de materiales que genera la producción y consumo de un determinado artefacto tecnológico, en momentos en que hemos entrado en el pico del petróleo y de todas las fuentes materiales y energéticas fundamentales para el funcionamiento de la sociedad capitalista, que anuncia una irreversible escasez de petróleo, carbón, minerales, agua…. A partir de esa situación, es bueno preguntarse sobre su costo ambiental, humano y social de las tecnologías y si ello justifica su existencia.

Esto, desde luego, no supone renunciar a la técnica –algo imposible, puesto que este es un componente distintivo de los seres humanos– sino entender que la tecnología funcional al capitalismo es energéticamente despilfarradora, derrocha materiales a granel, genera nuevas formas de alienación y sojuzgamiento, destruye los vínculos sociales, aumenta el desempleo y la explotación… Por ello,

Debería quedar claro que criticamos no el concepto de tecnología en sí mismo […] sino la suicida dependencia de determinadas tecnologías en las que nos hemos embarcado ciegamente en este apenas siglo y medio de auge industrial. Así, defendemos otras tecnologías posibles, de hecho, ya existentes y contrastadas por su uso histórico: tecnologías democráticas, sencillas, eficientes, de bajo costo material y energético, fáciles de entender y hacer nuestras […] y cuyo uso no nos expone a riesgos relevantes en caso de colapso económico. [4]

Una visión crítica de la tecnología debe apuntar a mirar con circunspección y distancia cualquier invento e innovación tecnológica, y dudar de los cantos de cisnes que entonan alabanzas a cualquier artefacto, invento o área del conocimiento dominada por los intereses de la tecnociencia. En concreto, preguntarse siempre, por ejemplo: ¿para qué sirve un robot? ¿Cuánto desempleo genera la introducción de robots en una determinada rama de la actividad económica? ¿Cuánta energía y bienes materiales necesita un robot para funcionar? ¿Qué tan útil y necesaria es una aplicación informática que nos dice que está lloviendo o está haciendo sol, si eso lo podemos constatar en forma elemental? ¿Quién o quiénes se benefician y perjudican con un nuevo artefacto técnico?

Y esta es una cuestión esencialmente política y no técnica, dado que en el capitalismo actual la tecnología se ha convertido en una fuerza productiva-destructiva, fundamental para su funcionamiento, es decir, para generar ganancia, acumular capital, explotar trabajadores, alienar consumidores y destruir los ecosistemas.

Se hace necesaria una alfabetización política sobre el sentido, alcances y consecuencias de las innovaciones tecnológicas, puesto que estas son un motor esencial del poder del capital, del establecimiento de sofisticados mecanismos de alienación y explotación y, además, porque se convierten en poderosos instrumentos de desmovilización política, de conservadurismo social y de tecnofacismo.

Cuarto: Una formación política crítica en medios de comunicación e información

Se pretende proporcionar elementos de análisis para acercarse a la comprensión de la forma como funciona el modelo de propaganda construido por el capitalismo y el imperialismo, tanto para conocer uno de los engranajes ideológicos, económicos y culturales centrales de la dominación capitalista, como para buscar vías alternas por parte de los movimientos anti sistémicos. Así como Lenin, por ejemplo, fue un teórico del periodismo revolucionario, cuando la escritura era una forma privilegiada de comunicación para concientizar obreros y campesinos, hoy sabemos que la escritura tiene un alcance reducido y limitado, por el peso apabullante de la imagen visual. En esa dirección, habría que proporcionar elementos que permitan combatir la desinformación y encausar formas de comunicación alternativas para los sectores populares, en las que estos mismos sean sujetos protagónicos.

En este tema es prioritario emprender análisis que ayuden en diversos frentes: el de la información y la desinformación propiamente dicha; el de la creación de instrumentos alternativos de información y comunicación; el de potenciar medios de toda índole (impresos, virtuales, visuales, radiales…) que apunten a formar otro tipo de opinión, que rompa con el dominio casi absoluto que hoy tienen los medios de comunicación convencionales, de tipo comercial, y que ideológica, cultural, social y económicamente responden a los intereses del capitalismo.

Una alfabetización política en el frente de la información es crucial porque ahí el triunfo cultural del capitalismo es indiscutible, y es por ese medio que se ha creado el prejuicio de que no existen alternativas, que el capitalismo es eterno, que forma parte de la naturaleza humana, y tonterías por el estilo que forman parte del sentido común de buena parte de la humanidad. Como lo dice Pascual Serrano:

Si no desarrollamos un espíritu crítico y un sentido de búsqueda de la información alternativa a las vías formalmente establecidas, estamos condenados a la desinformación, a la incapacidad para comprender nuestro mundo y, por tanto, incapacitados, para actuar en libertad. [5]

Aunque no se trata de renunciar a la utilización de las nuevas formas de comunicación de tipo virtual (internet, redes sociales…), es recomendable combinar su uso con el empleo de los medios convencionales, como prensa escrita, libros, conversaciones en directo, porque la política virtual es la negación de la política, como se demuestra a diario con la ruptura que ha significado para las diversas izquierdas el apostarle a formas de comunicación virtuales como forma de sustituir el trabajo político cara a cara, que paradójicamente queda en manos de la derecha más reaccionaria, como lo hacen, por ejemplo, los pastores evangélicos y cristianos.

Una alfabetización política en materia de información y comunicación debe situar la explosión actual de información en su justa dimensión, como una forma paradójica de desinformación generalizada e intoxicación masiva y debe proporcionar herramientas e instrumentos que permitan discernir lo que es importante y lo que no lo es, lo que es verídico y lo que es mentira, lo que sirve para reforzar la dominación y lo que podría utilizarse para combatirla.

Esa alfabetización está relacionada con un aspecto esencial de la lucha y el quehacer político: el manejo del tiempo, puesto que es bueno recordar que, como decía Oscar Wilde, la lucha por el socialismo necesita de muchas tardes libres. El tiempo es algo que se nos expropia y mercantiliza todos los días y a cada hora: no tenemos tiempo para nada importante en la vida, pero sí para banalidades, como estar consultando el celular cada dos minutos o enviar estúpidos mensajes por whatsap , en forma delirante; no tenemos tiempo para nuestros hijos y amigos, pero sí para estar al tanto de los chismes de la farándula o del fútbol; no tenemos tiempo ni para leer ni escribir, pero sí para estar al día en el último grito de la moda en materia de una nueva aplicación para el celular… En fin, el tiempo es un asunto crucial en el frenético mundo actual y por tal razón debe ser también un aspecto central en un programa de formación política, que apunte a la cuestión de cómo recuperar el tiempo para las cosas importantes de la vida, y una muy significativa es la acción política.

En conclusión, una formación política anticapitalista en estos momentos requiere de una educación temporal, que nos ayude a orientarnos en medio del despojo generalizado que sufrimos de nuestro propio yo, expropiación en la que participamos activamente porque le hemos dejado al capital que nos administre hasta los elementos más recónditos y privados de nuestra existencia y hasta el último minuto de nuestro tiempo, como lo hace a través del celular y sus diversas variantes. ¿Y si eso no es político, entonces cómo se puede catalogar?
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Notas

[1] Wolfgang Streeck, ¿Cómo terminará el capitalismo? Ensayos sobre un sistema en decadencia, Editorial Traficantes de Sueños, Madrid, 2017, p. 18.

[2] Citado en Manuel Casal Lodeiro, La izquierda ante el colapso de la civilización industrial. Apuntes para un debate urgente, Editorial La Oveja Roja, Madrid, 2016, p. 43.

[3] Jorge Rietchmann, Un poquito de física, un poquito de matemáticas, un poquito de economía política, Rebelión, mayo 6 de 2015.

[4] M. Casal Lodeiro, op. cit. , pp. 64-65.

[5] Pascual Serrano, Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo, Editorial Península, Barcelona, 2009, p. 594.

Publicado en papel en Revista CEPA, No. 26, Bogotá, primer semestre de 2018.

lunes, 17 de diciembre de 2018

RETRASAR EL INICIO DE CLASES EN HORAS DE LA MAÑANA AUMENTA RENDIMIENTO ESCOLAR

Retrasar el inicio de las clases por la mañana aumenta el rendimiento escolar
Alinea los tiempos de las aulas con el ritmo circadiano de los adolescentes

Retrasar una hora el inicio de las clases por la mañana aumenta el rendimiento escolar y la puntualidad, así como reduce las faltas a clase. La medida alinea los tiempos de las aulas con el ritmo circadiano de los adolescentes, que es diferente al de los niños y los adultos.


Una investigación ha establecido que retrasar una hora el inicio de las clases en los colegios permite a los estudiantes dormir media hora más al día, obtener un mayor rendimiento académico, ser más puntuales y faltar menos a clase. 

Estos resultados ponen en evidencia que retrasar la hora del inicio de las clases por la mañana es bueno para los estudiantes, a pesar de los trastornos que esta medida implica para la organización de la vida familiar, el transporte escolar y la redistribución de tiempos en el ámbito académico. 

Además, dados los efectos positivos de este esfuerzo incluso en estudiantes con antecedentes socioeconómicos más bajos, la implementación de este cambio en la política escolar, dicen los autores, podría contribuir a una disminución en la brecha de aprendizaje entre los grupos socioeconómicos con diferentes niveles de ingresos. 

El estudio se basó en la experiencia iniciada en Seattle, la ciudad más grande del Estado de Washington, implantada en 2017. Las escuelas primarias empezaron antes, mientras que la mayoría de las escuelas intermedias y todas las 18 escuelas secundarias del distrito retrasaron la apertura de las clases casi una hora: de 7:50 am a 8:45 am. 

En un artículo publicado en la revista Science Advances, investigadores de la Universidad de Washington y del Instituto Salk de Estudios Biológicos revelaron que los adolescentes dormían más después de que las clases empezaron más tarde, un aumento promedio de 34 minutos de sueño cada noche. El tiempo de sueño en las noches escolares pasó de una media de seis horas y 50 minutos, hasta las siete horas y 24 minutos. 

"Este estudio muestra una mejora significativa en la duración del sueño de los estudiantes, al retrasar los horarios de inicio de clases para que estén alineados con los tiempos naturales de despertarse de los adolescentes", explica Horacio de la Iglesia, autor principal, en un comunicado

El estudio también reveló que, después del cambio en la hora de inicio de la escuela, los estudiantes no se levantaban mucho más tarde: simplemente dormían más tiempo, un comportamiento que los científicos dicen que es consistente con los ritmos biológicos naturales de los adolescentes. 

Ritmo circadiano adolescente 

En los seres humanos, los ritmos circadianos ayudan a las mentes y cuerpos a mantener un "reloj" interno que nos dice cuándo es hora de comer, dormir, descansar y trabajar en un mundo que gira una vez sobre su eje aproximadamente cada 24 horas. 

Nuestros genes y señales externas del entorno, como la luz solar, se combinan para crear y mantener este ritmo constante de actividad. Pero el inicio de la pubertad alarga el ciclo circadiano en adolescentes y también disminuye la sensibilidad del ritmo a la luz de la mañana. Estos cambios hacen que los adolescentes se duerman más tarde cada noche y se despierten más tarde cada mañana, en relación con la mayoría de los niños y adultos. 

"Pedirle a un adolescente que se levante y se ponga activo a las 7:30 am es como pedirle a un adulto que esté activo y alerta a las 5:30 am", añade De la Iglesia. 

Los científicos generalmente recomiendan que los adolescentes duerman entre ocho y 10 horas cada noche. Pero las obligaciones sociales de la madrugada, como las horas de inicio en la escuela, obligan a los adolescentes a cambiar su horario de sueño completo en las noches escolares.

Despertar social, no biológico 

Ciertos dispositivos que emiten luz, como teléfonos inteligentes, ordenadores e incluso lámparas con bombillas LED de luz azul, pueden interferir con los ritmos circadianos en adolescentes y adultos por igual, retrasando el inicio del sueño, explica de la Iglesia. 

"Todos los estudios sobre los patrones de sueño de los adolescentes en los Estados Unidos muestran que el momento en que los adolescentes generalmente se quedan dormidos está determinado biológicamente, pero el momento en que se despiertan está determinado socialmente", añade Gideon Dunster, otro de los investigadores. 

“Esto tiene graves consecuencias para la salud y el bienestar, porque los ritmos circadianos alterados pueden afectar negativamente a la digestión, la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal, la función del sistema inmunológico, la capacidad de atención y la salud mental", añade. 

Después del cambio, los horarios de despertar de los estudiantes durante los días de semana y los fines de semana se acercaron. Y su rendimiento académico mejoró: las calificaciones finales fueron 4.5 por ciento más altas, en comparación con los estudiantes que empezaron sus clases con el horario de siempre. Además, el número de retrasos y faltas a clase también se redujo. 

El estudio utilizó datos de la actividad de 92 alumnos registrada en dispositivos colocados en las muñecas, en lugar de confiar únicamente en los patrones de sueño informados por ellos mismos, para demostrar que una hora de inicio más tarde en la escuela beneficia a los adolescentes, al permitirles dormir más tiempo cada noche.
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Referencia 
Sleepmore in Seattle: Later school start times are associated with more sleep and better performance in high school students. Gideon P. Dunster et al. Science Advances 12 Dec 2018: Vol. 4, no. 12, eaau6200. DOI: 10.1126/sciadv.aau6200

Fuente: https://www.tendencias21.net/Retrasar-el-inicio-de-las-clases-por-la-manana-aumenta-el-rendimiento-escolar_a44916.html

martes, 11 de diciembre de 2018

MUCHAS HORAS ANTE UNA PANTALLA ENVEJECE PREMATURAMENTE EL CEREBRO DE LOS NIÑOS

Muchas horas ante una pantalla envejece el cerebro de los niños
También empeora sus capacidades de lenguaje y razonamiento

El uso intensivo de tabletas, teléfonos inteligentes y videojuegos, puede provocar un envejecimiento prematuro del cerebro de los niños que están más de siete horas al día ante una pantalla, así como empeorar sus capacidades de lenguaje y razonamiento.


El gobierno de Estados Unidos, a través de los Institutos Nacionales de Salud, ha lanzado el estudiomás ambicioso sobre el desarrollo del cerebro en adolescentes que jamás se haya intentado. Los científicos están tratando de entender lo que nadie hace actualmente: cómo el uso intensivo de pantallas de los dispositivos electrónicos afecta a la estructura física del cerebro de sus hijos, así como su desarrollo emocional y salud mental. 

En 21 lugares de Estados Unidos, los científicos han comenzado a entrevistar a niños de nueve y diez años y a escanear sus cerebros. Seguirán a más de 11,000 niños durante una década y gastarán 300 millones de dólares en hacerlo. 

La doctora Gaya Dowling, de los Institutos Nacionales de Salud, que dirige las investigaciones, ha explicado a CBS los primeros resultados de estas investigaciones. Señala que la primera oleada de datos de escaneos cerebrales de 4.500 participantes ha concluido y que los resultados están intrigando a los científicos. 

Lo primero que han apreciado a través de las imágenes de resonancia magnética de estos 4.500 niños es que hay diferencias significativas en el cerebro de algunos pequeños que usan teléfonos inteligentes, tabletas y videojuegos más de siete horas al día. “Lo que podemos decir es que así se ven los cerebros de los niños que pasan mucho tiempo en las pantallas. Y no es solo un patrón”, declara Dowling. 

Añade que los colores muestran diferencias en los cerebros de los niños de nueve y diez años. El color rojo representa un adelgazamiento prematuro de la corteza. Esa es la capa más externa arrugada del cerebro que procesa la información de los cinco sentidos. 

Envejecimiento cerebral prematuro 

El adelgazamiento la corteza cerebral forma parte del proceso de envejecimiento, si bien según Dowling no se sabe todavía si en el marco de esta investigación puede considerarse perjudicial para los niños. El adelgazamiento de la corteza cerebral está asociado a procesos degenerativos como el Alzheimer y a trastornos como la depresión. 

Otro de los primeros resultados de esta investigación señala que los niños que pasan más de dos horas al día delante de las pantallas tienen peores resultados en las pruebas de lenguaje y de razonamiento. 

Según otra científica entrevistada en el programa de la CBS, Kara Bagot, los smartphones pueden tener un efecto adictivo porque el tiempo que se pasa frente a una pantalla estimula la liberación de dopamina, la hormona del placer. 

A una edad más temprana, el uso de tabletas y teléfonos inteligentes también podría ser perjudicial para los niños, ya que los conocimientos no se transfieren de las dos dimensiones que ofrece una pantalla, a las tres dimensiones del mundo real, explicó en el mismo programa el Dr. Dimitri Christakis, miembro de la Academia Americana de Pediatría. Los investigadores aconsejan "evitar el uso de los medios de comunicación para niños menores de 18 a 24 meses". Una recomendación que no se aplica a las videollamadas. 

Christakis explicó asimismo que en un experimento en el que se facilitó a niños pequeños una guitarra, un iPad con notas musicales y finalmente otro iPad con una aplicación que recompensaba a los niños con luces, colores y sonidos, apreciaron que el 66% de las veces los niños devuelven la guitarra y el primer iPad a los educadores sin problemas, pero que el en el caso del iPad con recompensas, ese porcentaje desciende al 45%, dato evidente de una adicción prematura.

Que la herramienta no nos utilice 

CBS también cita a Jean Twenge, profesor de psicología en la Universidad Estatal de San Diego. Pasó cinco años repasando cuatro grandes encuestas nacionales de 11 millones de jóvenes desde los años sesenta. Descubrió cambios repentinos en el comportamiento y la salud mental de los adolescentes nacidos en 1995 y más adelante, una generación que llama "I-gen". 

Añade: “No es solo la soledad y la depresión. También es que las visitas a la sala de emergencias para autolesiones, como el corte, se han triplicado entre las niñas de 10 a 14 años”. 

Y concluye: “Los teléfonos inteligentes son grandes cosas, son una pieza maravillosa de tecnología. Nos permiten orientarnos y buscar el clima y hacer todo ese tipo de cosas. Y si lo haces durante media hora o una hora al día, bien. No hay problema. Entonces lo estás usando para lo que es bueno. Pero tienes que usarlo para lo que es bueno y luego dejarlo. Quiero decir, debería ser una herramienta que uses. No es una herramienta que te utiliza.” 

"En muchos sentidos, la preocupación que tienen los investigadores como yo es que estamos en medio de un experimento natural descontrolado que afecta a la próxima generación de niños", concluye Dimitri Christakis. Los resultados de esta megainvestigación comenzarán a publicarse a principios de 2019.

Fuente: https://www.tendencias21.net/Muchas-horas-ante-una-pantalla-envejece-el-cerebro-de-los-ninos_a44909.html

martes, 4 de diciembre de 2018

EXPERTOS SEÑALAN CAMINO RESPONSABLE Y RIGUROSO PARA ENSAYOS EN EMBRIONES HUMANOS Y NO PROHIBIRLOS

Sí podrá ser útil para evitar dolencias graves causadas por mutaciones en un único gen, como el Huntington
Por qué no es buena idea prohibir los ensayos con CRISPR en embriones humanos

El anuncio del chino He Jiankui, que dice haber editado el ADN de los embriones de dos gemelas, no ha dado lugar a una moratoria. Más bien al contrario. En la cumbre sobre edición del genoma en Hong Kong, los expertos reclaman un camino “responsable y riguroso” hacia este tipo de ensayos. Si se obstaculizan más, se podría empujar a otros como He a salirse de los sistemas de regulación.

Mónica Salomone


Los expertos admiten que el uso de CRISPR podría permitir a padres con mutaciones causantes de enfermedades tener hijos sanos genéticamente emparentados, y que podría ser aceptable en el futuro en ciertos casos. / Adobe Stock

Han pasado varios días después de que Jiankui He presentara en el congreso de Hong Kong el trabajo que supuestamente ha dado lugar a las primeras niñas de la historia fruto de embriones modificados genéticamente. Y aún hoy, el investigador del Instituto Crick británico Robin Lovell-Badge sigue tratando de poner al día su correo electrónico, inútilmente: “Los nuevos mensajes llegan más rápido de lo que tardo en responder los anteriores”, reconoce.

Se comprende. La tormenta ética desatada por He se ha vivido como un debate global febril que aún no ha concluido. Superada la fase de estupefacción, repulsa y condena, los científicos tratan de procesar la escasa información aportada por He en el congreso, y modulan –o lo intentan– mensajes excesivos que llegan al público sobre las posibilidades y riesgos de la edición genética. Hay, sobre todo, una pregunta: ¿Ahora qué?

Muchos condenan a He, pero no porque estén en contra de la edición para evitar enfermedades genéticas, sino porque se ha saltado las normas

“Muchos científicos han condenado lo que ha hecho Jiankui He”, explica Lovell-Badge, “pero no porque estén en contra de la edición de la línea germinal humana para curar o evitar enfermedades genéticas, sino porque se ha saltado las normas de la práctica clínica, y porque no ha hecho consultas profundas a otros científicos relevantes, a expertos en la clínica y en ética, a reguladores, antes de implantar los embriones para obtener embarazos”.

Es más, el gen que ha escogido editar He para hacer a las dos niñas inmunes al VIH no se relaciona con una necesidad médica huérfana, “y lo que es peor, las gemelas [objeto de la modificación] podrían estar más expuestas a otras enfermedades, como el virus West Nile y tal vez la gripe”, continúa.

¿Éticamente aceptable? En el futuro, quizá

Ante ese panorama, ¿por qué al cierre del congreso de Hong Kong los 14 miembros del comité organizador –Lovell Badge entre ellos– no llamaron a una moratoria de cualquier ensayo que afecte a la línea germinal, como solicitaron, entre otros, Feng Zhang, del Broad Institute del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), uno de los creadores de CRISPR?

Al contrario, tras calificar de “irresponsable” y “profundamente inquietante” el proceder de He, los expertos mencionan las ventajas de la edición de embriones, admitiendo que “podría permitir a padres con mutaciones causantes de enfermedades tener hijos sanos genéticamente emparentados”, y que “podría ser aceptable en el futuro” en ciertos casos y siempre que se cumplan criterios estrictos de seguridad y transparencia, entre otros.

Sucede, explica Lovell-Badge, que “existe la preocupación de que los institutos de investigación, las agencias financiadoras y los reguladores endurezcan los requisitos para investigar en métodos de edición lo bastante seguros y eficientes como para ser usados en la clínica. Y esto sería un error, porque podría forzar a otros como He a salirse de los sistemas normales de regulación”.

He durante el congreso mundial de edición del genoma humano en Hong Kong.

Dudas sobre las gemelas

El investigador del Centro Nacional de Biotecnología Lluís Montoliu, convertido en fuente española por excelencia en todo lo referente a CRISPR, abunda: “El genio ya está fuera de la botella y no hay marcha atrás. Somos conscientes de que no podemos evitar que haya por ahí otros como He”.

Montoliu –que responde desde un congreso en Portugal en el que “todos estamos hablando de esto aunque veníamos para otra cosa” –, aboga por definir unas pocas normas claras, a modo de líneas rojas, relativas a la edición de la línea germinal humana, y que adquieran un rango similar a la declaración de derechos humanos.

Hacen falta normas claras sobre edición genética que adquieran un rango similar a la declaración de derechos humanos, opina Montoliú

He está siendo investigado por las autoridades chinas y no ha trascendido aún si su trabajo se considera un delito en su país. Desde el punto de vista ético sus colegas ya le han condenado, sobre todo por poner en peligro la salud de dos niñas que en teoría deberán estar permanentemente controladas. Nadie sabe el efecto que tendrán las supuestas modificaciones de sus genomas, porque parecen ser no solo las primeras personas que las tienen, sino también los primeros animales.

Es lo que ha explicado al mundo vía Twitter Sean Ryder, de la University of Massachusetts Medical School en Worcester (EE UU), tras analizar qué cuentan realmente las diapositivas mostradas por He en el congreso.

He pretendía inactivar el CCR5, el gen que emplea el VIH para infectar la célula, de manera que las niñas fueran inmunes al virus; pero las mutaciones logradas en el gen en cuestión son diferentes de las que en la naturaleza se han demostrado efectivas: es imposible saber si funcionarán. “Hasta donde sé, ninguna ha sido estudiada en modelos animales. Moralmente inconcebible”, escribe Ryder. La propia elección del gen diana que se ha querido modificar, CCR5, ha sido muy criticada.
Qué podríamos editar para vivir mejor

En un escenario ideal –con una técnica ya bajo control pleno, segura, con un buen sistema de supervisión–, ¿por dónde empezar? ¿Qué interesaría modificar primero?

El premio Nobel David Baltimore, miembro del comité organizador, ha apuntado a enfermedades graves causadas por mutaciones en un único gen, como el Huntington o la enfermedad Tay Sachs. Hoy se puede recurrir al diagnóstico preimplantacional para prevenir miles de enfermedades causadas por un único defecto genético –creando embriones mediante fecundación in vitro e implantando solo los sanos–, pero no si padre y madre tienen la enfermedad.

Para Lovell-Badge, la edición de embriones en estos casos llegará “y probablemente será segura, pero es imposible decir cuándo. Los métodos de edición del genoma avanzan tan rápido que es absurdo hacer predicciones”.

Sí podrá ser útil para evitar dolencias graves causadas por mutaciones en un único gen, como el Huntington

Será decisivo también el grado de conocimiento sobre los posibles genes diana de las primeras aplicaciones clínicas: “Sabemos lo bastante sobre los genes implicados en la anemia de células falciformes o la beta talasemia, o sobre la fibrosis quística, pero no sobre CCR5, ApoE4 o muchos otros genes en los que el vínculo con la enfermedad es menos directo, y en los que los genes tienen funciones en múltiples sistemas”. 

ApoE4 es uno de los genes asociados con el riesgo de padecer alzhéimer. Pero no determina la enfermedad. Aun así, la semana pasada la revista MIT Technology Review –que fue de las primeras en alertar del trabajo de He– recogía declaraciones de un investigador de la Universidad de Harvard que estaría tratando de modificar ese gen en espermatozoides, con vistas a crear, en un futuro, bebés sin la enfermedad.

“He oído todo tipo de informaciones ridículas esta semana, pero esta de usar CRISPR para prevenir el alzhéimer es especial”, escribía al respecto en Twitter el genetista Gaetan Burgio, de la Universidad Nacional Australiana.

Embriones editados con CRISPR para evitar la miocardiopatía hipertrófica en un polémico experimento realizado en 2017 por científicos de EEUU, China y Corea del Sur. / OHSU

¿Bebés de diseño? No sabemos lo bastante

Y si el uso de CRISPR en embriones para prevenir alzhéimer despierta escepticismo, mucho más en el caso del cáncer. Como explica a Sinc Ewan Birney, director del Instituto Europeo de Bioinformática, en Reino Unido, “las enfermedades poligénicas son mucho más complicadas”. No es planteable prevenirlas editando el genoma de embriones.

No tiene sentido hablar de CRISPR para mejorar la inteligencia o los rasgos físicos

Javier Benítez, director del Programa de Genética Humana del CNIO, está de acuerdo: “En cáncer de mama, por ejemplo, se conocen más de 300 genes implicados, y las combinaciones entre ellos de 30, 70, 100, van a marcar un mayor o menor riesgo. Por otro lado nunca llegaremos a conocer el número de genes que confieren susceptibilidad al cáncer de mama (ahora son 300 pero quizá dentro de 5 años hablamos de 500)”.

CRISPR se emplea en la investigación del cáncer, pero no para prevenirlo en embriones sino para tratar la enfermedad cuando ya ha aparecido, como explica a Sinc Sandra Rodríguez, jefa de la Unidad de Citogenética Molecular del CNIO: “Se han desarrollado ensayos preclínicos en modelos celulares y animales para el tratamiento de leucemias, cáncer de pulmón, hígado o páncreas, pero no sabemos cuándo estarán disponibles estos sofisticados métodos en la clínica”.

En un nivel técnicamente inalcanzable están los rasgos de personalidad e incluso los estéticos: “Con la mayoría de los rasgos físicos, como la altura y la inteligencia, sabemos que hay muchos cientos, si no miles, de genes implicados”, señala Lovell-Badge.

“Cada uno contribuye muy poco, así que sería difícil mejorar esos rasgos. Además muchos de estos genes tienen múltiples funciones, alterarlos puede tener efectos positivos en el cerebro y muy negativos en otros sistemas. Simplemente, no sabemos lo bastante como para mejorarnos mediante edición génica. Es mejor hacer deporte y obtener una buena educación”. 

El tabú de la edición humana

La indignación de la comunidad científica con He no implica oposición al uso de CRISPR para modificar la línea germinal humana. No siempre fue así. Uno de los términos que han vuelto a emerger en el debate estos días es Asilomar, el lugar en California donde 140 biólogos, físicos y expertos en derecho se reunieron en 1975 para analizar los riesgos de la entonces emergente tecnología del ADN recombinante, la ingeniería genética.

En Asilomar se pidió una moratoria sobre la modificación del genoma humano, invocando el principio de precaución. Cuatro décadas después el espíritu de Asilomar sigue inspirando a muchos.

En 2015 Eric Lander, genetista director del Broad Institute del MIT, apelaba a él en un artículo: “Una prohibición siempre podría revertirse si llegamos a dominar la tecnología lo bastante, pero permitir a los científicos hacer cambios permanentes en el ADN de nuestra especie debería requerir un consenso social mucho más amplio (...). Solo ha pasado una década desde que leímos el genoma humano, deberíamos ser muy prudentes antes de empezar a reescribirlo”. 

También en 2015 el Grupo Europeo de Ética de la Ciencia, que asesora a la presidencia de la Comisión Europea, recomendó “una moratoria sobre la edición de los embriones y gametos humanos que pudieran resultar en una modificación del genoma humano”.

En el último año, sin embargo, varios comités se han mostrado a favor en circunstancias muy específicas. En octubre de 2017 la Academia de Ciencias estadounidense admitió en un informe que “con supervisión estricta, la edición de la línea germinal podría permitirse en el futuro para enfermedades graves”.

Richard Hynes, del MIT, uno de los autores declaró entonces: “No va a pasar pronto, pero podemos ver un camino lógico hasta llegar a la edición de la línea germinal, ya no lo podemos descartar como imposible (...). Debemos actuar con precaución, pero precaución no significa prohibición”.

También firmó ese informe –y el documento de conclusiones de la reciente cumbre en Hong Kong–, la experta en bioética de la Universidad de Wisconsin-Madison Alta Charo, que dijo: “No estamos hablando de obtener bebés de diseño, sino bebés sanos”.

Zona geográfica: España
Fuente: SINC

Mónica G. Salomone
Periodista especializada en ciencia. He escrito de ciencia, medio ambiente y medicina para numerosos medios españoles y alguno internacional. Autora de Morir Joven a los 140 y Un universo gravitacional.


Fuente: https://www.agenciasinc.es/Reportajes/Por-que-no-es-buena-idea-prohibir-los-ensayos-con-CRISPR-en-embriones-humanos

 
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